Los Mossos aseguran que los narcopisos han desaparecido del Raval

La Guardia Urbana recoge la denuncia colectiva de los vecinos de la calle els Salvador.
La Guardia Urbana recoge la denuncia colectiva de los vecinos de la calle els Salvador.
Vecinos del Raval

Los Mossos d'Esquadra aseguran que los narcopisos han desaparecido del barrio barcelonés del Raval, algo que atribuyen a las redadas llevadas a cabo en 2017 y 2018 y a que los adictos consumen en las salas de venopunción que el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto a su disposición. 

Así lo ha dicho este jueves Rafa Tello, intendente de Ciutat Vella, en una mesa redonda sobre seguridad en el barrio en la que han participado las asociaciones de vecinos Amics de la Rambla y Eix Comercial del Raval. Estas agrupaciones han reivindicado que la problemática de seguridad sigue existiendo y que, si la administración pública no les pide consejo, el conflicto "no se arreglará".

Los vecinos han hablado de grupos criminales instalados en el barrio, y han señalado la Rambla del Raval como el "punto negro" de la delincuencia. Por todo ello, han reclamado una mayor presencia de agentes uniformados en la calle. Los Mossos, por su parte, han reconocido que la situación "no es perfecta", pero consideran que el barrio "es seguro" y que un ejemplo de ello es la desaparición de los narcopisos. 

Lugares en los que "las mujeres no se atreven a pasar de noche"

"Los camellos van con patinete arriba y abajo. Hay que ser más ágil y más realista", ha dicho el representante de la Asociación de 'Amics de la Rambla, Fermí Villar. En el mismo sentido, Jordi Bordas, del Eic Comercial del Raval, ha explicado que en el barrio hay "puntos negros", como la Rambla del Raval, por donde las mujeres no se atreven a pasar de noche

De hecho, Villar ha denunciado que de noche, "las chicas caminan junto al camión de Barcelona Neta" -la empresa encargada de la limpieza de la ciudad- porque es lo único que les da algo de seguridad. "Por no hablar de la explotación de seres humanos o de los grupos criminales que están instalados en la calle Escudellers...", ha lamentado el representante vecinal.

Las asociaciones vecinales han expuesto más reivindicaciones, como el cansancio de ser atracados por ladrones reincidentes: "Hace tres años que la ley para evitar la reincidencia está en el Congreso y no se ha hecho nada", ha lamentado Villar. Por otra parte, han agradecido que, cuando los vecinos denunciaron que la esquina de la calle Riera Baixa y la calle Hospital era un punto de extremada peligrosidad "donde había 10 robos al día", la labor policial logró acabar con esta situación.

Sin embargo, han señalado que el "punto negro" delincuencial no ha hecho más que desplazarse una calle hasta la Rambla del Raval, donde dicen que hay personas pidiendo limosna que "no tienen necesidades económicas" sino que se trata de personas mutiladas a quienes lleva una mafia con una furgoneta y les obliga a recaudar para ellos. "Si son enfermos, donde deben estar es en el hospital", ha sentenciado Villar.

Los Mossos dicen que el barrio "es seguro"

Los Mossos, por su parte, han asegurado que el barrio "es seguro", si bien sigue habiendo un problema de delincuencia que es difícil de resolver a nivel policial porque "la gente problemática es gente del barrio". El intendente Tello ha recogido todas las quejas y ha recordado que para ellos el diálogo con los vecinos es muy importante.

En cuanto a la petición de más agentes uniformados en la calle para intimidar a los posibles delincuentes, el intendente Tello ha reconocido que "siempre se necesitan más agentes" en la calle pero que la experiencia les dice que la mejor estrategia contra los ladrones de a pie es tener "agentes de paisano".

El policía ha reivindicado la labor policial y lo ha ejemplificado explicando que los narcopisos han desaparecido del barrio. El mando lo atribuye a las redadas que se hicieron en 2017 y 2018 y a que los adictos ahora consumen en las salas de venopunción que el Ayuntamiento ha puesto a su disposición.

Abordar la pobreza de las personas migrantes

La mesa redonda ha acabado abordando el papel de la inmigración en el conflicto de la seguridad. Villar, de Amics de la Rambla, ha reclamado que la administración distinga entre aquellos migrantes que "vienen a trabajar y aquellos que vienen a delinquir", y que sea severa con estos últimos.

Bordas, por su parte, ha puesto de relieve que el problema es la situación de pobreza que viven muchos de ellos: "Por mucho que los detengas, si no tienen trabajo, cuando queden en libertad tendrán que volver a robar. De hambre no se van a morir", ha argumentado. Al mismo tiempo ha reclamado políticas sociales para corregir esta situación y ha remarcado que el tejido comercial intenta ofrecer trabajos a estas personas para solucionar el problema.

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