Fernando Alonso
Fernando Alonso, durante los preparativos para las 6 horas de Shanghái. TOYOTA GAZOO RACING

Este fin de semana se celebra en el circuito internacional de Shanghái la última prueba de 2018, que no última de la temporada, del Mundial de Resistencia. Los grandes favoritos, como en las pruebas anteriores que se han disputado ya, serán los hombres de Toyota, con Fernando Alonso al lado de Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima en el TS050 con el dorsal 8 como máximo candidato.

El piloto asturiano afronta unos días donde tendrá la emoción a flor de piel, ya que su retirada de la Fórmula 1 (de momento, definitiva) será en el GP de Abu Dhabi, que se disputa el siguiente domingo.

Para el español, cambiar el mono de McLaren por el de Toyota es todo un descanso, más mental que físico. Y es que la disputa simultánea de los mundiales de Fórmula 1 y del WEC supone toda una paliza para Alonso. "Estoy cansado de los viajes, de los cambios horarios y de todo eso, pero aún estoy supercontento cuando me subo al coche. Ya tengo ganas de ponerme el casco y comenzar los entrenamientos libres, porque cada fin de semana es un reto", destacaba ante los medios de comunicación en el paddock del trazado chino, donde ya ha ganado dos veces en la Fórmula 1.

Después de unas carreras muy complicadas con McLaren, especialmente en estas últimas disputadas en tierras americanas, volver a subirse al prototipo japonés es un alivio. Alonso, Buemi y Nakajima lideran la clasificación general con 84 puntos por 71 de sus compañeros, un margen más que suficiente como para que, si se repite el resultado de la última carrera en Fuji, pueda mantenerse intacto el liderato.

No obstante, Alonso recordaba que en el WEC cualquier fallo es letal. Si en la Fórmula 1 los doblados son un factor a tener en cuenta (que se lo cuenten a Verstappen y a Ocon), en una carrera de Resistencia de 6 horas, mucho más. Pilotos demasiado jóvenes se juntan con veteranos con muchos inviernos a sus espaldas, en unos GT's netamente más lentos que los prototipos.

En este sentido, la adaptación de Alonso ha sido perfecta: ni en Spa, ni en Le Mans, ni en Silverstone, ni en Fuji tuvo ningún problema a la hora de gestionar el tráfico, y desea que así siga siendo.

La superioridad de Toyota frente a sus rivales (sólo los Rebellion les han ganado, y gracias a la doble exclusión de las 6 horas de Silverstone debido a una ilegalidad técnica) puede derivar en una cierta relajación por parte de los ingenieros y los propios pilotos. Sin embargo, Alonso destaca que esto es, precisamente, el punto fuerte de esta estructura, en un mensaje que suena a recado a sus compañeros del día a día en McLaren.

"No ha habido prácticamente ningún fallo, ni ningún imprevisto ante el que no supiésemos reaccionar. Creo que el nivel de preparación, de profesionalidad y de ejecución ha sido muy alto. Tenemos un margen que facilita las cosas, pero no sé cuántos pit-stops habremos hecho desde principio de año. Sólo en Le Mans ya fueron treinta y pico. Y que todos salgan bien demuestra la preparación que tiene el equipo", elogiaba el español.

Las 6 horas de Shanghái se emitirán íntegras en Eurosport 1, con la narración de Javier Rubio y el ex piloto Tomás Saldaña, a partir de las 4:00h (hora peninsular española) de la madrugada del sábado al domingo.