Carlos Sainz no se mordió la lengua. El piloto español acabó 10º en la carrera de Mónaco, en la que Daniel Ricciardo ganó pese a tener sólo seis de las ocho marchas disponibles y en la que, por el mismo problema, Fernando Alonso abandonó. La suerte no sonríe a todos por igual, pero a veces las decisiones en el muro tampoco ayudan, como le ocurrió al madrileño.

"El error está mucho antes que lo de dejar pasar a Nico", se quejó a los micrófonos de Movistar+. El madrileño empezó a notar 'graining' en las ruedas delanteras de su Renault, y pese a reportarlo, desde el equipo no le hicieron caso.

¿Está insinuando que le boicotean? En Renault quieren sumar cuantos más puntos, mejor, pero es verdad también que hay decisiones durante este domingo que le perjudicaron. Dejar pasar a Hülkenberg, que llevaba neumáticos hiperblandos mucho más competitivos, entra dentro de lo plausible. Que le dejasen en pista perdiendo un tiempo precioso, quizá no.

Aunque el enfado de Sainz es comprensible, quizá debería morderse la lengua. Los fallos en el muro, dado que los toman personas, son aceptables e incluso previsibles. Nadie en Renault quiere perjudicar a ninguno de sus pilotos, por muchas conspiraciones que se busquen.

Por mucho que Sainz tenga el caramelo del asiento en Red Bull próximo, mejor haría en morderse la lengua y esperar a que vengan carreras mejores y decisiones más acertadas. No vaya a ser que en Renault se tomen en serio lo de empujarle hacia la puerta, como ocurrió con Alonso en McLaren en 2007, y entonces, ahí sí, tenga motivos para quejarse.