El tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes ha llegado este sábado a las 13.50 h a la Base Aérea de Torrejón (Madrid), a bordo de dos aviones Hércules del Ejército del Aire.

Las dos aeronaves, cargadas con 17 toneladas de monedas de oro y plata, además de tejidos, fragmentos metálicos y balas de cañón, han aterrizado en España ante una gran expectación mediática, con más de 60 medios acreditados, tras partir este viernes desde la base aérea MacDill, en Tampa (EE UU) a las 12 hora local (18.00 horas en la España peninsular).

El cargamento queda a disposición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte bajo depósito judicial Los Hércules han llevado en sus bodegas el material extraído del fondo del mar en 2007 por la empresa cazatesoros Odyssey, cuidadosamente embalado por técnicos en voluminosos paquetes envueltos en plástico negro y etiquetados con el identificativo del Gobierno de España.

Una vez en tierra, un grupo de diez efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil,  han comprobado que el manifiesto de carga coincide con la orden del juzgado de Tampa que dictaminó su devolución por la empresa cazatesoros Odyssey al Gobierno español.

Otros 30 efectivos de la Guardia Civil forman el dispositivo de seguridad del traslado por tierra del tesoro en camiones de una empresa privada hacia un destino que se mantiene secreto por razones de seguridad, según han explicado fuentes del instituto armado a pie de pista.

El dispositivo de seguridad se ha completado con un helicóptero que que ha seguido al convoy que traslada el cargamento, que ha quedado a disposición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte bajo depósito judicial.

Los Hércules han transportado en sus bodegas el material extraído del fondo del mar en 2007 por la empresa cazatesoros Odyssey, cuidadosamente embalado por técnicos en voluminosos paquetes envueltos en plástico negro y etiquetados con el identificativo del Gobierno de España.

El cargamento llega así a España tras cinco años de litigio del Gobierno español con la empresa estadounidense Odyssey, que había extraído los restos del mar. Es el mayor tesoro encontrado bajo el agua, a más de 1.100 metros de profundidad: unas 595.000 monedas, la mayor parte de plata, con la efigie del monarca español Carlos IV y acuñadas en Lima en 1796.

Perú reclama el tesoro

El Gobierno del Perú confirmó este sábado que solicitará a la Corte Suprema de los Estados Unidos que revise el caso Odyssey, al considerar que el cargamento de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes entregado este sábado a España es de origen peruano.

Las monedas se elaboraron con materia prima obtenida en minas peruanas y acuñadas en la Ceca de Lima La cancillería informó este sábado en un comunicado de que el pasado martes fue presentado un recurso "para inmovilizar las monedas virreinales acuñadas en la Ceca de Lima que están en disputa ante las cortes estadounidenses de Tampa y Atlanta".

Según la misma fuente, este es un paso previo a la solicitud de revisión que presentará Perú ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de América de los fallos emitidos a favor del Gobierno español para la restitución de los bienes en disputa.

La nota oficial indicó que Perú "ha actuado dentro del marco legal correspondiente" y que "sigue este litigio en defensa de los derechos que estima poseer sobre la carga del navío español Nuestra Señora de las Mercedes y las Ánimas, puesto que las monedas fueron elaboradas con materia prima obtenida en minas que actualmente se encuentran en territorio peruano y acuñadas en la Ceca de Lima".

"El Estado peruano sostiene que tiene derecho prevalente sobre la carga, no obstante reconoce que el buque que la transportaba es español", precisó.

Su principio sobre el que reclama

La cancillería aseguró que el derecho internacional, en el caso de Sucesión de Estados, privilegia el derecho del Estado sucesor (Perú) sobre el derecho del Estado predecesor (España).

"Es sobre la base de este principio que nuestro país reclama que los bienes hallados en el buque Nuestra Señora de las Mercedes y las Ánimas le pertenecen", concluyó la nota oficial.

El embajador de Perú en EE UU, Harold Forsyth, informó este sábado en Washington de que el plazo para la apelación termina el próximo lunes y confirmó que la Corte Suprema norteamericana rechazó la medida cautelar presentada el martes pasado.

"El Perú tiene excelentes relaciones con España y las va a seguir teniendo, pero es un tema judicial bastante serio", remarcó Forsyth, quien añadió que "no es posible que un cargamento originado en el Perú, que en más del 90% era producto de los brazos y las manos de trabajadores peruanos, no se considere esto a la hora de razonar a quién pertenece el cargamento".

El embajador comentó: "Parece que las cosas están en contra de nuestros intereses, lo importante es que sentemos un precedente y nos pongamos a conversar en serio sobre cuál puede ser el destino de estos bienes que tienen un claro origen en nuestra patria".