Khadija Amin  Periodista

Informar tras el velo del miedo

Presentadora afgana con el rostro cubierto.
Presentadora afgana con el rostro cubierto.
CAPTURA/K.A.

Los talibán han impuesto severas restricciones a las mujeres, también a niñas que apenas estudian sexto grado, durante los cerca de diez meses que llevan en el poder. A eso se suman las limitaciones que aplican en los medios de comunicación de Afganistán; son tan grandes que es virtualmente imposible cualquier información crítica con el gobierno talibán

Se hace especialmente complicado para las presentadoras hacer su trabajo. Una presentadora de una televisión privada, hablando desde el anonimato, me contaba que los ejecutivos de los medios las han obligado a cubrir sus rostros. 

"Esta mañana los directivos del medio nos han dicho que nos cubriéramos durante el programa. Llevarlo en espacios cerrados puede causar problemas mentales, emocionales y de salud", decía, al mismo tiempo que las redes sociales mostraban a las presentadoras cubiertas. Esta orden de los talibán puede desembocar en que haya mujeres presentadoras que abandonen sus actividades periodísticas. De hecho, muchas periodistas ya han renunciado a su profesión e incluso han abandonado Afganistán, como hice yo.

El objetivo de los talibán es eliminar a las mujeres

Ante esta decisión, algunos periodistas hombres de varios canales de televisión afganos, incluidos TV One y Tolonews, aparecieron con el rostro cubierto con mascarillas en solidaridad con sus compañeras. Es la primera vez que los hombres en Afganistán hacen algo tan asombroso para apoyar a las mujeres.

Asila Ahmadzai es una periodista local que ha trabajado con varios medios durante ocho años. Asegura que el objetivo de los talibán es eliminar a las mujeres, a las que no se les permite trabajar en medios audiovisuales en las provincias. Incluso las voces femeninas están proscritas de la radio. Cuenta que no se le ha permitido asistir a ruedas de prensa por ser mujer.

En el nombre de la religión, los talibán han forzado a la gente a hacer lo que ellos quieren 

Shaghayegh Akrami es otra periodista que ha trabajado en medios durante tres años. Explica que durante el sistema republicano la libertad de prensa alcanzó un punto en el que se permitía trabajar libremente. "Podíamos decir quiénes habían perpetrado asesinatos, explosiones suicidas, secuestros o robos armados, pero cuando los talibán llegaron al poder todo se desmoronó". 

El régimen democrático, la educación, la libertad de prensa... En el nombre de la religión, los talibán han forzado a la gente a hacer lo que ellos quieren y a castigarlos si no lo cumplen. Shaghayegh añade: "Antes de las leyes de los talibán, yo me podía mover libremente para preparar un reportaje, pero ahora, dadas las amenazas incluso de tortura, no puedo retratar la violencia de los talibán o escribir sobre ella. Estamos confinadas en nuestros hogares, pero también lo están nuestras palabras y acciones". 

Ella cuenta que los talibán han impuesto numerosas restricciones en todas las áreas desde que llegaron al país. En los medios, en las escuelas, en las universidades... las mujeres están obligadas a llevar el hiyab, lo que significa imponer el miedo por encima de las voces de las mujeres que quieren progresar.

 Pero las afganas no son las mismas mujeres que hace 20 años caminaban bajo cualquier orden talibán. Las mujeres en Afganistán luchan y continuarán luchando por sus derechos y no sucumbirán a tamaña la desigualdad entre hombre y mujeres en la sociedad. 

Presentador afgano llevando mascarilla en solidaridad con sus compañeras.
Presentador afgano llevando mascarilla en solidaridad con sus compañeras.
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