Planes para el fin de semana: Bette Davis revive en el teatro y Tenochtitlan se conquista con música y títeres

Carlos Troya y Mélida Molina en 'Loba' de Juan Mairena
Carlos Troya y Mélida Molina en 'Loba' de Juan Mairena
La Caja Negra Teatro
Carlos Troya y Mélida Molina en 'Loba' de Juan Mairena

Propuestas para un fin de semana en que diremos adiós a la campaña electoral -no parecía llegar nunca-. Planes culturales que combinan música barroca, títeres y máscaras en el Real Teatro de Retiro; una conjunción de proyecciones y ópera de cámara que nos llega de Sudáfrica; el homenaje a una de las grandes actrices de Hollywood; una exposición que fluye como el agua a la que está dedicada; miradas al temple en los retratos de un pintor minucioso; y un espectáculo de danza que trata de desentrañar qué es Europa.

1. Pintura. 'Miradas templadas' de Antony Williams

Fragmento del retrato 'Jacqueline' (2021)
Fragmento del retrato 'Jacqueline' (2021)
Antony Williams

Miradas perdidas, aparentemente absortas en la nada, condicionadas por un recuerdo o un pensamiento que impide fijar la atención en ningún punto concreto. Son las que encontramos en los numerosos retratos de que consta la última producción de Antony Williams, Miradas templadas, expuesta estos días en la Galería Leandro Navarro. Rostros ensimismados, cuerpos recostados y una aparente soledad que transporta a esos seres a un lugar indefinido.

En la Galería Leandro Navarro se exponen los últimos cuadros de Antony Williams
En la Galería Leandro Navarro se exponen los últimos cuadros de Antony Williams
Cedida

Antony Williams es un pintor británico cuya característica más llamativa es la técnica que emplea en sus obras, basada en los conocimientos pictóricos de los artistas del Trecento y Quattrocento italiano. El temple, o témpera al huevo, permite aportar una luz especial a sus pinceladas, distribuidas con una minuciosidad notable por el artista. La albúmina y la lecitina presentes en la yema de huevo, aportan una estabilidad notable a la emulsión pictórica, una vez mezclada con el pigmento. Por si alguien tiene curiosidad, aquí hay un tutorial del proceso para crear este tipo de pintura:

Espejos de nuestras ausencias, los retratos son mayoría entre las diecinueve obras dispuestas en la galería, pero también hay otros motivos curiosos como algunas figuras de animales, casas en miniatura o una simple botella de leche. Algunos exteriores nos asoman a oscuros remansos de agua a los que se aproximan algunos individuos, aparentando buscar una comunión profunda con la naturaleza. Estas u otras impresiones pueden extraerse de modo preliminar observando el catálogo online que proporciona la página web de la galería.

Antony Williams posando con uno de sus cuadros en la Galería Leandro Navarro
Antony Williams posando con uno de sus cuadros en la Galería Leandro Navarro
Cedida

Los cuadros de Williams requieren un alejamiento prudente para que nuestros ojos y cerebro realicen la amalgama de esa especie de puntillismo de ligerísimos trazos empleado. Es inevitable que tras esa visión nos aproximemos para observar el trabajo exhaustivo que requiere su propuesta creativa.

Dos pinturas de Antony Williams en la Galería Leandro Navarro
Dos pinturas de Antony Williams en la Galería Leandro Navarro
Adolfo Ortega

La pintura que aparece junto al Williams en la fotografía anterior representa una síntesis de los motivos considerados. Los objetos cotidianos, lúdicos y a escala conviven en un espacio íntimo con una figura tendida que nos remite al pasado. Una Viene a nuestra mente el escorzo de Cristo pintado por Andrea Mantegna, pintura extraordinaria que casi merece la visita a la Pinacoteca de Brera en Milán.

Dos pinturas de casas de juguete, de Antony Williams
Dos pinturas de casas de juguete, de Antony Williams
Adolfo Ortega

Acercarse al sótano cercano a la calle Huertas donde cuelgan estas obras es sin duda uno de los planes destacados para este fin de semana. No obstante, la exposición permanecerá abierta hasta el 30 de junio en la Galería Leandro Navarro.

2. Teatro. 'Loba' de Juan Mairena en Nave 73

Una escena de 'Loba' con Carlos Troya y Mélida Molina
Una escena de 'Loba' con Carlos Troya y Mélida Molina
La Caja Negra Teatro

Bette Davis fue una de las más grandes artistas que han atravesado las pantallas cinematográficas, y no cabe duda de que Juan Mairena, autor y director de esta Loba que se representa en Nave 73 será de la misma opinión. En el texto se advierte la admiración por una personalidad tan mayúscula como esta actriz nacida muy cerca de Boston, que pasó por los teatros de Broadway antes de avistar las famosas letras gigantes de Hollywood que destacan en el Monte Lee, en Los Ángeles.

La obra recuerda el episodio, casi una broma teñida de amargura, en que la actriz envió a la redacción de Variety un anuncio por palabras para solicitar empleo en el año 1962, cuando atravesaba un bache en su carrera. "Madre de tres hijos. Divorciada. Treinta años de experiencia como actriz de cine. Todavía con movilidad y más amable de lo que dicen los rumores. Busca empleo estable en Hollywood"

Mairena firma un homenaje a la época dorada del cine bajo la que se escondían contratos leoninos, enemistades manifiestas y un ritmo frenético de producciones, que en el caso de Bette Davis la llevaron a un abismo trazado por un puñado de barbitúricos, finalmente superado.

Carlos Troya en 'Loba', de Juan Mairena
Carlos Troya en 'Loba', de Juan Mairena
La Caja Negra Teatro

Mélida Molina encuentra un notable parecido con la actriz, sustentado en la altiva mirada de la Davis y una precisa interpretación. Hace su aparición en una oficina periodística, surgiendo entre una nube de humo, envuelta en pieles. 

Tras el estupor del plumilla al reconocer ante sí a su ídolo cinematográfico, se inicia una conversación apasionante entre ambos, el repaso a la vida de la actriz, no exenta de tropiezos y algún que otro gancho de izquierda, frente a los cuales se opuso la entereza de 'La Loba'. Así se la conocía en España a raíz de la película de William Wyler, The Little foxes (1941), al hilo de nuestras caprichosas traducciones de títulos. Wyler es uno de los nombres fundamentales en su carrera y en la obra se relata algún desencuentro amoroso digno de figurar en una película.

Mélida Molina es Bette Davis en 'Loba', de Juan Mairena
Mélida Molina es Bette Davis en 'Loba', de Juan Mairena
Cedida

Sobre las letras gigantes de Hollywood al fondo de escenario se proyectan contadas pero oportunas pinceladas de la filmografía de Davis, para revivir los recuerdos de algunos momentos capitales: el baile de Jezabel (1938), con Henry Fonda aguantando el tipo ante las miradas suspicaces de los invitados -nunca un vestido ha sido tan rojo a pesar del blanco y negro-; una notable bofetada propinada a Errol Flynn; o el zarandeo con saña a su odiada Miriam Hopkins. Davis siempre buscó el realismo en sus escenas y nada la detenía. 

Mélida Molina y Carlos Troya tras la interpretación de 'Loba' en Nave 73
Mélida Molina y Carlos Troya tras la interpretación de 'Loba' en Nave 73
Adolfo Ortega

Loba es una función inexcusable para cualquier amante del cine clásico, pero también para todo aficionado al teatro sincero y noble, que aquí cuenta con una gran interpretación de Mélida Molina, apoyada por la compostura acertada de Carlos Troya. En el personaje del periodista late el escritor que en un cajón guarda el guión para su película soñada, pero ha de sobreponerse a la falta de interés de la diva, que sólo se escucha a sí misma. Troya aporta un contrapunto necesario y ajustado, componiendo ambos una pareja de baile ideal.

Breves destellos musicales y un texto fluido, bien estructurado y pleno de detalles interesantes, consiguen que la función avance sin bache alguno hasta finalizar el encuentro. No hay opción para reparar en el reloj -o en el móvil que es lo que se mira ahora- y este viernes 26 será la última función en Madrid. ¡No se la pierdan!

3. Danza. 'Europa' de Sharon Fridman y Luis Luque

Foto promocional de 'Europa', de Sharon Fridman y Luis Luque
Foto promocional de 'Europa', de Sharon Fridman y Luis Luque
Javier Naval

Empresa tan ambiciosa como fijar su atención en Europa, en nuestra idea de Europa, para plasmarla en una coreografía, es a la que se han dedicado Sharon Fridman y Luis Luque. Los autores anticipan que Europa no se reduce a un continente o a la danza, sino una convergencia de relatos que apuntan a lo que nos une o nos separa. Luces y sombras.

"En el proceso de investigación, descubrimos la gran metáfora que emana del mito de Europa: el de una mujer raptada por un poder masculino divino. Eso nos proporcionó un imaginario que resonaba dentro de nosotros. Nos interesaba explorar el rapto como elemento violento sobre una mujer y sobre un pueblo", cuenta el director de escena Luis Luque. "El espectáculo no es una explicación del mito de Europa, pero el mito está en la base dramatúrgica de este viaje plástico y coreográfico".

Por su parte, el coreógrafo Sharon Fridman apunta: "Europa no es un lugar, es una idea", explica. "Europa es una búsqueda sobre cómo ser un individuo libre, único y diferente en un lugar que quiere construirse como una unión".

'Europa' en las Naves del Teatro Español
'Europa' en las Naves del Teatro Español
Javier Naval

Cómo vivir en comunión y, a la vez, conseguir una voz propia es otra de las ideas que atraviesan este espectáculo de danza, que cuenta con música original de Luis Miguel Cobo, diseño de iluminación de Felipe Ramos y Sharon Fridman, diseño de espacio escénico de Monica Boromello y diseño de vestuario de Raúl Marina.

Se ofrecerá hasta el 4 de junio en las Naves del Español de Matadero.

4. Familiar. 'Yo soy la Locura', entre Europa y América

Una escena de 'Yo soy La Locura' de Compañía Claroscuro
Una escena de 'Yo soy La Locura' de Compañía Claroscuro
José Albornoz

Yo soy la locura es una historia de amor y aventuras destinada al público familiar y juvenil, que combina títeres, máscaras y música barroca del Siglo de Oro en España y América, interpretada en vivo.

La obra, con trasfondo histórico, se desarrolla en 1519, cuando Hernán Cortés emprende una nueva expedición por América que terminará en la conquista del Imperio Azteca. Acompañado por una comitiva de soldados, pero también de artistas y músicos, el conquistador desembarca en Tenochtitlan, la capital azteca, donde Manuel, uno de los titiriteros que viajaba con las tropas, se enamora de la joven indígena Zyanya.

El narrador de esta historia es La Locura, un ser mitológico que controla las pasiones de los hombres y que aparece en escena para contar las aventuras de Manuel y Zyanya, acompañado por la música de compositores del Siglo de Oro, como Henri du Bailly, José Marín y Gaspar Sanz, interpretada en vivo con instrumentos de época, y con imaginativas figuras del teatro negro, títeres y máscaras.

Yo soy La Locura es una producción de la Compañía Claroscuro con el Teatro de la Maestranza y el Conseil des Arts et des Lettres du Québec, candidata a los prestigiosos premios juveniles YAM Awards y merecedora de la mención especial del jurado en el Festival de Teatro Clásico de Almagro.

Se ofrecerá los días 27, 28 de mayo y 3 y 4 de junio (en sesiones dobles a las 11.00 y 13.00 horas) en el nuevo espacio del Teatro Real ubicado en el Centro Cultural Daoíz y Velarde. Más información aquí.

5. Teatro musical. 'Sybil' de William Kentridge

El espectáculo Sybil de William Kentridge se presenta en Teatros del Canal
El espectáculo Sybil de William Kentridge se presenta en Teatros del Canal
Stella Olivier

El artista sudafricano William Kentridge, ganador del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2017, llega este fin de semana a Teatros del Canal para presentar su última creación, donde emplea cine y ópera, además de dibujo, para conformar una obra heterogénea que lleva por título Sybil.

En su vertiente escénica, Sybil es un espectáculo en dos partes. La primera la ocupa la película con banda sonora en vivo The Moment Has Gone. Y la segunda la ópera de cámara Waiting for the Sibyl.

Una escena de 'Sybil', de William Kentridge
Una escena de 'Sybil', de William Kentridge
Stella Olivier

The Moment Has Gone cuenta en sus 22 minutos de duración con la interpretación en directo de la música de Kyle Shepherd al piano y de un coro sudafricano masculino dirigido por Nhlanhla Mahlangu. El filme muestra City Deep, última película de animación, hecha con dibujos al carboncillo, de la serie de Kentridge Drawings for Projection, un recorrido crítico por la historia de Sudáfrica entre el apartheid y la actualidad. Además, The Moment has Gone exhibe al propio Kentridge creando esta obra.

En la segunda parte del espectáculo, Waiting for the Sibyl, con música compuesta y concebida por Nhlanhla Mahlangu y Kyle Shepherd, el artista sudafricano incorpora elementos característicos de su práctica artística -proyección, actuación en vivo, música grabada, danza, el movimiento y las sombras proyectadas por los intérpretes contra un telón de fondo pintado a mano— para contar la historia de la profetisa Sibila.

"Me acordé de la imagen de la Sibila de Cumas, que vivía en su cueva cerca de Nápoles; la gente acudía a ella con preguntas sobre su destino y ella escribía las respuestas en hojas de roble", cuenta Kentridge sobre el origen de esta ópera de 42 minutos y nueve intérpretes, estrenada en el Teatro dell’Opera de Roma en 2016.

Entre sus afamadas producciones de ópera figuran La flauta mágica de Mozart, La nariz de Shostakovich y Lulu y Wozzeck de Alban Berg, y se han visto en los más reputados teatros de ópera del mundo, como el Met de Nueva York, La Scala de Milán, la Ópera Nacional Inglesa de Londres, la Ópera de Lyon, la ópera de Ámsterdam, la Ópera de Sídney y el Festival de Salzburgo.

Habrá funciones el sábado a las 20.30 horas y el domingo a las 12:30 y 19 horas. Entradas desde 9 euros.

6. Exposición. 'Somos agua' en Fundación Canal

Imagen de la exposición 'Somos Agua' en la Fundación Canal
Imagen de la exposición 'Somos Agua' en la Fundación Canal
Ignacio Hernando Rodriguez

La Fundación del Canal de Isabel II, presenta una gran exposición centrada en uno de los elementos más importantes de nuestra existencia: el agua. SOMOS AGUA busca poner de manifiesto la importancia del agua para la vida, para nuestra cotidianidad y para inspirar el cambio necesario para afrontar el mayor reto del siglo XXI: su conservación y gestión sostenible.

Es una exposición pensada para todos los públicos. El recorrido propone al visitante una mirada fascinante al entorno del agua como nunca se ha visto. Una mirada asombrosa que aborda aspectos ambientales, culturales e históricos, pero que sobre todo busca sorprender y entretener con innovadoras e impactantes instalaciones audiovisuales.

El contenido se articula a través de 12 secciones temáticas que abordan conceptos que van desde el papel de los ríos como configuradores de paisajes culturales y naturales, la riqueza de los diferentes ecosistemas, la relación entre agua y energía o sus propiedades físicas y químicas, a temas más cotidianos para el ciudadano como la traída del agua a la ciudad, su consumo en los hogares y en la industria, o a la explicación del concepto de huella hídrica, llevada también a nuestras actividades cotidianas.

Sala de la Fundación Canal de Isabel II que alberga la exposición SOMOS AGUA
Sala de la Fundación Canal de Isabel II que alberga la exposición SOMOS AGUA
Ignacio Hernando Rodriguez

Es una exposición muy visual, en la que el visitante se sumerge en un recorrido fascinante por los meandros de un río, plagado de potentes imágenes, más de 80 producciones audiovisuales impactantes, sonidos de cascadas y lluvias, y con un gran componente didáctico que fascinará al público tanto adulto como infantil.

Hay instalaciones audiovisuales de gran tamaño, alguna con más de 6 metros de altura, como el cuerpo humano que alude al agua en nuestro interior, y de más de 30 de longitud, como el rompiente de las olas en la orilla del mar el que desembocan los ríos. El túnel led más largo de Europa sumerge al visitante al mundo submarino, en el que conocerá la importancia de los mares. Hay otros grandes momentos audiovisuales como el estanque en el que grandes lluvias dan origen al nacimiento del río que sirve de recorrido e hilo conductor de la exposición; un gran acuario con sorprendente fauna; o un enorme mapa de Madrid trazado sobre el suelo culminado por una gran proyección de 12 metros en el que se visualiza en forma de vuelo el recorrido desde la plaza de Castilla hasta las presas y embalses que surten de agua la región. 

Hasta el 30 de junio de 2023. Lunes a domingo 10:00 - 21:00 h. Martes 10:00 - 15:00 h. Más información aquí. Es interesante recordar que el próximo 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, y las entradas serán gratuitas.

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