El Real Madrid ganó por un contundente 1-4 al Valladolid, si bien la imagen mostrada (especialmente en la primera media hora) no fue ni mucho menos la mejor. El conjunto vallisoletano se adelantó pero pudo irse con un 3-1 al descanso, de no haber fallado un penalti y haber sido legales los dos tantos que anuló el VAR.

El conjunto blanco empató el partido gracias a un gol de Varane. El defensa francés metió la pierna en un balón dividido en el área pequeña que no supieron sacar los defensas vallisoletanos.

El segundo gol del Real Madrid, que ya hundió anímicamente a los de Sergio González, lo marcó Benzema desde el punto de penalti, después de que Odriozola fuese derribado en el área.

Benzema repitió en el tercer tanto, esta vez de cabeza, para acabar de hundir las posibilidades del Valladolid. El Real Madrid no brillaba, ni mucho menos, pero los fallos y problemas del arranque del partido fueron una losa demasiado pesada para los castellanoleoneses.

La guinda blanca la puso Modric, con un gran disparo que supuso el 1-4 definitivo, con el que el Madrid tapa la falta de resultados pero no la mala imagen que siguen arrastrando.