Levante-Real Madrid
Imagen de un lance del partido entre el Levante y el Real Madrid. EFE

El Real Madrid se llevó los tres puntos de Orriols tras vencer al Levante por 1-2, en un partido realmente marcado por la polémica en el que el conjunto blanco anotó sus dos tantos de penalti, el segundo de ellos muy protestado por la afición local.

El arranque de partido de los de Santiago Solari fue bastante inconexo. El equipo blanco, a pesar de juntar a Kroos, Modric o Benzema, nunca consiguió de verdad asentarse en campo rival con la pelota, por lo que los de Paco López, cada vez que robaban la pelota, conseguían salir con bastante facilidad.

En el minuto 23 llegó la primera gran ocasión del equipo local, cuando Roger mandó la pelota al palo en un córner que llegó sin que nadie lo despejase al segundo palo.

Después de eso llegaron dos tímidas reacciones del equipo de Solari, pero los remates de Vinícius y Kroos fueron demasiado flojos y Andrés Fernández los detuvo con facilidad.

Logró el equipo blanco ponerse por delante gracias a que el VAR vio un penalti por mano de Bardhi tras centro de Modric, que Karim Benzema transformó engañando al meta local. El Levante, eso sí, reaccionó al instante, pero Roger mandó de nuevo la pelota al palo, esta vez en un mano a mano.

El arranque de segunda parte fue de nuevo con un Levante muy vivo, y Roger volvió a poner en apuros a Courtois, con un remate cercano tras un fallo de Casemiro, y en el minuto 60 el nueve del conjunto levantinista no perdonó cuando remató de maravilla un centro lateral de José Luis Morales.

El Real Madrid buscó reaccionar, y en el minuto 77 logró igualar, con una jugada realmente polémica. El colegiado pitó penalti por una acción en la que no queda claro si Doucouré golpea a Casemiro, con el consiguiente enfado del público. Bale transformó la pena máxima, y dejó otra de las imágenes de la noche cuando no quiso que ningún compañero le abrazase.

Después de aquello Nacho fue expulsado, pero el Real Madrid, con Casemiro como central, logró aguantar las acometidas locales y llegar al clásico con nueve puntos de desventaja sobre el Barcelona.