Genoveva Crespo  Periodista

Rodeados de contradicciones

Alfonso Fernández Mañueco en una rueda de prensa para informar sobre la situación política tras las elecciones autonómica el 17 de febrero de 2022.
Alfonso Fernández Mañueco en una rueda de prensa para informar sobre la situación política tras las elecciones autonómica el 17 de febrero de 2022.
Claudia Alba / Europa Press

El último trueno de la política española, que tiene de nuevo al PP en el centro del ruedo, no debe ocultar algunas lecciones que nos han dado las elecciones autonómicas de Castilla y León del pasado domingo.

El PP, si la autoguerra en la que se ha metido le permite dejar algunas notas para cuando las aguas vuelvan a su cauce, debería apuntar que a los votantes no les gusta que se les utilice. El electorado ya percibió (y eso que no sabía tanto), que era una convocatoria a todas luces oportunista y, en consecuencia, no ha respaldado las intenciones de los populares. Ahora, el PP castellano-leonés, donde tenía un amigo, se ha puesto un miura que está disfrutando y esperando empacharse con la guerra de Génova.

El PSOE, aunque se frota las manos ante esta versión española de Perros de paja, no debe olvidar que hoy todo pasa muy rápido. Este episodio bien recuerda al del sacrificio de Sánchez. Por ello, en su cuaderno de repaso de los resultados, le vendrá bien anotar que preformar la realidad a base de propaganda, y con el CIS como mascarón de proa, no funciona. Siete diputados menos es la respuesta de unos ciudadanos que emitieron su voto con una inflación del 6,1%; el recibo de la luz, un 46% más caro que un año antes; el diésel, un 25% más, y la gasolina, un 23% superior. Eso sí que influye en el voto!

Respecto a Podemos, que la subida del salario mínimo -como muchos de sus afanes y discursos-, con ser un alza necesaria, responde a demandas de públicos urbanos precarizados, pero no está entre los temas que quitan el sueño a una población con una edad media de 48 años, la segunda más envejecida de España, y cuatro por encima de la media del país. Hay que saber a quién vas a representar. Ciudadanos, como Podemos, que su ciclo se ha acabado como vía de regeneración de la política española.

"Tenemos polarización para rato: demasiados grupos de interés viven de ella. Y las contradicciones las abonan"

La España Vaciada en su conjunto, que quiere abrirse paso para ocupar el hueco de los descontentos, que sólo una trayectoria de palabra y hechos, como la de ¡Soria Ya! da éxito en las urnas. Es lo que ha acreditado la candidatura soriana, como hizo Teruel Existe, que transmite a la ciudadanía que la participación en política, pese a las resistencias de los partidos mayoritarios, es posible, pero que no se improvisa, aunque muchos sientan orfandad institucional y democrática.

También habremos de tomar todos nota de que hay un sector de la población que rechaza las culturas dominantes en la conversación pública y que, en cambio, se siente acogido en Vox y sus paroxismos. Son muchos más de los que a todos nos convienen, y crecen más cuanto más se los señale. Y por si fuera poco, una guerra civil en el PP de la que sin duda saldrán beneficiados.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento