Todas las azafatas van al cielo

Todas las azafatas van al cielo

Sinopsis

Julián ( Alfredo Casero ) es un flamante viudo, que al casarse y encontrar el amor de su vida pensó que ya lo habían hecho todo, que solo le restaba disfrutar y envejecer. Pero la inesperada desgracia lo abruma de dolor, que como una parálisis fulminante le impide retomar el afanoso trabajo de encontrar a un nuevo amor que en algún lado nos espera. Julián viaja a Ushuaia, el lugar donde conociera a su mujer, para cumplir una promesa, arrojar sus cenizas en el canal de Beagle,el final del mundo, donde el horizonte no existe, porque el cielo y la tierra se funden en el blanco. Julián cumple ese mandato, que fuera una promesa risueña, pactada en alguna cama húmeda de un frío hotel de aeropuerto, cuando pensaban a la muerte como un problema siempre ajeno, y al amor como una solución eterna. Es entonces, en la cubierta de un barco, bajo el viento austral, y rodeado de orientales que lo fotografían todo, que Julián descubre a Teresa ( Ingrid Rubio ). Teresa es azafata -casi todas las mujeres lo son, en esta historia-. Ha pasado toda su vida en ese país de aeropuertos, bandejitas de comidas y sonrisas medidas y perfectas. Ese país donde no hay niños que lloren, pañales sucios ni maridos demandantes. Un mundo perfecto, lejos de la tierra y el dolor, cerca del cielo. Un incipiente y no deseado embarazo amenaza con devolverla al mundo real. Teresa no cree poder soportar esta nueva vida. Julián no cree poder soportar su soledad. Pero con humor y valor dejaran de lado este escepticismo y descubrirán entre ellos un amor posible, otra oportunidad para sus sentimientos, un lugar único, entre el cielo y la tierra.