Por mucho que los conspiranoicos se empeñen, no hay ningún equipo de Fórmula 1 que juegue en contra de los intereses de sus pilotos. Por mucho que la relación esté rota, por cuestiones económicas más que sentimentales, siempre querrán que sus corredores acaben lo más adelante posible.

Eso no impide ni frena a Fernando Alonso o, en este caso, a Carlos Sainz quejarse de manera totalmente lícita. El madrileño está pasando un momento crítico en la Fórmula 1. Incomprensiblemente, ha pasado de ser uno de los corredores más deseados de la parrilla a no tener claro siquiera si tiene asiento para la temporada 2019. En Renault le ha surgido (si es que alguna vez se había ido) un rival como Esteban Ocon por su asiento, Daniel Ricciardo no va a dejar como parecía Red Bull y los cantos de sirena de McLaren tienen más visos de ser espejismos que realidades.

Por eso es normal que Sainz se queje. Es lógico que se enfurruñe con estrategias dudosas, como la que le mandó al noveno puesto tras salir quinto en el GP de Hungría, la que le hizo parar mucho antes de lo ideal.

"Justo cuando estaba empezando a encontrar un buen ritmo hemos parado, no sé muy bien por qué. En ese momento íbamos muy bien de ritmo, todos los que salían con el blando se han quedado fuera, cada vez iban mejor, más rápido. Nos hemos quedado estancados detrás del Force India, y nos han hecho el 'overcut', así de simple", explicaba el madrileño, mordiéndose la lengua

No es la primera vez que critica a su equipo. Sigo opinando que no debería morder la mano de Renault, visto lo visto, pero entiendo que lo haga. Renault es un equipo que debería luchar por ser el quinto del Mundial, con una Force India en concurso de acreedores y una Haas que con Romain Grosjean y Kevin Magnussen de pilotos suficiente castigo tiene.

La paciencia de Sainz tiene un límite. Estas próximas semanas serán decisivas, ya que puede determinar qué será de él en el futuro. Ahora le toca descansar y esperar, pero sobre todo mentalizarse de que en Renault no quieren hacerle ningún mal. Todo lo contrario: si ni siquiera ellos saben si va a seguir siendo su piloto en 2019, ¿por qué van a querer perjudicarle?