Entrevista

Elena Gil Clemente, docente de matemáticas a niños con discapacidad: "Es una disciplina que les permite ser más conscientes, más capaces"

Taller de matemáticas para niños con síndrome de down.
Taller de matemáticas para niños con síndrome de down.
CEDIDA

Decía Siméon Poisson, conocido por sus contribuciones en el campo de la electricidad y la geometría diferencial, que la vida es buena solo para dos cosas: descubrir y enseñar las matemáticas. La pasión por esta disciplina y por transmitirla a los demás del físico francés -aunque con una visión menos reduccionista de la existencia- la comparte Elena Gil Clemente (Zaragoza, 1965), que ha consagrado su carrera a la enseñanza de esta ciencia y a hacerla accesible a los niños con discapacidad intelectual.

Licenciada en Matemáticas, Gil Clemente se dedica a la docencia en el colegio Sagrado Corazón de Jesús de la capital aragonesa y ejerce como profesora asociada en la Universidad de Zaragoza. Además, compagina ambas labores con la organización de un taller de matemáticas para niños con trisomía del 21 (síndrome de down), en el que se afana por acercar esta ciencia a pequeños de todas las edades.

En 2020, publicó el libro 'Matemáticas que suman: Didáctica para la iniciación de los niños con discapacidad intelectual' (Horsori), en el que ofrece respuestas abiertas, optimistas y eficaces a los interrogantes de profesores y padres ante la educación de un niño con retraso en el lenguaje, comprensión y relación con su entorno. Este ejemplar, que incluye fichas de actividades geométricas y aritméticas, lo complementará un segundo que verá la luz en enero.

¿Cómo se interesó por la enseñanza de las matemáticas a los niños con síndrome de down?Yo me he dedicado siempre a la enseñanza de matemáticas en secundaria y bachiller en un colegio de Zaragoza, y hace casi 16 años nació mi hijo Luis, que tiene síndrome de down. Se juntaron las dos cosas y comencé a interesarme. Creo que muchas veces, a no ser que se trate de personas con una sensibilidad especial por el tema, cuando la gente se aproxima a proyectos relacionados con la discapacidad, es porque te toca de cerca, un hijo, un hermano, un primo...

Elena Gil Clemente, profesora de matemáticas.
Elena Gil Clemente, profesora de matemáticas.
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En 2020 se publicó un libro sobre el tema y también se encuentra al frente de un taller de matemáticas para niños con síndrome de down...Publicamos 'Matemáticas que suman', destinado a maestros y en el que se incluían actividades de geometría y aritmética orientadas a niños con síndrome de down. Comencé a desarrollarlas basándome en los trabajos de mi directora de tesis, Ana Millán Gasca, pero se nos quedaron muchas fuera. Esperamos que, en enero, salga una segunda parte con las que faltaron y la evolución que hemos visto. Además, efectivamente, organizamos un taller para chicos con síndrome de down, desde muy pequeños, que no se hace en ningún sitio con periodicidad quincenal.

¿Cuáles fueron los primeros pasos?Cuando nació mi hijo Luis, la psicóloga me dijo que llegaría a leer y escribir, pero que era imposible que pudiese manejar bien los números y las operaciones. Por otro lado, yo siempre había querido hacer el doctorado, y una amiga me sugirió realizarlo sobre el aprendizaje de las matemáticas por parte de los niños con discapacidad intelectual, así que hace casi 10 años nos tiramos a la piscina. Empezamos a trabajar con pequeños de distintas edades y, cuando terminé la tesis, me pregunté cómo iba a dejar ahí el proyecto y a esos chicos. De esta manera, seguimos con los talleres.

Después de todos estos años de investigación y con la experiencia de los talleres, ¿por qué diría que es importante enseñar matemáticas a niños con síndrome de down?En primer lugar, porque ellos disfrutan. Además, les permite no estar aislados, salir de ellos y conocer, ser más conscientes de ciertos aspectos, más capaces. Les proporcionan herramientas y también los ayuda a organizarse. Desde que empecé a impartir matemáticas a estos niños, mi foco ha cambiado completamente. Es cierto que tienen dificultades para aprender a sumar, a multiplicar, a manejarse con los números... pero verlo así resulta un poco utilitarista. Hay que pensar que las matemáticas forman a la persona y a ellos les permiten trabajar cosas que, a lo mejor, les resultan más difíciles.

Desde un punto de vista más concreto, ¿a qué los ayuda?En nuestros talleres, han sido capaces de entender los números romanos, hacer un diagrama de barras, entender el plano cartesiano... En su día a día, les permite conocer mejor el mundo, con cosas como prever la trayectoria de una pelota, saber si una ventana está más o menos abierta, si hay más o menos gente en el ascensor... Les ayuda, de alguna manera, a pensar mejor, a tener un razonamiento muy lógico y saber que después de una cosa va otra. Por ejemplo, les facilita deducir que no entienden a una persona porque habla otro idioma. En el caso concreto de mi hijo yo lo noto más despierto. Detecta cosas que de otro modo no percibiría.

¿Estos talleres y trabajar las matemáticas les permiten poner en juego capacidades que en otras actividades no utilizan?Muchas veces los padres los apuntan a diferentes deportes, a teatro, a baile... para que desarrollen sus capacidades lo máximo posible. Son actividades superpositivas, pero en nuestros talleres consiguen cosas diferentes. Estos niños muchas veces tienen problemas en el lenguaje y, con las matemáticas, cuando descubren cosas que les impactan, se les despiertan esas ganas de comunicarlo y buscan la manera de hacerlo.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de enseñar matemáticas a niños con síndrome de down?Es crucial que el niño le vea un sentido a lo que tú le estás pidiendo, que comprenda que hay un motivo. Por ejemplo, yo tengo unas varillas para trabajar las longitudes y, si tú le dices que las ordene, no lo entiende igual de bien que si le explicas que se trata de unas espadas de piratas y hay que ver cuál es más larga. También es importante que el material sea bonito, que les resulte atractivo, y capte su atención. Además, es fundamental la interacción con adultos a los que ellos puedan plantear retos, porque los estimula.

Taller de matemáticas para niños con síndrome de down.
Taller de matemáticas para niños con síndrome de down.
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¿Hay alguna disciplina de las matemáticas que les resulte más fácil de aprender o que les reporte mayores beneficios?El trabajo con la geometría ha supuesto un cambio radical, porque permite involucrar todos los sentidos, y eso es muy importante. Con el cuerpo nos ponemos en comunicación con el mundo. Por ejemplo, hay un niño en el taller, Félix, que esquía; pues, usando ese símil y con los pies, explicamos los ángulos. También forman y descomponen figuras y con los pequeños hemos hecho muchas cosas de simetría. Además, les ayuda a mejorar su capacidad para dibujar y esto, a escribir.

¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran estos niños para aprender matemáticas y cómo se pueden superar?Una de las mayores dificultades, muchas veces, es el problema con la memoria a corto plazo, que hace que les resulte muy complicado recordar el algoritmo de la multiplicación o de la división, por ejemplo. Algo que puede ayudar es ligar estos conceptos que están aprendiendo a una experiencia positiva. En general, se acuerdan de cosas que han vivido asociadas a este tipo de emociones. Además, como comentaba, también la geometría puede facilitarlo.

Existe un debate abierto sobre si es preferible que los niños acudan a una escuela ordinaria o a una de educación especial, ¿cuál es su opinión?Es un tema muy complicado, pero a la inclusión se puede llegar desde muy distintos caminos. Se puede estar incluido en la sociedad asistiendo a un colegio de educación especial y se puede estar excluido en un colegio ordinario, y viceversa. Lo fundamental es que tú tengas altas expectativas sobre los niños estén donde estén. Donde hay que poner el acento no es en con quién aprenden los niños niños, sino en qué. Lo que importa es el currículum, que puedan acceder al mismo que los demás de una manera o de otra. 

¿Estas técnicas son aplicables a niños con otro tipo de discapacidad intelectual? ¿Y en el caso de los niños con trastornos del espectro autista, que muchas veces tienen una especial fijación con los números?Nosotros hemos trabajado solo con niños con síndrome de down, porque quien mucho abarca poco aprieta. No obstante, yo tengo la intuición de que esto sirve para cualquier persona que tenga algún tipo de discapacidad intelectual, pero no lo hemos probado todavía. Me encantaría hacerlo y poder crear grupos con niños variados, pero el tiempo es limitado. En el caso de los trastornos del espectro autista, a los niños les pasa lo contrario que a los que tienen síndrome de down, no tienen problemas para aprender cosas concretas, pero les cuesta más generalizar. 

¿Qué ha aprendido a lo largo de los años trabajando con estos niños?En primer lugar, mi horizonte se ha ampliado, veo el mundo de una manera más completa. He descubierto que hay que preocuparse menos por el futuro y más por el presente, no hay que centrarse tanto en lo que ayudará a los niños más adelante, sino también ahora. También he perdido el miedo a equivocarme y he aprendido a trabajar con personas muy diferentes a mí. Todas ellas me han ayudado a mirar con otros ojos y apreciar más los avances de los niños. 

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