Europa impone que los bancos españoles nacionalizados reduzcan su tamaño un 60%

  • La Comisión Europea da luz verde a los planes de saneamiento del sector, que implican el cierre de centenares de oficinas y miles de despidos.
  • Los afectados por preferentes y deuda subordinada tendrán que sufragar parte de los gastos de la reestructuración de las entidades.
  • Bankia tendrá que prescindir de 6.000 trabajadores.
  • Bankia, Catalunya Caixa, Banco de Valencia y Novagalicia se beneficiarán de un rescate a la banca en torno a los 36.965 millones de euros.
  • No se ha impuesto a los bancos indemnizar los despidos con 20 días por año.
La bandera española, ante una instalación de Bankia.
La bandera española, ante una instalación de Bankia.
EFE

La Comisión Europea ha impuesto una reducción de tamaño de más del 60% a los bancos españoles nacionalizados por el Estado. El plan afectará a Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia, que deberán realizar el ajuste de aquí a 2017.

Esta es la condición que exige Bruselas para el rescate de la banca española por un importe de 36.965 millones de euros con el fin de evitar la quiebra de parte del sistema financiero español. De ellos, casi la mitad, 17.960 millones, serán absorbidos por Bankia, según informó el vicepresidente de la Comisión y comisario de la Competencia, Joaquín Almunia. Otros 5.425 millones de euros están destinados a Novagalicia, mientras que 9.080 millones serán para CatalunyaCaixa y 4.500 millones para el Banco de Valencia. Almunia explicó que Bankia, Novagalicia y CatalunyaCaixa tendrán que reducir sus redes de sucursales a la mitad desde ahora a 2017.

En el caso de Bankia, la mayor de todas, el ajuste implicará el despido de alrededor de 6.000 personas y el cierre de 1.100 oficinas. Además, limitará los salarios de sus cúpulas y bloqueará el pago de dividendos por lo menos hasta 2014. Almunía explicó que no se ha impuesto a los bancos indemnizar los despidos con 20 días por año trabajado como prevé la última reforma laboral española.

Almunia solo se refirió a una "adecuada" quita y se limitó a decir que los planes de reestructuración de los bancos nacionalizados incluyen una metodología para calcularla y para determinar las condiciones del canje. "La forma de producir este canje y las consecuencias precisas para cada uno de los colectivos afectados tendrán que ser discutidas y aplicadas por parte de las autoridades españolas y los responsables de cada uno de los bancos", afirmó.

La recomendación oficial de la Comisión Europea (CE) y el BCE para que el Eurogrupo autorice un primer tramo de ayuda llegó horas después de la rueda de prensa de Almunia. Tanto el CE como el BCE consideran que se cumplen las condiciones necesarias. "La CE y el Banco Central Europeo (BCE) consideran que España ha cumplido las condiciones requeridas para el primer desembolso de fondos por parte del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)", afirman ambas instituciones en el informe final sobre la primera revisión del programa de asistencia financiera a la banca española y que tuvo lugar del 15 al 26 de octubre en Madrid.

Los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán el próximo lunes en Bruselas para aprobar la inyección.

Vuelta al negocio original

Para llevar a cabo su reducción de tamaño, las entidades deberán centrar su modelo empresarial en dar préstamos al por menor y a las pymes en sus principales regiones de procedencia; es decir, que pese a ser bancos volverán a sus orígenes como cajas de ahorros para no hacer la competencia a las entidades que no han necesitado dinero público.

Además, se les prohíbe dar líneas de crédito a promociones inmobiliarias y se les limitará su presencia en el mercado al por mayor para reducir su dependencia del crédito exterior y del Banco Central.

Todos los bancos deberán comprometerse a ceder participaciones industriales y filiales. Bankia y Catalunya Caixa cederán los títulos de renta fija que poseen en su cartera de valores negociables y de tesorería. Catalunya Caixa también cederá la totalidad de sus fondos de capital riesgo.

Según los planes de reestructuración enviados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y aprobados por Europa, los accionistas y titulares de participaciones preferentes y deuda subordinada tendrán que cargar con parte de los costes de salvación de la banca. Eso significa que tendrá que asumir las pérdidas de los ahorros que depositaron. Su aportación reducirá la ayuda estatal necesaria en alrededor de 10.000 millones de euros, según los cálculos de Bruselas.

El Gobierno venderá las entidades

Bruselas también autorizó este miércoles la venta de Banco de Valencia a Caixabank por un euro. El Gobierno español ha inyectado hasta el momento en él 4.500 millones de euros a través del FROB. Por lo que se refiere a Catalunya Caixa y Novagalicia Banco, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha comprometido a vender las entidades antes de que concluya el periodo de reestructuración  de cinco años. En caso de que la venta no sea posible, las autoridades españolas deberán presentar un plan de liquidación.

España también recibirá de sus socios continentales dinero líquido para el banco malo, la Sociedad de gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) a través de la que el Estado ha segregado los activos inmobiliarios tóxicos de las entidades bancarias y a los que intentará dar salida en el mercado.

Una vez aprobados los planes de reestructuración de las cuatro entidades nacionalizadas, los ministros de Finanzas de la eurozona podrán autorizar el desembolso del primer tramo de ayuda a España, en base a la recomendación favorable de la 'troika' (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional).

Se espera que este visto bueno llegue en el próximo Eurogrupo del 3 de diciembre. El Gobierno español espera recibir la ayuda europea a mediados del mes que viene.

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