Lecciones de patio de colegio

Iñaki Ortega  Doctor en Economía y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja UNIROPINIÓN
Unos niños juegan al balón en el recreo del colegio.
Unos niños juegan al balón en el recreo del colegio.
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En la escuela, por favor, pórtate bien con esos empollones tan poco populares, porque es muy probable que acabes trabajando para uno de ellos. Esta frase se le atribuye a Bill Gates, uno de hombres más ricos del mundo gracias a fundar la empresa Microsoft. Gates sabía de lo que hablaba. De niño, con sus gafas, aspecto frágil y desaliñado se educó en una escuela americana en los años 60. En ese patio del colegio de Seattle, la capacidad de Bill de retener el 90% de todo lo que leía no era la virtud más valorada por sus compañeros; tampoco que ayudase a sus profesores a rehacer un calendario escolar que aún hoy sigue usándose. Marginado y con apenas amigos, también abandonó la universidad para volcar todo su tiempo en el conocimiento de la incipiente informática hasta crear el primer sistema operativo, Windows, con el que estoy escribiendo este artículo 35 años después.

El mundo cada vez es más complejo [...] Siempre hay alguien más listo que tú

Ahora te pido que hagas un viaje en el tiempo y vuelvas al patio de tu colegio. Porque ahí, en ese campo de arena, también se aprendían muchas cosas, casi tantas como en las aulas. Ya no hay arena, sino hierba artificial o suelo de caucho, pero se siguen dictando todos los días clases magistrales en los recreos.

Cuando yo corría por el patio, a un niño le miraban muy mal por no querer jugar a la pelota; luego llegó a ser alcalde de mi ciudad y adorado por todos. En Madrid, en los años 70, un chaval gordito gallego llega nuevo al colegio y sufre las chanzas de todos hasta llevarle al borde de la depresión; ahora es el presentador de más éxito de la televisión. 

"Cuando corría por el patio, a un niño le miraban mal por no querer jugar a la pelota; llegó a ser alcalde"

En el patio se aprende que la vida da muchas vueltas. Estos días se ha fallado el Premio Planeta y la ganadora, Eva García Sáenz de Urturi, estudió en mi colegio, pero apenas la recuerdo. ¿Dónde estaba yo esos años para no darme cuenta de que había un genio en el patio? ¿Timidez? No lo sé, pero no fui capaz de hablar con la escritora española de más éxito. Mi hijo entrena todas las semanas en el campo de fútbol del colegio desde hace diez años y el único día que se pone malo, les visita en el patio el futbolista de moda Álvaro Morata. Igual solo tenemos mala suerte, pero esa también es otra enseñanza. No siempre las cosas salen bien.

En Israel es costumbre que una personalidad rinda un homenaje al colegio con mejor expediente. Un año le tocó al cofundador de Google, Sergey Brin. Allí, reunidos en el patio todos los estudiantes, Sergey les felicitó por ser tan brillantes. Pero a continuación les regañó por tener las mejores notas del país en todas las disciplinas menos en una. El mundo cada vez es más complejo y no hay más remedio que prepararse muy bien, les dijo. Siempre hay alguien más listo que tú. Otra lección en un patio y no en el aula. Espero que un día me cuentes la tuya.

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