Fernando Alonso y Marc Coma miden su candidatura para el Dakar en Marruecos

Fernando Alonso y Marc Coma repasan notas antes de la Lichtenburg 400.
Fernando Alonso y Marc Coma repasan notas antes de la Lichtenburg 400.
Toyota Gazoo Racing

Todo inicio de una relación viene a ser como un puzzle: muchas piezas que unir y una enorme dificultad nada más abrir la caja. En el caso de una relación como la que tiene un piloto y un copiloto de raids es mucho mayor esa dificultad, ya que pocas parejas deportivas deben entenderse mejor que la que forman dos competidores de rallies.

En el caso de Fernando Alonso y Marc Coma, más aún, al ser un novato absoluto en este tipo de competiciones y otro un novato en la categoría de coches. El catalán tiene ante sí uno de los mayores retos de su carrera deportiva: tras haberlo sido todo en el rally Dakary haber levantado cinco trofeos ‘Touareg’ colgó el casco para pasarse a la dirección de la carrera, cargo que mantuvo durante los últimos años del mítico raid en territorio sudamericano, con muchísimas dificultades y críticas a su espalda.

Ahora pondrá todo el conocimiento obtenido, tanto en el manillar de su KTM como en los despachos, al servicio de la última gran locura que ha emprendido Fernando Alonso. En su objetivo de convertirse en el piloto más completo de la historia del automovilismo (el matiz entre “el mejor” y “el más completo” lo determinarán sus resultados futuros) va a intentar lo que ya hicieron otros expilotos de Fórmula 1, como el legendario Jacky Ickx que como él también ganó las 24 horas de Le Mans.

Para su aventura dakariana no sólo se ha asociado a Toyota, que se ha convertido en su socio perfecto desde que dejara el Gran Circo, sino con una de las personas que mejor y más conoce los recovecos de los raids como Coma.

En su primera prueba juntos, se puede decir que casi todo lo que podía salir mal, salió mal. Un vuelco, un pájaro que les rompió el segundo parabrisas del día, un pinchazo… Estos problemas también son parte del aprendizaje porque, como señalaba Carlos Sainz hijo, su legendario padre aún a día de hoy sigue teniendo que bregar con estas dificultades y ya lleva unos cuantos Dakares (dos de ellos ganados) a sus espaldas.

Cuanto antes entienda Fernando Alonso que estas averías, accidentes o complicaciones son el pan que tendrá que comer cada día, mejor le irá.

El rally de Marruecos, un test definitivo

Todos los pilotos, sea en la categoría que sea, tienen cada año marcado en rojo el rally de Marruecos. Además de ser una prueba puntuable para el Mundial de Cross-Country, el certamen que conforman los principales raids del mundo, está considerado como el mejor escenario posible para ensayar para el rally Dakar. Mucho más este año, cuando se espera que el aterrizaje en Arabia.

Los casi 1.900 kilómetros de tramos cronometrados sobre un total de unos 2.500 uniendo los enlaces supondrán todo un reto para Alonso y Coma, en una prueba que tendrá cinco etapas que arrancan y acaban en la ciudad de Fez, en pistas que mezclan terreno duro de grava con dunas de arena. No es mal escenario para medir la fortaleza del Toyota Hilux, ya que aquí Nasser Al-Attiyah ha ganado en las tres últimas ediciones al volante del 4x4 preparado por la delegación sudafricana del gigante japonés.

Después de los ensayos de Namibia, Polonia y el último en la Lichtenburg 400 en Sudáfrica, la pareja Alonso-Coma se tomarán muy en serio su participación en la prueba marroquí. Será una aventura en la que, por primera vez, tendrá de rivales a los gigantes de los raids.

Al citado Al Attiyah se le unirán otros pilotos como ‘Monsieur Dakar’ Stepháne Peterhansel, el piloto que más veces ha ganado la prueba con 13 victorias entre motos y coches, Nani Roma o su buen amigo Carlos Sainz padre, que pasará de ser uno de sus maestros a uno de sus principales enemigos. Porque el ‘Matador’ no entiende de amigos cuando se sube al cockpit de un coche.

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