Qué pasará con Netanyahu tras su relevo por un gobierno 'frankenstein': ¿Juzgado por fraude? ¿Tiene un as bajo la manga?

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una rueda de prensa en la Knesset (Parlamento de Israel).
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una rueda de prensa en la Knesset (Parlamento de Israel).
YONATAN SINDEL / EFE

El líder del centrista Yesh Atid, Yair Lapid, ha conseguido poco más de medio hora antes del límite de la medianoche formar gobierno en Israel tras alcanzar un acuerdo, entre otros, con el líder del derechista Yamina, Naftali Bennett, quien será el primer ministro durante los próximos dos años, momento en el que será reemplazado por el dirigente de Yesh Atid. 

Este Ejecutivo, que debe ser ratificado en los próximos doce días, consistirá de una extraña mezcla de partidos, incluyendo a ultraderechistas e izquierdistas, religiosos y laicos, y hasta un partido islamista, algo insólito en la historia del país y que propiciaría la formación de un gobierno al estilo 'frankenstein' con partidos de todos los colores ideológicos.

De concretarse la formación de esta coalición, Benjamín Netanyahu, de 71 años, abandonaría el cargo de primer ministro tras 12 años en el poder de forma ininterrumpida -ha estado 15 en total al frente del país (1996-99 y 2009-21)-, y pasaría a liderar la oposición a través de su partido, el Likud. 

¿Qué factores han influido en la salida de Netanhayu?

Dejando al margen su polémica figura y las animadversiones que pueda despertar su megalómana personalidad, el todavía primer ministro de Israel ha sometido al país en estos dos años a un bloqueo político con la celebración de cuatro procesos electorales. Netanyahu se ha aferrado al poder en su empeño por evitar ser juzgado en los tribunales. El líder del Likud ha sido procesado por soborno, fraude y abuso de confianza, pero debido a su cargo no puede ser juzgado en los tribunales. 

¿Cómo queda ahora su posición?

Netanyahu se convertirá ahora en el líder de la oposición, ya que su partido fue el ganador de las elecciones celebradas el pasado 23 de marzo. El Likud del primer ministro logró 30 escaños seguido de los 17 del opositor Yesh Atid. Sin embargo, la suma del partido conservador con otras formaciones afines no alcanzaron los 61 escaños necesarios (120 tiene del Parlamento) para obtener la mayoría y poder formar gobierno. 

¿Podrá ser juzgado por los delitos de los que se le acusa?

Una vez que deje de ser primer ministro, Netanyahu ya sí podrá sentarse en el banquillo de los acusados como cualquier otro ciudadano. Hasta que eso no suceda, la ley israelí le blinda por el cargo que ostenta y no exige su dimisión hasta que se dicte sentencia firme.

¿Tiene aún algún as bajo la manga?

La coalición ensamblada por Lapid, cuenta con los apoyos de 61 de los 120 parlamentarios, por lo que su objetivo es sacar adelante la votación lo antes posible para evitar cambios de opinión que den al traste con sus esfuerzos. El presidente de la Knesset, Yariv Levin, cercano a Netanyahu, parece que retrasará la votación hasta el último día posible según la ley (14 de junio), lo que supondrá que el Likud tendrá más tiempo para presionar a Yamina para que Bennett -antiguo aliado de Netanyahu- rompa el acuerdo con Lapid, lo que dejaría a 'Bibi' en el cargo a la espera de la celebración de unos nuevos comicios, tal y como ha recogido el diario The Jerusalem Post.

¿Entraba en sus planes este desenlace?

Netanyahu estaba siendo muy cuestionado y creyó que su exitosa campaña de vacunación contra el coronavirus le devolvería la popularidad perdida. Posteriormente, en la reciente escalada bélica con Hamás en Gaza, la más violenta que se recuerda desde 2014, esperaba que su contundente respuesta militar en la Franja a los ataques del el grupo islamista reforzaran sus opciones de restablecer alianzas con las fuerzas de la derecha que le habían dado la espalda pero no ha sido así.

¿Afectará su marcha a las relaciones de Israel con Palestina?

Es complicado saberlo con un nuevo Ejecutivo que nace de fuerzas políticas que van desde la izquierda hasta la extremaderecha. Por ejemplo, Naftali Bennett, quien será previsiblemente el primer ministro durante los próximos dos años, defiende la anexión de Cisjordania por parte de Israel y rechaza la creación de un Estado palestino mientras que Yair Lapid, que asumiría el cargo en 2023, aboga por una solución más dialogada entre dos estados. 

¿Cambiará la relación con el resto de países?

Previsiblemente no. Estados Unidos seguirá siendo uno de los principales socios y firme aliado de Israel, como hasta ahora. Respecto al resto de países, es de esperar que el estado judío continúa con su política de tejer alianzas y normalizar relaciones con países del mundo árabe, como ha hecho en los últimos tiempos con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos o Sudán.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento