Una destilería contrata a un perro para que "olfatee imperfecciones" y aumentar así la calidad de su whisky

Rocco olfateando una barrica.
Rocco olfateando una barrica.
WILLIAMGRANTUK / INSTAGRAM

Rocco es un cocker spaniel de un año que ha encontrado trabajo en una destilería de whisky. Su misión consiste en ir olfateando las barricas y ver si encuentra algún tipo de imperfección en la madera que haga que haya que actuar para preservar la calidad de la bebida. 

"El sentido del olfato de un perro como Rocco es 40 veces más fuerte que el de un humano", comenta Chris Wooff, director asociado de la empresa. La destilería se encuentra en Girvan (Escocia, Reino Unido). 

"La madera es un material natural y la destilación del whisky es un proceso orgánico, por lo que nuestro trabajo es asegurarnos de que todo sea perfecto a medida que el whisky envejece en las barricas de roble", puntualizó Wooff y añadió que han entrenado a Rocco "especialmente para que capte el olor de cualquier cosa que no sea del todo correcta, a medida que el whisky madura".

La industria se ha modernizado y, en la mayoría de destilerías, se emplean máquinas para hacer la tarea que hace Rocco ahora. Sin embargo, en esta empresa de Girvan querían mantener la tradición y por eso decidieron escoger a Rocco. 

"La capacidad de Rocco para olfatear una gran cantidad de toneles en un corto período de tiempo significa que es una adición fantástica a nuestro equipo", afirma Woof. La encargada de alimentar y trabajar con Rocco es la jefa de equipo de la destilería Lianne Noble.

Ella ha visto que la presencia del animal no solo influye en la calidad del producto final, sino también en el trabajo de los empleados: "Los ánimos se levantan dondequiera que Rocco esté trabajando, la gente no puede evitar sonreír en su presencia". Eso sí, hay que recordar que este perro no es una mascota, sino un animal de trabajo, por lo sus descansos y tiempo libre debe ser respetado, algo de lo que también se asegura Noble. 

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