Los países de la UE toman el mando para buscar un consenso sobre el límite del gas tras rechazar los 275 euros que plantea Bruselas

  • Se comprometen a llegar a un acuerdo el un nuevo Consejo extraordinario de Energía el 13 de diciembre.
  • Hasta entonces, España y otros 14 gobiernos han logrado mantener congelada la aprobación de otros dos reglamentos en materia energética.
  • ​La Comisión Europea insiste en el riesgo de desabastecimiento que puede provocar una propuesta inferior.
La comisaria de Energía, Kadris Simson, en el Consejo extraordinario de energía de este jueves.
La comisaria de Energía, Kadris Simson, en el Consejo extraordinario de energía de este jueves.
EFE
La comisaria de Energía, Kadris Simson, en el Consejo extraordinario de energía de este jueves.

Los ministros de Energía de la UE han decidido este jueves dar un golpe de timón y encargarse ellos mismos de buscar un acuerdo entre sí para fijar un límite al precio del gas, después de rechazar la propuesta de la Comisión Europea, de fijar en los 275 euros durante dos semanas el umbral a partir del cual se activaría el mecanismo de corrección de precios, que los Estados miembros consideran una "broma pesada", por inalcanzable. En lugar de esperar otra propuesta, se han conjurado para buscar el consenso a nivel de gobiernos y para cerrar un acuerdo en una próxima reunión extraordinaria que previsiblemente se celebrará el 13 de diciembre.

Hasta entonces, quedará en suspenso la adopción definitiva de dos reglamentos sobre los que ha habido acuerdo político este jueves, para establecer las reglas del sistema por el que países con excedentes de gas natural -como España- saldrán en auxilio de otros que puedan quedar desabastecidos y para poner en pie durante un año un régimen más rápido para aprobar proyectos de renovables, sobre el que sin embargo España todavía ha mostrado reservas sobre garantías medioambientales.

Tal y como advirtieron que harían una quincena de países -entre ellos España- a la llegada de la reunión, estas dos decisiones permanecen vetadas de facto hasta que haya un acuerdo sobre el tercer aspecto que se dirimía este jueves, el mecanismo para limitar el precio del gas, que previsiblemente llegará en tres semanas. "La adopción forman se hará a la vez que se concluye un acuerdo sobre la propuesta de corrección del mercado", ha explicado el ministro checo de Industria y presidente del Consejo de Energía, Jozef Síkela, al término de una reunión en el que ha habido "un debate bastante acalorado" sobre esta cuestión.

Como conclusión, los ministros de Energía han hecho un cambio de papeles sobre lo que suele ser habitual el proceso legislativo en la UE. En lugar de ser la Comisión la que haga la propuesta y la someta a la aprobación de los gobiernos, los Veintisiete se han conjurado para consensuar en un plazo de tres semanas un límite al precio de gas que sea aceptable para todos. Echarán mano si es necesario de los técnicos de la Comisión, pero ha quedado claro que, tras la decepcionante propuesta de permitir que el gas escale a los 275 euros durante dos semanas antes de poner freno al precio que han rechazado casi todos, empieza un partido nuevo en el que serán los Gobiernos quienes buscarán por sí mismos una solución.

"El debate es complicadísimo, hay opiniones diferentes sobre cuál debería ser la función del tope y la intervención", ha dicho Síkela, que desde que su país, la República Checa tomó la Presidencia semestral de la UE en junio se ha fajado de lo lindo para forjar acuerdos en materia de energía. "Pero hay una cosa que está clara, que queremos trabajar en los próximos días y hacer un trabajo ímprobo, lo que sea necesario para alcanzar un acuerdo", ha asegurado. Incluida su advertencia ya tradicional y que había repetido a primera hora de la jornada, la de convocar "cuantos consejos extraordinarios de Energía sean necesarios", con una nueva cita a mitad de diciembre.

"Todavía no hemos descorchado el champán pero la botella está enfriándose en la nevera", ha dicho el ministro checo lleno de optimismo sobre el resultado de las negociaciones a nivel nacional que desembocarán en una nueva reunión extraordinaria. "No espero que no haya consenso el día 13, hay demasiado acuerdo", ha reiterado.

"Hemos quedado en que estos próximos días el trabajo será intenso por parte de los técnicos y en las Representaciones Permanentes [de los países en Bruselas] para poder consensuar lo que nos permita adoptar los tres reglamentos", ha explicado la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, que también ha confiado en que haya un consenso de los Veintisiete el 13 de diciembre. 

En nombre del Gobierno ha reiterado su rechazo al tope en 275 euros y ha mostrado su disposición a buscar "cuáles son los precios razonables a los que estamos dispuestos a pagar el gas". 

A partir de ahora, se abre un "intenso trabajo" entre los funcionarios nacionales de los Veintisiete, destacados en Bruselas y desde las distintas capitales, para diseñar un mecanismo de intervención de precios que dé respuesta a la demanda de los 15 Estados miembros, entre ellos España, que reclaman desde hace meses limitar el precio del gas y otros, particularmente Alemania y Países Bajos, que han advertido desde el principio en el riesgo de desabastecimiento en la UE si el tope hace que los suministradores se vayan a vender en otros mercados. 

En medio, aunque bastante de lado desde el Consejo de Energía de este jueves, está la Comisión, que insiste en advertir de los riesgos de limitar el precio del gas por debajo de los 275 euros. Tras una reunión intensa en la que ha cosechado las críticas de los ministros por plantear un tope "diseñado para no activarse", la comisaria de Energía, Kadris Simson, ha defendido en rueda de prensa su límite, en que "lo más importante" es que el mecanismo de control de precios diseñado por la Comisión, que los ministros dudan de que pudiera llegar a activarse, puede suspenderse en cualquier momento.

Riesgo de desabastecimiento

La comisaria ha recordado que el Consejo de la UE -que reúne a los Estados miembros- tiene potestad para modificar una propuesta de la Comisión pero no ha querido responder a si ella está dispuesta a retirar la que está sobre la mesa en estos momentos para no limitar el precio del gas hasta que no alcance 275 euros MWh durante dos semanas. Por el contrario, ha insistido en que este planteamiento cumple con el mandato que en octubre dieron a la Comisión de que, además de limitar el precio del gas, se tuvieran en cuenta los riesgos para el suministro o los flujos dentro de la UE, y ha azuzado el 'fantasma' de que no haya quien quiera vender gas a Europa si fija un precio límite menor a 275 euros, de que "afrontemos una situación en la que los buques cambien de rumbo y no lleguen a nuestras terminales de gas natural licuado", ha dicho. De momento, lo que ha ocurrido es que ha habido barcos que se dan la vuelta porque la UE no compraba más gas, por tener llenas las reservas.

Frente a la contestación casi unánime al límite de 275 euros, Simson ha insistido en que su propuesta no se basa "solo en una cifra", sino en una combinación de parámetros entre los que se encuentra otra condición que terminó de colmar el vaso de la paciencia de muchos ministros, incluida Ribera. Se trata de la pretensión de que el gas esté a 275 euros el MWh durante dos semanas antes de activar el mecanismo para limitarlo, algo que impediría tener que activarlo un día y desactivarlo al día siguiente, según la comisaria.

En rueda de prensa, Ribera ha precisado que el precio de 275 euros solo se vio durante cinco días el pasado agosto, el mes en que estuvo más caro desde que empezó la crisis energética. El tope que plantea Bruselas nunca se habría aplicado entonces porque todavía habrían faltado diez días más de escalada. "Si durante 15 días superamos el precio, Europa tiene un problema muy serio, no hace falta que haga nada, porque sería tan serio que no podría recuperarse de ese shock", comentaba Ribera antes de que empezara el Consejo.

Menos de 200 euros y un plus 

De este modo, la Comisión se reafirma en su propuesta que ahora enmendará el Consejo tras negociaciones directas entre los Estados miembros y Simson no ha querido comentar tampoco una de las ideas que se abre paso, y es que el tope al precio del gas no supere los 200 euros.

El ministro griego, Kostas Skrekas, verbalizó este miércoles que una posible solución sería fijar un límite que oscile entre 150 y 200 euros el MWh. Por su parte, Ribera ha apuntado la posibilidad de fijar una horquilla "dinámica" que tenga en cuenta los precios del gas en los distintos mercados y añadir un "plus", de modo que vender a la UE sea más atractivo que a otras regiones.

"Debemos enviar la señal de que no vamos a pagar el gas a cualquier precio, sino que nos vamos a manejar en referencias razonables de precio de mercado", ha apuntado la vicepresidenta española.

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