8-M | Las cinco brechas de género que no se terminan de cerrar: conciliación, salarial, fecundidad, cuidados y digital

Una madre y sus hijos, con mascarillas, tras hacer la compra en Zaragoza, en una imagen de archivo.
Una madre y sus hijos.
JAVIER BELVER / EFE

En el tercer 8-M Día Internacional de la Mujer atravesado por la pandemia, el Observatorio Social de la Fundación “la Caixa” sobre igualdad del género se ha fijado en cinco brechas entre hombres y mujeres en las que sería necesario pisar el acelerador para cerrarlas en un futuro próximo: la brecha salarial, la de conciliación, la fecundidad, la economía de cuidados y la brecha digital.

La brecha salarial

Una de las fracturas más notorias entre hombres y mujeres se manifiesta en el mercado laboral, en el que destacan las elevadas tasas de desempleo entre las mujeres y los índices de precariedad laboral, desigualdad y exclusión social en esta población, así como una brecha salarial que alcanza cotas del 22%. Además, las mujeres concentran el 60% del aumento del paro tras la pandemia.  

Destacan desde el Observatorio el denominado "techo de cristal": las mujeres apenas ocupan entre el 12% y el 18% de los puestos directivos empresariales. Pero, y como avance, en marzo de 2021 se dio a conocer que las empresas del IBEX 35 alcanzaron en 2020 un 31,17% de presencia media de mujeres en sus consejos de administración, superando en su conjunto la recomendación del 30% marcada para ese año por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el supervisor bursátil español.

La brecha de conciliación

Es igual de manifiesta, explican, la fractura vinculada a la conciliación. La conciliación entre la vida personal, laboral y familiar es un problema que suele representar un freno para la carrera profesional de las mujeres. Esta brecha aumenta con el paso de los años y la maternidad la alienta, aseguran sus estudios.

En España, coincidiendo con el fuerte impacto socio-económico provocado por la covid-19, en el año 2020, el número de mujeres que solicitaron excedencias para el cuidado de los hijos disminuyó, sin embargo, pasando del 93% al 87,17% del total de las excedencias concedidas ese año. Esta reducción podría ser una de las consecuencias de la fuerte crisis económica debido a la crisis sanitaria.

La brecha de los cuidados

Los estudios de "la Caixa" dicen que las mujeres dedican el doble de tiempo que los hombres a actividades no remuneradas, lo que supone el 67% de la producción no remunerada en España. Si la dedicación no profesional del cuidado se formalizara equivaldría a más de 977.000 empleos anuales a jornada completa, con un potencial económico de 7.812 millones de euros al año.

Por otro lado, antes de la pandemia la jornada de trabajo semanal de las mujeres, considerando tanto el trabajo remunerado como el no remunerado, era 10 horas más larga que la de los hombres. El trabajo no remunerado representaba el 41% de la jornada de los hombres y el 66% de la jornada de las mujeres.

Tras la primera ola de la pandemia y el confinamiento, la brecha de género en el total de horas trabajadas aumentó a 16 horas (62 horas en el caso de la población masculina vs. 78 horas en el de la población femenina), debido a la mayor dedicación de las mujeres al trabajo no remunerado.

Estudios realizados para "la Caixa" concluyen que "el reparto desigual de las responsabilidades familiares puede tener costes importantes para las oportunidades laborales de las mujeres".

La brecha de fecundidad

España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo, y las españolas, por término medio, posponen la maternidad hasta después de los 30 años. ¿Por qué las mujeres no tienen todos los hijos que dicen querer tener?

Las tasas de fecundidad son de 1,23 hijos por mujer, pero la fecundidad deseada media se sitúa en torno a los dos hijos. Aproximadamente el 19% de las mujeres de 45 años o más no tienen hijos. En la mayoría de los países europeos, la fecundidad es más elevada y hay una menor prevalencia de mujeres sin hijos.

A las parejas españolas les resulta difícil lograr que todo esté encauzado antes de tener descendencia. Los motivos por los que no se tiene el número de hijos que se desea varían según la edad, pero los que encabezan la lista son la coyuntura económica y el inicio tardío de la convivencia en pareja.

A los adultos jóvenes les cuesta lograr la independencia económica. Los índices de paro juvenil y de trabajo temporal de España están entre los más altos de Europa. El inicio de la convivencia en pareja se retrasa en parte por la inestabilidad económica, pero también porque se está produciendo un cambio en las expectativas respecto al significado de las relaciones.

La brecha digital de género

Belén Santa Cruz, economista y periodista, autora de los informes sobre las brechas de género de "la Caixa", destaca la importancia de cerrar la brecha de género digital para avanzar hacia una sociedad igualitaria. "Porque si no la cerramos el impacto de los algoritmos y del desarrollo tecnológico va a reproducir las desigualdades de género actuales".

Santa Cruz considera que es necesario que haya referentes, y cree que hay que trabajar sobre todo en afianzar los vocaciones tecnológicas entre los 12 y los 16 años, que es cuando se ha detectado que las mujeres se alejan de la tecnología.

"El mundo digital es claramente desfavorable para la mujer por el propio acceso a la tecnología y por su uso profesional", explica Santa Cruz. Pero no solo afecta a la falta de profesionales, sino al impacto de la inteligencia artificial a la hora de perpetuar a futuro desigualdades pasadas. 

"Vamos a tener algoritmos con datos mayoritariamente masculino y cuando por ejemplo una mujer va a pedir un préstamo al banco le darán menos dinero por el hecho de ser mujer. O en empresas que usen algoritmos para elegir currículum de directivos, rechazarán mujere, porque el algoritmo ha sido entrenado con currículos de grandes directivos hombres".

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