Aragón y Castilla-La Mancha, las autonomías menos 'sanchistas' del PSOE donde Koldo no pudo colocar sus mascarillas fraudulentas

El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una foto de archivo
Javier Lambán y Emiliano García-Page, con mascarilla durante la pandemia.
@GARCIAPAGE
El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una foto de archivo

Aragón y Castilla-La Mancha rechazaron las mascarillas fraudulentas que la trama del caso Koldo colocó en otras autonomías gobernadas por el PSOE durante la pandemia, como Baleares y Canarias. Javier Lambán y Emiliano García-Page, curiosamente los dos barones socialistas menos afines a Pedro Sánchez, fueron quienes se resistieron a firmar contratos con Koldo García, el polémico asesor del exministro José Luis Ábalos, que se encuentra en libertad con cargos tras su detención por el presunto cobro de comisiones ilegales.

"Olía mal a la legua lo que ofrecía", ha confesado un miembro del gobierno de Lambán, que habló directamente con Koldo García cuando el exasesor de Ábalos trató de colocarle un pedido de varios millones de euros en abril de 2020, según recoge El Periódico de Aragón. "La oferta era extraña y con un tono casi de imposición", han relatado otras fuentes en Hoy Aragón.

Lo cierto es que Aragón fue el primer gobierno autonómico al que Koldo García ofreció sus mascarillas, a través de la mercantil Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas SL, la empresa que utilizaba la trama corrupta para firmar los contratos y que tiene su sede en Zaragoza, pero el polémico exasesor no tuvo éxito en su empeño.

La exconsejera de Presidencia del gobierno aragonés, Mayte Pérez, ha explicado que habló directamente con Koldo por teléfono y que rechazó su oferta porque las mascarillas que ofrecía "eran más caras que las que estábamos comprando". No obstante, derivó a Koldo al entonces presidente de la CEOE en Aragón, Ricardo Mur, que estaba colaborando en la compra de material sanitario para la administración pública.

Mur, que ha calificado a Koldo de "bastante arrogante" en sus conversaciones por teléfono, recuerda que le ofreció "dos o tres millones de mascarillas", pero las rechazó porque "olía raro" su forma de operar. "Me ofreció un precio que era unos 60 céntimos más caro por mascarilla que al que estábamos comprando a empresas conocidas. Y también me dijo que Aragón se tenía que encargar del paso de la mercancía por aduana. No lo podía entender", ha declarado en El Mundo

"Si no las quieres, las colocaré en Baleares, Canarias o La Rioja", le advirtió a Mur el exasesor de Ábalos, adelantando sus planes que luego fructificaron con el gobierno balear de Francina Armengol y el canario de Ángel Víctor Torres y que han puesto en el punto de mira a ambos expresidentes autonómicos. De hecho, el PP ha registrado este lunes un escrito en el Congreso de los Diputados en el que pide la dimisión de Armengol, ahora presidenta de la Cámara Baja, por ser "presunta colaboradora necesaria de la estafa" del caso Koldo.

El propio Lambán aseguró este domingo sentirse "muy preocupado" por el caso Koldo y, aunque mostró su apoyo a la dirección del PSOE, pidió que se depuren responsabilidades: "Yo lo único que les puedo decir es que la Ejecutiva Federal tiene todo mi apoyo para esclarecer los hechos, para depurar responsabilidades y para que el partido, de todo este preocupante escándalo, salga lo más indemne posible".

Castilla-La Mancha las consideró "defectuosas"

Pero Aragón no fue la única autonomía socialista que vio algo raro en las mascarillas de Koldo García, pues el gobierno de García-Page también las rechazó en Castilla-La Mancha. 

En el sumario del caso, el comisionista y uno de los cabecillas de la trama, Víctor de Aldama, estaba al tanto de un intento de venta de mascarillas a Castilla-La Mancha, una operación de la que le informó el propietario del aeropuerto de Ciudad Real, Rafael Gómez Arribas, que pudo haber actuado de intermediario.

El 17 de junio de 2020 Arribas informó a De Aldama de que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) había rechazado la compra de mascarillas que le había ofrecido un trabajador suyo, el director de asuntos institucionales, Fernando Sánchez Bódalo.

La noche anterior, Bódalo remitió un correo al Sescam con la oferta de 350.000 mascarillas KN95 a 1,24 euros la unidad, incluyendo toda la documentación, informes y datos del proveedor, pero la respuesta del Servicio de Salud fue tan inmediata, apenas una hora después, como tajante.

"Sentimos mucho no poderles realizar la compra de las mascarillas. La documentación que aporta, en la cual aporta la valoración de la SGS (empresa certificadora), indica claramente que las mascarillas son defectuosas y por ello no podemos valorar su adquisición".

Bódalo respondió que sentía esa "interpretación del informe" puesto que el mismo "señala claramente como máximo permitido 21 defectos tanto mayores como menores" y subrayaba que la inspección solo había encontrado "cinco defectos menores y tres mayores, y ninguno crítico".

Además, argumentó que "esos mínimos defectos no afectan a los aspectos relacionados con la protección de la salud" y tras "haber aclarado el asunto" insistió al Sescam para que "la oferta sea considerada en los términos propuestos", pero no lo consiguió.

Asturias también las rechazó

La consejera asturiana de Salud, Concepción Saavedra, también admitió el pasado viernes que le ofrecieron las mascarillas de la trama Koldo a través de la empresa Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas S.L y sí las adquirió a otras empresas "confiables, dedicadas al sector y con las que ya habían trabajado previamente".

"Me temo que sí", dijo en respuesta a los periodistas. "Se pusieron en contacto con nosotros, pero no hicimos ninguna compra. En aquel momento estábamos dentro de un expediente de contratación de emergencia con un contrato marco y decidimos que no era el momento ni íbamos a contratar mascarillas por ninguna otra vía".

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