Bocata de calamares, Bolígrafos, Chocho volador... así era el diccionario en clave de la trama corrupta del caso Mediador

Fiestas con drogas y prostitutas, pero también extorsiones con expedientes abiertos a ganaderos.
Fiestas con drogas y prostitutas, pero también extorsiones con expedientes abiertos a ganaderos, figuran en el sumario de la trama Mediador.
El exdiputado del PSOE Juan Bernardo Fuentes lo niega todo. 
Atlas

Los miembros de la presunta trama corrupta del caso Mediador utilizaban un lenguaje en clave en sus conversaciones telefónicas para no dar pistas de sus oscuros negocios. Así se desprende de los numerosos audios y documentos intervenidos por la Policía Nacional y la Guardia Civil, que forman parte del sumario de la investigación.

Los integrantes utilizaban apodos para no dejar constancia de sus verdaderas identidades y otras palabras para referirse a sus actividades delictivas. Este es el diccionario oculto de la trama Mediador:

BOCATA DE CALAMARES. La red utilizaba este término para referirse a las mordidas que cobraban a empresarios a cambio de adjudicaciones. "A través de esa empresa pequeña los políticos locales reciben su bocata de calamares o lo que tengan que recibir", se escucha en una conversación entre el mediador de la trama, Marco Antonio Navarro Tacoronte, y el empresario Raúl Gómez Rojo

BOLÍGRAFOS. Esta palabra era sinónimo de euros para la trama, aunque a veces se les olvidaba a los propios protagonistas, como lo demuestra otra conversación intervenida. "Ya he conseguido cinco mil euros", afirma un miembro de la trama, que rápidamente es corregido por su interlocutor: "Cinco mil bolígrafos".

CHOCHO VOLADOR. Es el nombre que utilizaba la trama para referirse a Adelaida H. M., la amante del general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa Navas, quien intentó que los empresarios la contrataran o le pagaran mordidas. 

JOSÉ DRONES. Se trata del empresario José Santiago Suárez, propietario de una empresa de drones. Presuntamente pagó comisiones y otros favores a Espinosa Navas a cambio de beneficios para sus negocios.

EL CURILLA. Apodo del empresario Antonio Bautista, quien presuntamente pagó mordidas a cambio de contratos para su empresa Cleanergetic Seers Solution.

EL HIJO. Se trata de Navarro Tacoronte, el mediador de la trama que da nombre al caso. Era el 'conseguidor' y la persona que hacía de enlace entre los cabecillas, Bernardo Fuentes y Espinosa Navas, con los empresarios. Con diversos antecedentes policiales, Tacoronte ha aportado audios y documentos que han servido a los investigadores para destapar la trama.

MENÚ o CATÁLOGO. Era el eufemismo utilizado para referirse a la lista de prostitutas que el mediador de la trama, Navarro Tacoronte, ponía a disposición de otros miembros.

PAPÁ. Es el nombre utilizado para referirse a Francisco Espinosa Navas, el general jubilado de la Guadia Civil. Está considerado uno de los cabecillas de la trama.

PEAJE. Era otro de los términos utilizados por el mediador de la trama para exigir el pago de comisiones a empresarios a cambio de favores.

TAI. Hace referencia a Taishet Fuentes Gutiérrez, exdirector general de Ganadería del Gobierno de Canarias y sobrino de Bernardo Fuentes. Fue destituido de su cargo en junio del año pasado por el presidente canario, Ángel Víctor Torres, por "pérdida de confianza". Según la investigación, cobraba comisiones por dar licencias o eliminar sanciones a empresarios.

TITO BERNI. Se trata del exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes, quien renunció a su escaño tras estallar el caso. Está considerado como uno de los cabecillas de la trama, acusado de blanqueo de capitales, tráfico de influencia, cohecho, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal organizado.

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