Cumbre del Clima
Varias personas reclaman no solo un objetivo ambicioso, sino financiación para luchar contra el cambio climático. A. L.

Un nuevo, y último, borrador del acuerdo sobre cambio climático verá la luz este miércoles a mediodía en París. Los que han tenido acceso a las negociaciones de las últimas horas, entre ellos las ONG y los observadores de la sociedad civil, coinciden en que incluir el objetivo de no incrementar la temperatura planetaria a largo plazo más de un grado y medio esconde en realidad un vacío de contenido en cuanto a las metas marcadas y a la rendición de cuentas de los países respecto de sus emisiones de CO2.

La primera revisión sería en 2024, lo que para algunos es demasiado tardeEn una conferencia de prensa en Le Bourget, el portavoz de la Fundación por la Naturaleza Nicolás Hulot, una de las principales ONG francesas que sigue de cerca la cumbre, calificó de "ambicioso"el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 grados, pero lamentó que el acuerdo no contenga los medios necesarios para lograrlo. "Es poco coherente", definió su portavoz Matthieu Orphelin.

Dos aspectos causan gran desconfianza en los observadores ambientalistas sobre lo que se sabe a esta hora del borrador: la neutralidad climática y las fechas de revisión de los compromisos de los Estados en la lucha contra el cambio climático.

De un lado, los ambientalistas critican que se haya sacado del acuerdo el compromiso de la descarbonización, que pretendía un compromiso para lograr un planeta con cero emisiones de carbono por la acción humana después de 2050. En su lugar se hablaría en el documento de "neutralidad climática". Este concepto toma en cuenta las emisiones netas globales de CO2 y confía la disminución de las mismas no precisamente a dejar de usar combustibles fósiles, sino a invertir en sumideros de CO2 y en la geoingeniería.

De otro lado, tampoco gustan los plazos que se habrían puesto para la revisión del acuerdo que salga de París. En principio, el documento establece para 2017/2018 una conferencia para lo que llaman "diálogo facilitador", un término "poco clarificador" para las ONG, que dejaría la verdadera primera revisión para 2024, fecha que para algunos es demasiado tarde.

"El objetivo de 1,5 grados es un brindis al sol"

Alejando González, coordinador de Amigos de la Tierra y presente en la cumbre, ha calificado el "máscarón de proa del 1,5 grados de un brindis al sol", que no resuelve los problemas de los países más vulnerables al cambio climático, "entre los que se encuentra España". González considera que si se aprueba así el documento final sería una victoria de países productores de energías fósiles, principalmente Arabia Saudí (petróleo), Sudáfrica y Argentina (gas) y Polonia (carbón).

"El acuerdo, donde todo resulta ambiguo, incluso las menciones al calentamiento, no contiene apenas herramientas, salvo las financieras, y aún así siguen siendo insuficientes: una hoja de ruta para seguir transfiriendo a cuentagotas pequeñas cantidades de dinero a los países más vulnerables. El texto no contiene una visión a largo plazo ni en la reducción de emisiones ni en la financiación. Lo que llevamos viendo estas semanas es la continuidad de la improvisación dentro la financiación climática", añade González.

Para Javier Andaluz, responsable de Clima de Ecologistas en Acción, "cada vez es más claro que se alcanzará un acuerdo que apuntale el capitalismo verde impidiendo el desarrollo de un modelo que verdaderamente frene el cambio climático".

De cualquier modo, en el documento que saldrá a lo largo del día de hoy se espera que se incluya finalmente el concepto de "precio del carbono", lo que supondría un avance respecto del principio de la cumbre. Aunque está por ver cómo queda finalmente expuesto. También se incluiría una partida económica para "daños y pérdidas" de los países afectados por el cambio climático.