Un perro hace de niñera de una jirafa a la que abandonó su madre

  • El pastor belga no se separó de la cría de jirafa hasta que ésta empezó a mejorar. 
El perro Hunter y la jirafa Jazz, en el The Rhino Orphanage, en Limpopo.
El perro Hunter y la jirafa Jazz, en el The Rhino Orphanage, en Limpopo.
The Rhino Orphanage
Hunter, el pastor belga que cuida del bebé jirafa.
The Rhino Orphanage

En el Rhino Orphanage de Limpopo, en Sudáfrica, normalmente atienden a, como su nombre indica, rinocerontes. Se trata de un centro al que llegan animales salvajes que han de ser recuperados, bien por ataques de cazadores, accidentes, enfermedades... allí reciben cuidados veterinarios y después, si es posible, son puestos en libertad y si no, son acogidos y cuidados.

Pero hace sólo unas semanas llegó "un tipo diferente" de huérfano, tal como la propia fundación escribe en su cuenta de Facebook. 

"Nos pusimos en contacto hace dos días por un propietario en nuestra zona para ayudar con una cría de jirafa que fue abandonada por su madre. Muy deshidratada y débil, era evidente que el pequeño tenía solo unos 2-3 días de edad. El dueño no tiene ni idea de por qué mamá lo dejó atrás", explicaban.

Estaba en estado crítico y "estuvo muy comatoso durante las primeras 18 horas, pero comenzó a mostrar señales de despertar". Le llamaron Jazz. 

Y cuando más débil y triste estaba el animal, otro llegó en su auxilio. Se trata de Hunter, un pastor belga que vive en el refugio y que comenzó a cuidar de la pequeña jirafa día y noche, tumbándose a su lado y dándole consuelo. 

"Nuestro perro anti-caza y de seguridad, Hunter se ha volcado con la Pequeña jirafa y ha reclamado su propiedad", decían desde la protectora.  "Se queda en la habitación todo el día con Jazz y los cuidadores y no permite que su hermano Duke (otro pastor belga) se acerque. Tan preocupado estaba Hunter por Jazz que cuando estaba en coma él mismo no quería comer", narran.

"Justo cuando pensamos que no podría ser más lindo, más dulce y más caliente, esto pasó", se enternecían en publicaciones posteriores, porque según se iba recuperando, Jazz comenzó a lamer a Hunter. "El vínculo y la comprensión entre Jazz la jirafa y Hunter es asombroso", se maravillaban.

"Increíblemente los últimos 2 o 3 días nuestro perro se ha dado cuenta de que su amigo, la jirafa Jazz, se ha estado sintiendo mucho mejor. Hunter ahora tiene la mente en paz, y deja a Jazz solo por cortos períodos para ponerse al día con su hermano Duke y su actividad favorita, nadar", contaban en el último post, aunque aún el pastor belga "no tarda mucho en volver a la habitación para ver a Jazz y todavía duerme en su habitación".

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