El Atlético choca con el Oporto y firma un pobre empate para arrancar en Europa

Joao Félix y Pepe, durante el Atlético - Oporto de Champions
Joao Félix y Pepe, durante el Atlético - Oporto de Champions
EFE

No hubo heroica esta vez, y el Atlético no pudo brindar una victoria a su público sobre un Oporto que no quiso jugar y que firmaba el empate a la media hora de partido. Ni Luis Suárez ni Joao ni Griezmann fueron suficientes.

A los de Simeone le costó un mundo llegar a la portería de Diogo Costa en la primera mitad. La apuesta de sacar a Joao Félix de inicio no salió nada bien, o no al menos como él pretendía. Con un Oporto bien plantado en el campo, fue el equipo local como no podía ser de otra manera el que llevó la voz cantante. Suárez intentó sorprender con un buen disparo a los 5 minutos, y luego antes del descanso tuvo otra clara con un disparo alto que hizo levantarse a la afición.

Pero a Simeone no le gustaba lo que veía, hasta el punto de que aprovechando una falta sobre Joao Félix se desgañitó pidiendo más presión. En estas, el conjunto luso pidió penalti por una presunta falta de Kondogbia sobre Sanusi, quizá una de las pocas que dieron los rojiblancos. Porque, lo que se dice repartir, fueron los de Sérgio Conceição los que cerraron la primera mitad con tres amarillas y un jugador al que lesionaron: Lemar se tuvo que retirar a la media hora y en su lugar entró Rodrigo de Paul.

Aunque en la segunda mitad el Atlético intentó apostar por un ataque más amplio, un Oporto liderado por el sempiterno Pepe sostuvo los ataques rojiblancos sin mayores dificultades… y de hecho rozaron el gol, con cierta fortuna, cuando un centro de Otávio se envenenó y acabó dando en el palo. La desesperación colchonera se vio con las amarillas consecutivas a Kondogbia y a un Joao Félix, al que se le agotó el crédito: Simeone ordenó a Griezmann salir al campo en lugar del luso y cambió el dibujo a un 4-4-2 clásico. 

El galo recibió la segunda pitada de la noche, tras la que escuchó desde el vestuario cuando anunciaron su suplencia inicial, pero pronto calmó los ánimos. Con él en el campo, el Atlético ganó velocidad (especialmente con un Carrasco más liberado) y con ello, mordiente.

Correa tuvo una gran ocasión que se topó con los reflejos de Diogo Costa, pero mientras que para el Atlético el empate no era suficiente, para el Oporto sí. Pérdidas de tiempo (salieron en la segunda parte 5 minutos tarde), molestias físicas que no eran tal… Pero casi les sale bien. A 10 del final, una mala cesión a Oblak acabó en los pies de Taremi, pero el colegiado y el VAR decidieron que era falta al portero.

Con el recuerdo del último partido liguero en la mente, el Atlético se echó arriba y el Oporto se desquició aún más. Mbemba acabó expulsado y la consecuente falta, botada por Luis Suárez se fue alta por poco.

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