Barack Obama
Barack Obama se dirige a los miembros de las dos Cámaras del Congreso de EE UU. Mike Theiler / EFE

El presidente de EE UU, Barack Obama, afirmó este miércoles por la noche (madrugada en España), en su discurso ante las dos Cámaras del Congreso sobre la reforma sanitaria, que hay un "amplio consenso" sobre cerca del 80% del contenido de la medida.

En su discurso, Obama, que fue recibido con grandes aplausos, aseguró que la reforma contendrá "un sistema que permita a los individuos y empresas adquirir cobertura asequible y la obligatoriedad de que quienes se lo puedan permitir cuenten con un seguro sanitario".

La cobertura será asequible y, quienes puedan, deberán contar con un seguro sanitarioObama dijo que el acuerdo ronda "el 80% de lo que es necesario hacer, lo que nos deja más cerca que nunca del objetivo de la reforma".

La comparecencia ante ambas Cámaras del Congreso es un tramite poco habitual y que generalmente se limita a los discursos anuales sobre el Estado de la Unión.

Con ello buscaba dar la réplica a una serie de rumores que han circulado en los últimos meses sobre el proyecto y tratar de reactivar la reforma, estancada en el Congreso.

"Ha llegado el momento de actuar"

"Se ha acabado el momento de las rencillas, se ha acabado el momento del politiqueo. Ha llegado el momento de actuar", dijo Obama, que apuntó no sólo a la necesidad moral de reformar un sistema que excluye de la cobertura sanitaria a 47 millones de ciudadanos sino que gasta 1,5 veces más por persona que cualquier otro país.

Estados Unidos gasta 1,5 veces más por persona en sanidad
que cualquier otro país
Si no se hace nada el déficit estadounidense crecerá, "más familias irán a la quiebra, más empresas cerrarán" y "más gente morirá".

En su discurso, el presidente aseguró que la reforma sanitaria proporcionará "más seguridad y estabilidad para quienes cuentan con seguro médico", pues las aseguradoras no podrán negar cobertura por problemas médicos preexistentes, entre otras cosas.

También se creará una bolsa de seguros médicos en un plazo de cuatro años que permitirá, según consideró, recortar los costes de la cobertura.

Las grandes empresas tendrán la obligación de ofrecer seguro médico a sus empleados y los individuos tendrán la obligación de estar asegurados, "igual que en la mayoría de los estados es obligatorio el seguro de automóvil". Habrá excepciones, puntualizó, para aquellos que verdaderamente no puedan permitírselo.

Seguro estatal

En este sentido, defendió uno de los apartados más polémicos de la reforma, la opción pública, un seguro médico patrocinado por el Estado que "sólo sería una opción para aquellos que no tienen cobertura".

No soy el primer presidente en querer reformar
la sanidad, pero espero ser el último
En respuesta a los detractores de esta posibilidad, que creen que causaría un deterioro de las prestaciones médicas y competiría de modo desleal con el sector privado, Obama aseguró que esa opción sería "autosuficiente" y se sufragaría con las primas que cobrase.

"No soy el primer presidente en adoptar la causa de la reforma sanitaria, pero estoy decidido a ser el último", asegura Obama, en una intervención retransmitida por las principales cadenas de televisión del país.


Carta póstuma de apoyo de Ted Kennedy

Obama leyó en mitad de su discurso una carta póstuma de Edward (Ted) Kennedy en la que el recientemente fallecido senador volvía a apoyar la reforma sanitaria propuesta por el presidente.

La carta, según explicó el mandatario estadounidense, la escribió Kennedy en mayo, tras saber que su tumor cerebral había entrado en la fase terminal, y dejando instrucciones de que no se entregara hasta su muerte, ocurrida el mes pasado.

Ante la presencia de la viuda del senador, Victoria, que acudía como invitada de la primera dama, Michelle Obama, y que no pudo reprimir la emoción, y de los hijos de éste, Obama reveló que en la carta el senador describía la reforma sanitaria como "ese gran asunto por resolver de nuestra sociedad".

"Lo que afrontamos es un asunto moral, no están en juego sólo detalles de política, sino principios fundamentales de justicia social y el carácter de nuestro país", leyó el presidente estadounidense, que ha hecho de la reforma sanitaria su gran prioridad legislativa y de la que Kennedy era el primer adalid.

En su misiva, Kennedy expresaba su confianza en que la medida finalmente saldría adelante este año.