El maquinista del tren siniestrado queda en libertad con cargos tras admitir un "despiste"

Francisco José Garzón Amo, maquinista del tren accidentado en Santiago de Compostela, a su llegada en un coche policial a los juzgados de la capital gallega.
Francisco José Garzón Amo, maquinista del tren accidentado en Santiago de Compostela, a su llegada en un coche policial a los juzgados de la capital gallega.
Pablo Blázquez Domínguez / EP

Francisco José Garzón Amo, maquinista del tren accidentado en Santiago el pasado miércoles, ha quedado este domingo en libertad provisional sin fianza y con cargos y se han impuesto para él medidas cautelares, tras admitir "un despiste" en su declaración ante el titular del juzgado número 3 de Santiago, Luis Aláez.

Tras casi dos horas de declaración, el juez ha inhabilitado de forma cautelar al conductor del convoy, le ha prohibido salir del territorio nacional sin autorización judicial durante seis meses y le ha obligado a acudir cada semana al juzgado.

Según el comunicado emitido por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el juez imputa al maquinista "79 delitos de homicidio y una pluralidad de delitos de lesiones, todo ellos cometidos por imprudencia profesional".

Además, ninguna de las partes solicitó la prisión del imputado al no apreciarse riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas, ha indicado el TSXG.

Por otro lado, fuentes que han asistido al pase a disposición judicial han explicado a Europa Press que la mayoría de las preguntas que se le plantearon al maquinista se centraron en intentar averiguar las razones por las cuales  no frenó. Además, han descrito como "muy emotiva" la intervención del maquinista.

El maquinista abandonó a las 18.19 horas de este domingo las dependencias policiales en las que llevaba desde el sábado para pasar a disposición del juez. Con camisa azul de listas blancas, gafas oscuras y vaqueros, Garzón Amo llegaba al juzgado en un vehículo policial. Sobre las 19.30, fue llevado a la sala ante el magistrado, momento en que éste ha hecho entrega a las partes de una copia del atestado policial sobre el siniestro, ocurrido a pocos kilómetros de la estación de Santiago, en Angrois.

Además de Renfe, que ya indicó el sábado que se personaría como parte interesada, Adif y otras dos compañías aseguradoras también se han personado en la causa.

Cajas negras y más declaraciones

No obstante, la investigación no concluye con la declaración del maquinista. Otra de las claves para intentar entender las causas del siniestro, que se produjo pasadas las 20.30 horas del pasado miércoles, radica en las cajas negras del convoy, que permanecen bajo custodia policial, a la espera de que puedan ser escuchadas bajo la supervisión judicial y con la asistencia técnica de un perito especialista.

Por otra parte, la Policía también ha empezado a tomar declaración como testigos a supervivientes del descarrilamiento del tren, de forma que la Policía Judicial está contactando con los supervivientes que resultaron ilesos y aquellos que sus heridas le permitían desplazarse hasta dependencias policiales.

En esta toma de declaraciones se les está preguntando a los pasajeros del Alvia accidentado cómo había transcurrido el viaje hasta el momento en que el tren descarriló, pasadas las 20.30 horas del miércoles en la curva A Grandeira, en el lugar de Angrois, a unos cuatro kilómetros de la estación ferroviaria de Santiago de Compostela.

La Policía, que se encargó de elaborar el atestado sobre el siniestro que entregó al juez, intenta averiguar si los pasajeros habían percibido algo que les resultase extraño durante el viaje y cómo se desarrollaron los acontecimientos posteriores al descarrilamiento.

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