Rusia estrecha el cerco de Mariúpol: las tropas rusas se adentran en la ciudad, que podría caer en los próximos días

Autobuses y edificios quemados en la ciudad ucraniana asediada de Mariúpol el 23 de marzo.
Autobuses y edificios quemados en la ciudad ucraniana asediada de Mariúpol el 23 de marzo.
EP/Maximilian Clarke/SOPA
Autobuses y edificios quemados en la ciudad ucraniana asediada de Mariúpol el 23 de marzo.
EP/Maximilian Clarke/SOPA

Después de varias semanas de intensos bombardeos, la cada día más famélica defensa de Mariúpol mira con preocupación su futuro. El cerco a la ciudad y los indiscriminados ataques aéreos han sido el preludio de la ofensiva terrestre final, en la que las tropas rusas y la defensa ucraniana se baten en combates calle a calle. Mariúpol es la última de las ciudades de la costa del Mar de Azov en manos de Ucrania y, de ser conquistada, Rusia establecería un corredor terrestre entre Donetsk y Crimea. Además, la importancia de esta ciudad proviene también de la liberación de las fuerzas que están allí luchando, ya que una vez se haya completado la invasión podrían acudir a otros frentes estancados como el de Odesa y Kiev.

Pese a que ya corren imágenes en redes sociales de varias zonas de Mariúpol en manos del Ejercito ruso o de las tropas chechenas, la información que sale de la ciudad es escasa. El balance de víctimas en la ciudad días es también complicado de comprobar, donde cada bando da una cifra diferente (Ucrania afirma que han fallecido más de 2.500 personas) y Naciones Unidas no ha podido acceder al terrenos para comprobarlas. 

En este sentido, este viernes las autoridades locales de Mariúpol han vuelto a dar información sobre el ataque al Teatro Dramático de la ciudad, que se produjo el pasado 16 de marzo. Según estas fuentes, unas 300 personas murieron como consecuencia del bombardeo, donde se afirmaba que más de 1.000 se encontraban en su interior refugiándose de los proyectiles. 

El Ayuntamiento de Mariúpol y las autoridades ucranianas aseguran que el Ejército de Rusia ha destruido "casi por completo" las infraestructuras civiles, ha hecho un llamamiento para evitar más muertes por inanición. "Más y más muertes por hambre. Más y más personas permanecen sin reservas de alimentos. Y todos los intentos de iniciar una operación humanitaria a gran escala para rescatar a los habitantes de Mariúpol están bloqueados por la parte rusa", han destacado.

Pese a la situación, que no permite "una evacuación masiva centralizada", el Ayuntamiento ha dado las gracias a miles de ciudadanos que han llevado a cabo "asistencia mutua" para "sacar a Mariúpol de la zona de lucha activa".

Así mismo, Ucrania han anunciado que durante la jornada de este viernes se abrirán únicamente dos corredores humanitarios para la evacuación de civiles y la entrega de ayuda humanitaria, incluido uno desde la ciudad de Mariúpol.

Desde que comenzó la guerra hace un mes, el número de refugiados que han huido del país casi llega a los 3,7 millones de personas y los muertos civiles, según el balance de Naciones Unidas, ya son 1.035.

Bombardeos y asedios en el resto de frentes

Las autoridades de Ucrania han asegurado este viernes que el Ejército ha iniciado una contraofensiva en la región de la capital, Kiev, y ha destacado que los principales combates con las fuerzas rusas se centran en las localidades de Berishevka, Hostomel e Irpin. Rusia intenta bloquear Kiev desde el este con operaciones ofensivas en dirección a Brovary y Boyspil y en el noreste, concentrando fuerzas en torno a la ciudad.

"Estamos manteniendo las líneas y lanzando contraofensivas en la región de Kiev", ha señalado el asesor del Ministerio del Interior Vadim Denisenko. Así, ha recalcado que las tropas ucranianas han matado a más de 300 militares rusos y han destruido doce carros de combate, diez vehículos blindados y varios aviones durante el último día, según ha recogido la agencia de noticias UNIAN.

Las palabras de Denisenko han llegado un día después de que el Ayuntamiento de Bucha asegurara que las fuerzas ucranianas habían logrado rodear la ciudad, Hostomel e Irpin, cercando a las tropas rusas. En esta línea, Aleksei Arestovich, uno de los asesores de la Presidencia, resaltó que de los 12.000 soldados rusos presentes en los alrededores de Kiev, 3.000 se habían rendido y 4.000 habían quedado aislados. Por el momento Rusia no ha ofrecido información en este sentido.

Al mismo tiempo, el alto mando del Ejército ucraniano ha reconocido también que Rusia ha logrado "un éxito parcial" en el distrito operativo de Donetsk, al continuar "con el mantenimiento temporal del corredor terrestre entre la región de Rostov y el territorio temporalmente ocupado de la República Autónoma de Crimea".

En este mismo frente, pero un poco más al norte, las autoridades de la autoproclamada República Popular de Lugansk (LPR) han informado de que un bombardeo ucraniano en el pueblo de Zolote ha dañado un edificio residencial y un edificio anexo habría sido destruido. "Por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania se registró un bombardeo en los asentamientos de la república", han publicado en su canal Telegram, en el que han precisado que el ataque se ha producido con morteros de gran calibre, tal y como recoge la agencia de noticias DPA.

Los contraataques del Ejército ucraniano y las dificultades de las fuerzas rusas con sus líneas de suministro "han permitido a Ucrania volver a ocupar ciudades y posiciones defensivas hasta 35 kilómetros al este de (la capital) Kiev", afirmó este viernes el ministerio británico de Defensa. "Es probable que las fuerzas ucranianas continúen intentando hacer retroceder al Ejército ruso a lo largo del eje noroccidental entre Kiev y el aeródromo de Hostómel", afirman.

Zelenski reconoce que las sanciones europeas llegan "un poco tarde"

Al tiempo que las acciones en el terreno no cesan, la actividad diplomática se mantiene. Pese a que las reuniones entre delegaciones rusas y ucraniana no parecen estar dando los frutos esperados, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha continuado hablando ante parlamentos e instituciones de todo el mundo. En esta ocasión, Zelenski ha recriminado a los líderes europeos que las sanciones que han aprobado contra Rusia a lo largo de este mes de invasión han llegado "un poco tarde", porque no han logrado evitar la guerra.

"Habéis aprobado sanciones. Estamos agradecidos. Estos son pasos poderosos. Pero fue un poco tarde. Porque si hubiera sido preventivo, Rusia no hubiera ido a la guerra", dijo Zelenski a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, durante la intervención que hizo por videoconferencia en la cumbre que los Veintisiete celebraron en Bruselas.

Además, el negociador principal de Ucrania en las conversaciones de paz con Rusia, Mijailo Podoliak, ha explicado que Kiev está negociando por separado con los países de la OTAN la concesión de garantías de seguridad para protegerse de Rusia en lugar de insistir en su incorporación a la Alianza Atlántica como miembro de pleno derecho.

El futuro de la relación de Ucrania con la OTAN es considerado como el principal obstáculo en las negociaciones de paz con Moscú, que exige, como condición inapelable, que las autoridades ucranianas renuncien para siempre a sus aspiraciones de pertenencia a la Alianza, ya sea como miembro formal o aliado satélite.

Por ello, el también asesor principal de la Presidencia de Ucrania ha confirmado a la cadena estadounidense ABC que el Gobierno ucraniano está negociando una vía adicional alejada de "estructuras amorfas relativas a Naciones Unidas, la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) o la OTAN" y centrada en su lugar en "alianzas eficaces" para "dejar claro a Rusia que no es necesario atacar las fronteras de Ucrania porque eso tendría muy malas consecuencias". El negociador eludió comentar específicamente qué países estarían implicados en lo que describió como un nuevo sistema "multilateral" de alianzas.

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