Las ridículas sanciones, entre 10.000 y 30.000 €, que ha impuesto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa y Viesgo responden a siete denuncias de ciudadanos que han hecho algo más que quejarse cuando han comprobado que dichas compañías habían modificado sus contratos de suministro. Se trata de un pequeño paso que, sin embargo, puede ser la mecha de una denuncia masiva pues todos somos conscientes, incluida la CNMC, de que es una práctica habitual de la que son víctimas, en la mayor parte de las ocasiones, las personas más vulnerables. Ancianos y personas con escasos conocimientos han abierto las puertas de su casa o descolgado el teléfono a unos agresivos comerciales, externos generalmente, que emplean, sin escrúpulos, todo tipo de tretas para lograr el contrato que les de la comisión de la que viven.

Un pequeño paso que puede ser la mecha de una denuncia masiva

Es la otra cara de esas compañías que, gracias al excelente tratamiento regulatorio de sus negocios, pueden gastarse millones y millones de euros en campañas de imagen que maquillan esta triste realidad que es la utilización del engaño para ampliar su cuota de mercado, como acredita la resolución de la CNMC.

De momento, los 155.000 € que suman los siete expedientes suponen que el engaño les sale barato entre otras cosas porque la CNMC ha aplicado las sanciones mínimas al no considerar la intencionalidad de estas prácticas. Algunos pensamos que si la hay.