Netanyahu admite la autoría israelí del ataque que ha matado a 7 trabajadores humanitarios de la ONG del chef José Andrés

Benjamin Netanyahu garantiza una investigación exhaustiva de la muerte de los cooperantes.
Netanyahu garantiza una investigación exhaustiva de la muerte de los cooperantes.
ATLAS
Benjamin Netanyahu garantiza una investigación exhaustiva de la muerte de los cooperantes.
Netanyahu garantiza una investigación exhaustiva de la muerte de los cooperantes.
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"Estas cosas suceden en la guerra". Con estas palabras ha admitido este martes el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, la autoría del bombardeo al convoy de la ONG World Central Kitchen (WCK), del chef español José Andrés. El triple ataque (uno a cada coche) causó la muerte de siete trabajadores humanitarios: tres británicos, un polaco, un australiano, un palestino y un ciudadano con doble nacionalidad estadounidense-canadiense. Este hecho ha sido condenado a nivel internacional por varios lideres mundiales, al tratarse de una violación del derecho internacional humanitario.

"Por desgracia, en el último día hubo un caso trágico en el que nuestras fuerzas alcanzaron de forma no intencionada a gente inocente en la Franja de Gaza", dijo Netanyahu. Tanto el primer ministro como el alto mando del Ejército israelí han anunciado que el ataque será investigado de forma exhaustiva por una entidad independiente. El mandatario añadió que "harán todo lo posible para que no vuelva a suceder".

La noticia se conocía a primera hora del martes, cuando desde la ONG anunciaban a través de un comunicado la suspensión de sus operaciones en Gaza tras un ataque en el que se apuntaba a Israel. "El gobierno israelí debe poner fin a esta matanza indiscriminada. Tiene que dejar de restringir la ayuda humanitaria, dejar de matar a civiles y trabajadores humanitarios y dejar de utilizar los alimentos como arma", aseguraba en redes sociales el propio José Andrés, que agregaba que el recorrido del convoy se había pactado con antelación con el Ejército israelí. 

La primera reacción vino de la mano del portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), Daniel Hagari, que explicó en un mensaje que había hablado personalmente con el chef para expresarle sus condolencias y activar una investigación. Pocas horas después Netanyahu confirmaba la autoría; algo que los medios israelíes ya estaban adelantando. Una investigación del diario Hareetz asegura a través de fuentes de Defensa que el Ejército israelí atacó hasta en tres ocasiones el convoy.

Según este medio, un avión no tripulado disparó pese a que los coches estaban claramente marcados en el techo y los laterales. Según estas fuentes, las explicación del ataque se debe a que encargados de la unidad responsable de la seguridad de la ruta que recorría el convoy identificó a un hombre armado en el camión y sospechó que se trataba de un terrorista. 

Tras salir de un almacén y circular por la carretera pegada a la costa, el primer coche fue alcanzado, lo que provocó que algunos de los pasajeros abandonar el vehículo y se cambiaron a otro de los coches del convoy, que también fue alcanzado tras reanudar la marcha y avisar a los responsables de la organización. Fue en ese momento cuando el último coche (que trasladaba a los heridos) sufrió el tercer ataque. Según recogen imágenes satelitales, los tres ataques se produjeron en un espacio que no supera los dos kilómetros y medio.

Reacciones al ataque israelí

Las reacciones al ataque no se han hecho esperar. El Gobierno británico ha convocado este martes a la embajadora de Israel en Londres, Tzipi Hotovely, por la "inaceptable" muerte los tres cooperantes británicos. El Ministerio de Exteriores subrayó que se trasladó a la embajadora la "inequívoca condena por la horrorosa muerte de siete cooperantes".

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha pedido este martes a Israel "una investigación rápida, completa e imparcial" sobre el ataque. Los trabajadores de WCK "son unos héroes" y "deben ser protegidos", recalcó. El responsable estadounidense reconoció haber hablado con el Gobierno israelí para "hacerles comprender que hay que hacer más para proteger la vida de los civiles inocentes, sean niños palestinos o trabajadores humanitarios".

En este sentido se ha pronunciado también Canadá, que ha solicitado una "completa investigación" y que "los responsables de estas muertes rindan cuentas". La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, se ha mostrada "horrorizada" y confirmó que uno de los siete fallecidos es canadiense. "Canadá espera que todos los responsables de estas muertes rindan cuentas y se lo comunicaremos directamente a Israel", ha dicho.

Antes de que se conociera la autoría israelí el presidente español, Pedro Sánchez, trasladó desde Jordania (donde se encuentra realizando una gira por Oriente Próximo) su apoyo a los trabajadores de la ONG y al propio José Andrés. Además, ha pedido al Gobierno israelí que "aclare cuanto antes las circunstancias de este brutal ataque". 

Este bombardeo ha tenido ya sus primera consecuencia humanitarias. La flotilla que se encontraba frente a las costas de Gaza con ayuda humanitaria ha puesto rumbo de vuelta a su base en Chipre con 300 de las 400 toneladas de ayuda sin entregar. La ofensiva israelí sobre el enclave palestino continúa y se ha cobrado la vida ya de más de 32.000 personas. 

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