Los colores del hidrógeno: España apuesta por el verde, otros países de la UE lo hacen por el azul

  • España apuesta sin matices por el hidrógeno verde, totalmente renovable, mientras otros países de la UE se 'conforman' con el azul.
  • El gris, que se produce con combustibles fósiles y utiliza la industria, es el que debe sustituirse. 
  • Hidrógeno amarillo, rosa o turquesa son otros colores que indican la manera en la que se obtiene la energía del futuro.
El Principado invierte 2,1 millones en un proyecto nacional de producción de hidrógeno verde
El hidrógeno verde es totalmente renovable; el azul es una 'transición' y el gris no lo es.
20M EP
El Principado invierte 2,1 millones en un proyecto nacional de producción de hidrógeno verde

El hidrógeno verde apunta como una de las energías renovables del futuro, que permitirán sustituir las tecnologías más contaminantes y alcanzar la neutralidad climática en 2050, es decir, una economía libre de emisiones de CO2. Esta es la estrategia a la que se apunta sin matices el gobierno español, así como la Comisión Europea y buena parte de la UE, basada en el elemento más abundante del universo pero que siempre se encuentra unido a otros. De las diferentes técnicas empleadas para separarlo depende el color que se le dé, que hace referencia a si en este proceso de disociación median o no energías fósiles, emisoras de CO2.

Esta disociación entre el hidrógeno y el elemento junto al que se encuentra -o 'electrólisis' cuando se trata de un proceso eléctrico, aunque no siempre es el caso- da como resultado una clasificación del hidrógeno que consta de tres colores reconocidos oficialmente: verde, azul y gris. Son los tres que, por ejemplo, tiene en cuenta el Instituto la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). 

Cada uno de estos tipos ilustraría tres momentos de la transición ecológica. El gris es el que se utiliza actualmente y que hay que sustituir. El verde es el final del proceso hacia un hidrógeno renovable que países como España quieren recorrer en una sola etapa. El azul, la 'transición' que otros países de la UE quieren hacer aprovechando la norma europea que hace meses consideró que las inversiones en gas natural también tendrían consideración de energía verde.

La única modalidad que se encuentra en estado puro, sin asociarse a ningún otro elemento, es un hidrógeno que Enagás cataloga como "blanco". Se encuentra en la naturaleza, en ocasiones en depósitos subterráneos y normalmente en estado gaseoso.

Hidrógeno gris o marrón

Es el origen a partir del que se hará la transición hasta el verde. Se obtiene a partir de materias ricas en hidrocarburos como el gas metano, el carbón u otros combustibles y por eso no tiene consideración de renovable. El gris concretamente se obtiene a partir del gas natural y es el que en España producen las industrias del refino o de la química. Tal y como apuntan en IDAE, en las últimas décadas el 70% del hidrógeno gris lo produce y consume este tipo de industria, no solo en España, también en otros países como Francia, Alemania y Países Bajos, que son grandes consumidores de hidrógeno gris.

Hidrógeno verde

A diferencia del gris, es aquel en el que la separación de otros elementos se produce a partir del agua y mediante electricidad que generan tecnologías que no emiten CO2 a la atmósfera. Es el hidrógeno renovable en el que el España  y la UE ponen sus ojos para conseguir que actividades para las que otros tipos de energías renovables no son útiles puedan funcionar de forma limpia. El ejemplo más claro es la industria, que ahora utiliza ya hidrógeno gris y que en el futuro debería cambiar al verde.

Para ello, el IDAE recuerda que la apuesta del Gobierno por el hidrógeno verde incluye una hoja de ruta que se aprobó en 2020 y el desarrollo de una normativa que permita pedir garantías del origen de este hidrógeno verde. Es decir, para tener seguridad de que es verde en tener acreditadas las instalaciones que lo produzcan. Mientras, la industria también está volcada en esta energía renovable. También la Comisión Europea, que prepara una directiva que el Gobierno adaptará para regular el hidrógeno verde. 

La apuesta no es solo política, tiene una pata económica. El Gobierno aprobó un PERTE de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento para el que se movilizarán 16.370 millones de euros y la Comisión acaba de aprobar un proyecto llamado “IPCEI Hy2Use” del que forman parte España y otros 12 países de la UE, dotado con 5.200 millones de fondos públicos y que espera añadir otros 7.000 millones del sector privado.

Además de alternativa sostenible a la energía que necesita la industria, el hidrógeno verde aparece como una oportunidad no solo para conseguir ser independientes de combustibles fósiles que no existen en España y que hay que importar, particularmente el gas. El plan del Gobierno pasa también por convertir a España en un "hub" de producción de hidrógeno verde que siguiera el camino inverso al que, por ejemplo, hoy hace el gas natural desde el norte de África. En lugar de ser importadores de materias energéticas, se convertiría en exportador.

Hidrógeno azul

Entre el hidrógeno gris y el hidrógeno verde hay otra modalidad no tan contaminante pero no totalmente renovable con la que algunos países de la UE quieren hacer la transición hacia la neutralidad climática.

Se trata del hidrógeno azul, que genera emisiones de CO2 que son capturadas para almacenarse o reutilizarse, por ejemplo, para fabricar ecocombustibles.

Se considera un hidrógeno de "bajas emisiones" y la UE permite desde julio invertir en proyectos para producirlo con la consideración de energías limpias. La nueva taxonomía europea permite catalogar así a las inversiones en gas y nuclear y aunque el Gobierno seguirá sin permitirlo en sus bonos públicos, hay otros Estados miembros que sí lo harán, como punto medio hasta alcanzar una economía libre de combustibles fósiles en 2050.

"La vía de España para descarbonizar es sustituirlo [el hidrógeno gris] por el verde pero otra de las alternativas es el azul. Algunos países lo ven como una especie de solución transitoria con el fin de que en 2050 se llegue a la neutralidad", explican en IDAE.

A partir de aquí, la gama cromática 'oficiosa' del hidrógeno se amplía e incluye también rosa o azul turquesa, de acuerdo con una clasificación elaborada por Enagás, que indican también cómo se separa el hidrógeno de otros elementos. 

Hidrógeno rosa

Es el que que obtiene del agua alimentada por energía nuclear. Según Enagás, es un tipo de hidrógeno "bastante sostenible".

Hidrógeno turquesa 

El que se genera separándolo del metal fundiéndolo por medio del gas natural aunque Enagás afirma que también evita emisiones de CO2. "El gas natural pasa a través de un metal fundido, libera el hidrógeno y el carbono sólido, con lo que se evitan emisiones contaminantes", dice.

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