¿Clasismo? ¿insultos? La abogada de la madre que perdió la custodia de su hijo en el caso de "la Galicia profunda" pide la nulidad

Foto de archivo de un bebé cogiendo la mano de su madre.
Foto de archivo de un bebé cogiendo la mano de su madre.
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Quitan la custodia de su hijo a una mujer argumentando que vive "en la Galicia profunda".
Atlas

Una jueza de Marbella (Málaga) ha retirado la custodia de su hijo de un año a una mujer tras alegar que vive en "la Galicia profunda", refiriéndose a una "pequeñísima población" situada en la zona de la ría de Muros y Noia, en A Coruña. La titular del Juzgado de Primera Instancia número 7 de Marbella ha concedido la custodia al padre, que vive en la ciudad malagueña, al considerar esta localidad "cosmopolita" y con mejores oportunidades.

Y es que, según señala la jueza en el auto que adelantó el lunes La Voz de Galicia, Marbella cuenta con "un buen hospital" y "todo tipo de colegios para poder educar a un niño, públicos y privados". En definitiva, considera que ofrece posibilidades para el desarrollo del menor, "lo que no sucede con la pequeñísima población en la Galicia profunda a la que se ha trasladado la madre", que está "lejos de todo" y no hay "oportunidades laborales".

Por otra parte, en el auto, la jueza define la actitud de la madre como "caprichosa, egoísta, inmadura, agresiva e irrespetuosa". Además, señala que "amenazó" al padre con marcharse a Galicia llevándose al hijo de ambos y, según el escrito, finalmente "cumplió su amenaza".

La abogada de la madre, Claudia Traba, que ha presentado una queja formal ante la comisión disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por la actitud de la jueza y pedirá la nulidad de las actuaciones, cuenta en declaraciones a 20Minutos que la resolución "le sorprendió mucho" porque "es muy raro que den la custodia al padre, que trabaja por la mañana y por la tarde, cuando la madre se dedica al cuidado exclusivo del menor, algo que fue pactado entre las partes".

Ambos vivían en Marbella, ciudad a la que se mudaron por el trabajo del padre, que es médico. Allí nació su hijo y la madre "dejó su carrera profesional por estar al cuidado del menor", detalla Traba. Al separarse, la mujer decidió volver con su hijo a Galicia, de donde es oriunda, porque no tenía ningún ingreso, y los dos pidieron la custodia compartida. 

"Se habla de sustracción de menores, pero no existió"

En el auto, la jueza señala que la madre "amenazó" al padre con marcharse y llevarse al hijo pequeño de ambos. "Lógicamente el niño tiene que estar conmigo", "al niño lo he criado yo y como conmigo no va a estar con nadie" o "voy a hacer lo posible para alejarlo lo máximo de ti" son algunos de los mensajes que recoge el escrito, además de insultos. 

La jueza señala que el día 3 de septiembre de 2021, la madre "cumplió finalmente sus amenazas y se marchó con el niño a Galicia, aún a pesar de la oposición reiterada y expresa" del padre, según consta en varios correos electrónicos y "en las denuncias interpuestas ante la Policía".

"Ahora se habla de sustracción de menores, pero es un proceso penal que no existió", asegura la abogada. "Cuando la madre se fue a Galicia con el niño, tras preguntarle al padre cómo lo hacían si él trabajaba mañana y tarde, el padre fue al aeropuerto a despedirse, han estado haciendo dos videollamadas diarias y ella le ofreció casa y coche para que fuera a verlo cuando quisiera mientras se resolvía el tema judicial", señala. 

Además, cuenta, el fin de semana que ella fue a hacer la mudanza "le pidió al padre que se quedase con el niño y él le dijo que no, que tenía una despedida de soltero". Traba lamenta que "parece que en el auto se está castigando a la madre por irse a la "Galicia profunda" con el niño durante el mes de espera hasta el juicio, ¿pero qué hacía si no se lo llevaba? Si el primer fin de semana el padre no quiso quedárselo". 

"La madre dio parón a su carrera profesional para proteger la del padre y ahora le dan la custodia a él"

Traba apunta también que, aunque el padre dijo en la demanda que trabaja de 8 a 15 horas y cobra 2.200 euros, "luego reconoció que a veces también trabaja por la tarde y, en la averiguación patrimonial consta que cobra casi 120.000 euros anuales, por lo que, si dice que trabaja sólo por la mañana y que cobra 30.000 y luego resulta que son 117.000, es un indicio de que trabaja muchas más horas". 

Así, la abogada explica a este diario que un familiar del padre tuvo que desplazarse desde otra comunidad para ayudarlo. "Es increíble que le den la custodia al padre cuando tiene que delegarla en una guardería por la mañana y en terceras personas por la tarde porque él no tiene tiempo. La madre dio parón a su carrera profesional para proteger la del padre y ahora le dan la custodia a él cuando ella nunca se ha separado del niño", lamenta.

"Insultos" de la jueza a la madre, a quien otorga cuatro días de visita

Ahora, cuenta Traba, a la madre le han otorgado cuatro días de visita al mes, en fines de semana alternos, y tiene que pagar una pensión al padre de 150 euros. "Está destrozada porque nunca se ha separado del niño y dice que lo único bueno es que ahora podrá trabajar, ya que la jueza le preguntó si pensaba hacerlo", señala. 

La abogada explica que pidieron una pensión al padre de 1.200 euros, "que no es nada descabellada con lo que cobra", y que el auto dice que la madre "tenía pensado vivir de ellos, lo que es increíble, porque el padre explica que a ella sí le surgió algún proyecto, llegando a tener que ir a una reunión a Madrid con el niño de meses porque él trabajaba".

A todo esto, cabe añadir los "insultos" y "descalificaciones" que Traba apunta que la jueza dirige a la madre en el auto, donde califica su actitud de "caprichosa, egoísta, inmadura, agresiva e irrespetuosa" y de "intransigente, posesiva y fuera de la realidad", además de decir que es "machacona" y que "no entra en razones". Del padre, en cambio, destaca su trabajo "bien remunerado" y lo califica de "persona madura" y padre "entregado".

Por otra parte, la letrada asegura que hay pruebas aportadas por la defensa de la madre que, pese a que se han admitido, no se han practicado, como conversaciones de WhatsApp.

En cuanto a las palabras de la jueza sobre la "Galicia profunda", la abogada dice irónicamente: "Debe de pensar que no tenemos acceso a teléfonos ni Internet, pero en la Galicia profunda también hay de eso, y hospitales y carreteras. De hecho, la residencia de la madre tiene un centro de salud con pediatras a unos 10 minutos, a menos distancia que cuando vivían en Marbella". 

Queja y petición de nulidad de las actuaciones

Por todo ello, la letrada de la madre ha presentado una queja ante la comisión disciplinaria el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), pedirá la nulidad de las actuaciones y solicitará la recusación de la jueza, ya que "entendemos que esta resolución es discriminatoria y que no tuvimos derecho a un juez imparcial, cuando la tutela judicial efectiva es un derecho constitucional".

Cuenta que presentaron primero la aclaración, "para que retirase los insultos a la madre y lo de la 'Galicia profunda' -que no aporta nada-, además de reclamar las pruebas que no se han practicado. Después presentamos la queja, por las descalificaciones hacia la madre y la discriminación hacia lo rural y ahora pediremos la nulidad por todo, por la prueba que se ha admitido pero no se ha practicado, por los insultos, por la discriminación hacia la Galicia rural y porque creemos que tiene que verlo otro juez".

"De un clasismo brutal"

La abogada feminista Marisa Fernández Gálvez, del despacho 'Elna Advocades', especialistas en derecho de familia y protección de la infancia, entre otras cosas, señala que "en este caso, está claro que no puede haber custodia compartida cuando uno vive en A Coruña y el otro en Marbella, por lo que la situación debe resolverse de otra manera: quién tiene el vínculo primario con el menor".

Fernández considera que, al tener el niño un año, "es más que probable que este vínculo primario lo tenga con la madre, por lo que debería estar con ella, sin perjuicio de que el padre pueda tener visitas amplias". Así, la abogada defiende que "el criterio debería ser quién ha sido el cuidador principal del niño durante su primer año de vida, y no si está en Marbella o en Galicia".

Sobre las palabras de la jueza respecto a "la Galicia profunda", Fernández señala que, "aunque este caso en concreto lo desconozco, lo que me impide hacer un análisis profundo, me atrevo a hacer una especulación: aquí hay un clasismo brutal y/o machismo" y añade que "el poder judicial es un poder clasista porque, salvo excepciones contadas, nadie puede permitirse estar tantos años estudiando. Si realmente éste es el motivo, es muy bestia y está muy alejado de la protección del menor y del ordenamiento jurídico".

La abogada de la madre, Claudia Traba, coincide con Fernández en cuanto al "clasismo judicial", y no sólo respecto a los comentarios de la jueza sobre esa zona de Galicia: "Hay claros tintes clasistas porque él es médico, está trabajando y ella no tiene trabajo. Le está dando la custodia a alguien que no tiene tiempo". 

Por otra parte, Fernández explica que, en estos casos, el derecho "ampara el interés superior del menor", algo que, señala, "es muy difícil de definir, porque para mí es su bienestar emocional, pero para otro pueden ser las posibilidad de futuro, económicas y profesionales". 

En este sentido, señala que es muy habitual encontrar controversias con la escuela: "Si el padre está en mejores condiciones económicas y quiere llevarlo a la escuela privada y la madre quiere mantenerlo en la escuela pública, los tribunales siempre prefieren la privada, la cara, porque alegan que tiene mejores instalaciones, y a veces no se tiene en cuenta otras cosas".

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