El Koh-i-Noor y el Cullinan: los famosos diamantes de la corona británica rodeados de una sombra de expolios y maldiciones

El Koh-i-Noor es la joya central de la corona de Isabel II
El Koh-i-Noor es la joya central de la corona de Isabel II
EFE/Wikimedia Commons

La reina Isabel II tiene un joyero con un gran valor. Dos coronas reales y un cetro están adornados con algunos de los diamantes más famosos del mundo, relacionados con la historia de imperialismo de Reino Unido.

El Koh-i-Noor y Cullinan son los diamantes más valiosos que están en manos de la corona británica desde hace centurias. Ambos están rodeados de acusaciones de expolio e, incluso, se habla de una supuesta maldición. Con la muerte de Isabel II, algunas de estas piedras preciosas se expusieron sobre su ataúd, lo que provocó que las reclamaciones para que sean devueltas se intensificaran.

El Koh-i-Noor de 105,6 quilates fue extraído en la India hace miles de años y es uno de los diamantes tallados más grande. Se rumorea que esta pieza está maldita. Según la leyenda, todos los hombres que han poseído el Koh-i-Noor han sufrido alguna desgracia. "Solo Dios, o una mujer, pueden llevarlo con impunidad", dice un texto hindú del siglo XIV.

Esta joya pasó por diferentes monarcas de la historia de la corona inglesa, tal y como explica ABC News. En sus inicios, la reina Victoria lo utilizó como un broche. Después, pasó a formar parte de las coronas de la reina Alejandra y la reina María. En la actualidad, es la pieza central de una corona creada para la investidura de Isabel, la Reina Madre, como consorte en 1937. Isabel II volvió a lucir esta piedra en su coronación en 1953. Ahora ha pasado a manos del rey Carlos III, pero se espera que la ceda a Camila como marca la tradición.

La piedra más valiosa de la corona

Otra de las grandes reliquias que forma parte del legado de Isabel II es la Gran Estrella de África. Esta piedra es una parte del Cullinan, el mayor diamante tallado del mundo descubierto en Sudáfrica en 1905. Esta enorme piedra en forma de gota de 530,2 quilates se agregó en 1910 al Cetro del Soberano con la Cruz, un objeto sagrado que se remonta a la década de 1600 y que se hizo para la coronación de Carlos II, según la revista Hola!. Tanto el cetro como la corona están expuestos en la Jewel House de la Torre de Londres.

La segunda piedra más grande cortada del Cullinan se encuentra en la Corona imperial del Estado, que se usa en las coronaciones de los monarcas del Reino Unido y en las ceremonias de apertura del parlamento. La Segunda Estrella de África de 317 quilates, también conocida como Cullinan II, es otro de los diamantes más valiosos de la corona, que actualmente se encuentra sobre el ataúd de la reina en Westminster Hall.

Una disputa internacional

Con la muerte de la reina Isabel II, el pasado 8 de septiembre, las antiguas colonias han pedido que los diamantes sean devueltos a sus respectivos países de origen. Según cuenta El País, las autoridades indias creen que la inclusión del Koh-i-Noor en la corona británica es un símbolo del yugo colonial. Aseguran que esta joya nacional fue robada por la familia real y no regalada, como siempre se ha dicho.

Las acusaciones de robo se han intensificado tras anunciarse que la monarca había fallecido. Sin embargo, esta disputa internacional es antigua. En 2010, el primer ministro británico, David Cameron, trató el tema en una entrevista en la televisión india durante una visita al país. "Si accediéramos a todas las peticiones, el Museo Británico se quedaría vacío", declaró. 

El Koh-i-Noor pasó por muchas manos durante siglos. India, Pakistán, Irán y Afganistán han reclamado su propiedad y han pedido a los británicos que entreguen el diamante. Aun así, el gobierno ha rechazado todas las peticiones de devolución de la pieza.

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