Rusia, excluida de los Juegos Olímpicos y del Mundial por dopaje de estado

Imagen de archivo de la bandera olímpica (izquierda), ondeando junto a la bandera rusa.
Imagen de archivo de la bandera olímpica (izquierda), ondeando junto a la bandera rusa.
EFE

El tenista Daniil Medvevev, la pertiguista Anzhelika Sidorova, el nadador Anton Chupkov o la potente selección femenina de balonmano de Rusia no podrán estar en Tokio 2020, salvo que acepten competir bajo bandera neutral. La Agencia Mundial Antidopaje ha excluido al país de toda competición deportiva internacional durante los próximos cuatro años, con lo que no podrán disputar ni los próximos Juegos Olímpicos de verano en Japón, ni los de invierno en Pekín 2022, entre otras citas. Además, tampoco podrán disputar ningún campeonato mundial, incluido el de fútbol de Catar 2022.

La Agencia Mundial Antidopaje se ha hartado de esperar a que la RUSADA, el organismo ruso encargado de que sus deportistas no tomen sustancias ilegales, siga esquivando sus controles. El Comité de la AMA ha tomado la decisión de manera unánime, después de que no hayan obtenido respuesta acerca de la presunta manipulación de los datos de laboratorio presentados a los investigadores del llamado proceso McLaren, apellido del comisionado Richard McLaren que fue el encargado de llevar el caso.

Encubrir el dopaje

Según la AMA, Rusia ha intentado encubrir posibles positivos de 145 de los 298 deportistas sospechosos de haberse dopado entre 2012 y 2015, con los Juegos de invierno de Sochi 2014 (que el propio Comité Olímpico Ruso organizó) como cúspide de la trama. Ya en los Juegos de Pyeongchang 2018 no se vio a ningún deportista competir bajo la bandera rusa, sino bajo el régimen neutral. Además, desde 2015 no pueden competir como nación en pruebas de atletismo organizadas por la Federación Internacional (IAAF), que es con diferencia la más dura en su lucha contra la trama de dopaje de estado.

El laboratorio de Moscú, en el ojo del huracán

“Por demasiado tiempo, el dopaje ruso ha restado valor al deporte limpio. Las flagrantes violaciones por parte de las autoridades rusas de las condiciones de reincorporación de la RUSADA, aprobadas por el Comité en septiembre de 2018, requirieron una respuesta sólida. Eso es exactamente lo que ha sucedido hoy. Rusia ha tenido todas las oportunidades del mundo para poner su casa en orden y volver a unirse a la comunidad global antidopaje por el bien de sus atletas y por la integridad del deporte, pero ha elegido continuar con la postura de engaño y negación”, se lamenta Craig Reedie, presidente de la AMA.

"Rusia ha tenido todas las oportunidades del mundo para poner su casa en orden (...), pero ha elegido continuar con la postura del engaño y la negación"

El foco de las investigaciones está en los laboratorios de la RUSADA. Investigados de cerca desde 2015, en septiembre de 2018 se les levantó el veto bajo la condición de un control estricto de sus datos sobre controles que la AMA debía monitorizar. Doce meses después, las constantes inconsistencias de los datos del laboratorio de Moscú obligaron al organismo que vela por la limpieza del deporte a tomar medidas. Entre otros datos anómalos, se eliminaron “cientos de presuntos resultados analíticos adversos”, además de “evidencias importantes” de las bases de datos del sistema informático del centro.

Rusia y el dopaje sistemático promovido desde las instituciones políticas mantienen una relación que procede desde mucho antes siquiera de que los actuales dirigentes de cualquier organismo deportivo tuvieran algún tipo de responsabilidad. Sólo hay que repasar la cantidad de resultados dudosos en citas mundiales y olímpicas en los años 70 y especialmente los 80, cuando había barra libre de eritropoyetina, nombre oficial de la EPO, en todas las competiciones. Para la URSS, ganar al bloque occidental no sólo era una obligación moral, sino política.

A contar a partir de este lunes, Rusia tiene 21 días para presentar su apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Hasta ese momento, no podrá organizar ni presentar candidatura para albergar ningún gran evento (campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos incluidos), no podrá izar su bandera en cualquier evento deportivo de alto nivel y los funcionarios del gobierno ruso no podrán asistir a ningún certamen de esta índole en representación de su país.

Los atletas rusos que demuestren su limpieza y presenten ante la AMA informes y controles antidopaje limpios podrán competir bajo bandera neutral. Hasta saber el fallo del TAS, esta sanción afecta a los Juegos Olímpicos de verano de Tokio 2020, los de Invierno de Pekín 2022 y los de la Juventud de Verano e Invierno de Lausana 202 y Dakar 2022 respectivamente.

No al Mundial, sí a la Euro 2020

Rusia no estará en el Mundial de fútbol de Catar 2022, pero sí en la Euro 2020. San Petersburgo es una de las sedes y, pese a que la resolución de la AMA especifica que está excluido de grandes competiciones, para la UEFA no cuenta este argumento. El órgano rector del fútbol europeo no se define como una "organización de eventos importantes" a efectos de las decisiones sobre infracciones antidopaje, por lo que podrán contar con la selección rusa, que está en el grupo B con Dinamarca, Bélgica y Finlandia.

Tampoco afectará a la final de la Champions League, que se disputará también en San Petersburgo. “La decisión de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no anula la decisión de la UEFA. No hay motivos para ello", dijo Viacheslav Koloskov, antiguo vicepresidente de la FIFA y actual presidente honorífico de la Unión de Fútbol de Rusia, a la agencia Interfax.

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