El Barcelona ha salvado el encuentro frente al Rayo Vallecano (3-1), y mantiene los siete puntos de ventaja con el Atlético de Madrid, después del triunfo del equipo rojiblanco ante el Leganés.

Al Barcelona le costó bastante mantener una circulación de balón segura que impidiera al Rayo Vallecano salir al contragolpe, que con un inconmensurable Raúl de Tomás y con Advíncula y Moreno atacando por ambos costados, metía en problemas al equipo local.

Bajo ese escenario los de Míchel consiguieron ponerse por delante cuando corría el minuto 24 de partido, en una acción en la que Raúl de Tomás recibió un balón en un contragolpe y, tras una excelente maniobra en la frontal del área, puso el cuero en el ángulo, ante el que nada pudo hacer Ter Stegen.

El tanto hizo reaccionar al Barcelona de forma inmediata, con un Messi algo más activo, aunque tuvo que ser un balón parado cuando el líder logró igualar la contienda. Fue una falta lateral en la que Messi metió la pelota al área, Dimitrevski llegó tarde y Piqué cabeceó a puerta vacía.

En la segunda mitad, Ernesto Valverde decidió cambiar el sistema, con Dembélé en el terreno de juego en el lugar de Arthur, lo que permitió al equipo culé intimidar con más continuidad la portería rayista.

El cuadro culé, en esa posesión más constante cerca de área rival, logró hacer el 2-1 en el minuto 50, después de que Jordi Amat le hiciera un inocente penalti a Ousmane Dembélé que Messi transformó con entereza.

El Rayo Vallecano intentó dar un paso adelante después de que Míchel deshaciera la línea de cinco defensas, pero el Barcelona encontró más espacios, y en el minuto 80, tras una gran acción de Rakitic, Luis Suárez sentenció a puerta vacía.