¿Será el del ministro de Trabajo el único cambio que haya en el Ejecutivo?
Es lo que ha dicho el presidente del Gobierno.

Pero la obligación del presidente es decir eso. ¿Qué piensa la vicepresidenta primera?
Lo que ha dicho el presidente, como no podría ser de otra manera.

El ministro saliente es varón. ¿El ministro entrante será varón para mantener la paridad?
La paridad está ya garantizada en el Gobierno… y tiene siempre una horquilla. El ministro que se incorpore puede ser hombre o mujer.

El presidente ha dicho reiteradas veces en los últimos meses que descarta una remodelación más amplia del Gobierno. No sabemos si será así…
Hay que creer al presidente del Gobierno.

¿Usted le ha planteado al presidente en algún momento su continuidad o su no continuidad como vicepresidenta primera? ¿Se siente usted con fuerzas?
Me siento con todas las fuerzas, me siento muy privilegiada. Y yo estaré con el presidente del Gobierno, si él lo quiere, hasta el final. Me siento animada, comprometida y privilegiada; y además muy respaldada en mi trabajo.

Llevamos 20 minutos hablando y prácticamente sólo hemos hablado de economía. Parece usted la vicepresidenta económica...
Es que hoy la economía es política.

Me siento animada, comprometida, privilegiada y muy respaldada
en mi trabajo

¿Pero la vicepresidenta política, que es usted, está haciendo también de vicepresidenta económica?
No, la vicepresidenta económica es la que dirige todo lo que tiene que ver con la economía, lo que pasa es que toda la economía es a su vez política. Al hablar de economía estamos hablando de política, de cuáles son los objetivos fundamentales de la acción del Gobierno, de dónde vamos, de cómo vamos a cubrir las necesidades de los ciudadanos, de que no hemos renunciado a nuestro compromiso socialdemócrata, de retomar los impulsos a nuestras políticas sociales… ¡De presupuestos! Además de todo lo que he dicho, un elemento fundamental son los Presupuestos Generales del Estado, que acabamos de aprobar y enviar a Parlamento.

¿Ha discutido usted mucho con la vicepresidenta económica a la hora de elaborar los presupuestos?
Siempre discutimos, no hay un solo Presupuesto que no tenga un nivel importante de discusión en el Gobierno.

Cuando las dos vicepresidentas discuten, por ejemplo, en temas de Presupuestos y no se ponen de acuerdo, ¿qué prevalece, la opinión de la vicepresidenta primera o la de la vicepresidenta segunda?
En estas cosas estamos siempre de acuerdo.

Pero si no se ponen de acuerdo, ¿hay un árbitro?
Si tuviera que haber un árbitro no sería otro que el presidente Zapatero. Se puede partir de argumentos diferentes pero le puedo asegurar que si yo le he trasladado argumentos a la vicepresidenta segunda siempre han sido bien acogidos.

Da la impresión de que usted tuvo un papel muy central y relevante en la primera legislatura de Zapatero y que ahora no lo tiene tanto. Porque hay tres vicepresidentes y no dos, como había antes; porque hay dos ministros con una gran relevancia pública [el de Fomento y el de Interior, el primero de ellos además vicesecretario general del partido del Gobierno]… ¿Hay algo de eso?
Nada. Las percepciones son muy libres, pero yo tengo el mismo trabajo o más, la misma presencia (o más) y creo que también la misma relevancia… Nosotros somos un equipo que trabajamos de forma solidaria y mi posición no ha cambiado, en absoluto. No comparto esa reflexión.

Dice que con la vicepresidenta económica su relación es extraordinaria…
Como la tenía con el vicepresidente Solbes.

Mi relación con Pepe Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba es estupenda; hay un gran entendimiento y mucha sintona

¿Y con Pepe Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba?
Pues estupenda. Son unos compañeros con los que llevo trabajando muchos años, los conozco muy bien, nos llevamos muy bien, no hay ningún tipo de problema. Al contrario, hay una extraordinaria colaboración y un gran entendimiento y mucha sintonía. Ya nos conocemos mucho y coincidimos en términos generales en todos los planteamientos.

¿Al presidente lo ve con fuerza para afrontar una tercera legislatura?
Por supuesto.

¿Va a ser el candidato socialista en 2012?
Yo estoy convencida de que sí. Es un magnífico presidente y un extraordinario candidato, y yo lo veo con ganas, con toda la fuerza y con la experiencia.

¿Y no hay un número creciente de voces entre los dirigentes del partido que están reflexionando sobre la idoneidad de cambiar de candidato si en seis u ocho meses las expectativas electorales son tan bajas como las de ahora?
Nada, yo creo que para nada. De verdad. Yo creo que todos los miembros de Gobierno piensan que tenemos el mejor presidente y el mejor candidato.

¿Cree que hay dirigentes del PSOE que están ya jugando al 'postzapaterismo', a qué pasará el día en que el presidente se retire?
No, no soy consciente de que eso esté ocurriendo. La mayoría de los dirigentes socialistas están trabajando, cada uno en su ámbito, por impulsar la recuperación y por recuperar la sintonía con la ciudadanía, la confianza.

Usted es ahora diputada por Valencia. ¿Irá a las siguientes listas? ¿También por Valencia?
Estamos muy lejos, vamos a esperar.

¿Pero se ve de nuevo de candidata?
Sí. Ser diputado es uno de los trabajos más bonitos de un político.

Según el ministerio de Industria, el sitio más adecuado para el almacén de residuos nucleares es Zarra (Valencia). ¿Cree que es la mejor opción?
Es una decisión que tiene que tomar el Consejo de ministros. Todavía no la ha adoptado. Hubo un principio de debate en el consejo que no se continuó porque se decidió pedir más informes y estamos a la espera. Lo mejor sería tener los datos técnicos de que avalen que la localidad elegida es viable y segura; hay varias que han recibido la puntuación adecuada. Y además hay que tener un consenso institucional en la elegida.

Como diputada por Valencia, ¿usted apoyaría que fuera Zarra?
Tomaré una decisión en el debate que adoptemos en el Consejo. Por encima de ser diputada por Valencia, soy vicepresidenta y me debo ante todo al Gobierno al que represento. Mi opinión la expresaré allí.

Hablemos sobre otro tema polémico. ¿Por qué ha destituido a la presidenta del CIS?
Tanto el presidente primero que hubo, [Fernando] Vallespín, como la anterior presidenta, [Belén Barreiro], han llevado a cabo un trabajo muy importante dentro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de transparencia, de modernidad, de acuerdo con nuestro compromiso. Ahora queda un año y medio en el que va a haber bastantes confrontaciones electorales, y pensamos que para esta última etapa era mejor que, para evitar cualquier tipo de suspicacia, la persona que dirigiese el CIS dando continuidad al trabajo de los anteriores presidentes proviniese de la cátedra.

¿Pero era sospechosa de algo la presidenta del CIS?
No es un problema de ser o no sospechoso, sino que creemos que en esta etapa es mejor tener al frente del CIS a una persona completamente desvinculada de otra cosa que no sea un trabajo pura y exclusivamente derivado de la investigación. Tiene que ser un catedrático, creo que está fuera de toda duda. Eso reconociendo que el trabajo de los dos anteriores ha sido estupendo también, pero son etapas distintas.

Si se han introducido cambios técnicos en los barómetros, lo han hecho los presidentes, no es algo en lo que yo haya entrado nunca, jamás.

Hay otra versión, vicepresidenta, que dice que usted le pidió a la presidenta del CIS determinados cambios que ella técnicamente creía que no debía hacer.
Pues no. Yo no le pedido nada al CIS…

¿Va a haber algún cambio técnico en los próximos barómetros?
Si se han introducido cambios técnicos en los barómetros, lo han hecho los presidentes, no es algo en lo que yo haya entrado nunca, jamás.

¿Tuvo presiones de otros miembros del Gobierno para no destituir a la presidenta del CIS?
Ninguna.

¿Y del presidente Zapatero?
No, en absoluto. Es un cambio que entra dentro de una cierta normalidad de funcionamiento de las instituciones. Cada etapa requiere un perfil. Hablé con ella y se explicó con toda transparencia, más allá de que desde fuera se quiera instrumentalizar. Sinceramente, no ha habido ningún problema.

Otro asunto polémico: la Comisión Europea ha desautorizado el sistema de financiación de RTVE.
Estamos absolutamente convencidos de la plena adaptación del modelo de financiación de la radiotelevisión pública a la normativa europea y española, y por tanto lo vamos a defender allá donde toque. El modelo es compatible. Lo ha dicho el Consejo de Estado español y lo tenemos contrastado, de la misma forma que sabíamos que el sistema de ayudas era compatible con el tratado, y la Comisión Europea nos ha dado la razón. Lo mismo ocurrirá en este caso.