La baja menstrual para las mujeres con dolores de regla, un 'parche' que puede acabar en discriminación laboral

El dolor menstrual puede llegar a ser muy incapacitante y afctar incluso anímicamente a quien la padece.
El dolor menstrual puede llegar a ser muy incapacitante y afectar incluso anímicamente a quien la padece.
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La regla, un "estigma" que sufren el 46% de las personas que trabajan en España, empieza a reconocerse como causa de incapacidad laboral, pero con aristas. Ahora, las trabajadoras del ayuntamiento de Girona han conseguido un permiso -que no baja- de flexibilización de ocho horas al mes -recuperables en un plazo de tres meses- de las que podrán disponer para conciliar su trabajo con el dolor abdominal y/o pélvico que sufren durante los días que están con la menstruación

Esta medida, pionera en Europa, ha sido aprobada en la Mesa General de Negociación a instancias del sindicato Intersindical-CSC y está pendiente de ser ratificada en el próximo pleno de junio. También se está negociando en el seno del comité del Ayuntamiento de Barcelona, donde trabajan unas 7.200 mujeres. Así lo ha solicitado esta semana ERC, que pide, en cambio, que se plantee como retribuido.

Este es "el quid de la cuestión", que sea recuperable o remunerado. Según afirma la abogada laboralista especializada Nuria González, el permiso aprobado en el consistorio gerundense "es más una licencia para justificar el uso de esas horas" y niega que se trate de un permiso, como por ejemplo se contempla para acudir a un juicio, cuando se trata de una obligación ineludible y no es recuperable, o cuando se solicita una baja por enfermedad o incapacidad temporal. "Si lo tienes que recuperar, no existe ningún beneficio más allá de la comodidad. Entiendo que la finalidad es que la menstruación no se trate como una enfermedad porque no lo es", agrega.

Con ella coincide el abogado y profesor de Derecho Laboral en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Pere Vidal, que considera que el hecho de que estas horas sean recuperables "restan novedad" a la medida. Al tener que devolver estas horas, el permiso "se convierte realmente en un permiso por el que (la ausencia laboral por dolor de regla) está justificada a efectos disciplinarios, pero no a efectos de remuneración". 

Con todo, Vidal ve "pequeños avances" con esta norma, que te libra de "tener que ir al médico a por la baja" por incapacidad temporal, la cual tampoco está remunerada durante los tres primeros días. Con este permiso, en cambio, se justificarán esas bajas temporales -quizá reincidentes- y la empresa no te podrá sancionar, explica. "Allana el camino el poder ausentarte sin tener que dar más explicaciones. Pero que esté justificado no quiere decir que no tengas que recuperarlo", insiste.

Discriminación por motivo de la incapacidad

La abogada laboralista Nuria González cree que esta medida "va a infrautilizarse". Y lo explica: "Lo estamos diferenciando de una enfermedad porque no lo es y, sin embargo, lo estamos discriminando porque cuando estás de baja porque te encuentras mal, no lo tienes que recuperar. En cambio, si te coges este permiso porque te encuentras mal por la menstruación, sí lo tienes que recuperar. Es un poco perverso el tema. Si tienes cólicos, hemorragias o dolores fuertes, evidentemente te cogerás una baja porque de esa manera no lo tienes que recuperar, pero si atribuyes la ausencia a este permiso, lo tendrás que recuperar".

"Si quieres reconocer que la menstruación es un proceso físico que puede llevar a una incapacidad temporal, no se pueden hacer distinciones por la causa del malestar físico (la menstruación o una migraña)"

Con el permiso planteado en el Ayuntamiento de Girona, la abogada cree que "no se considera la menstruación como enfermedad, pero en realidad es un malestar físico que no te da el mismo derecho que cualquier otra enfermedad. Yo no veo que se haya planteado correctamente. Si lo hubieran planteado como no recuperable, sería una discriminación positiva. Pero se ha planteado como recuperable y eso es simplemente una comodidad. Habría que haberlo equiparado a cualquier malestar físico, que no sea recuperable, porque qué culpa tenemos nosotras de tener la regla. Es bastante discriminatorio. Si quieres reconocer que la menstruación es un proceso físico que puede llevar a una incapacidad temporal, no se pueden hacer distinciones entre las causas del malestar físico (la menstruación o una migraña)", abunda.

Un arma de doble filo

Según una reciente revisión de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), el sangrado menstrual abundante es "una causa frecuente de consulta médica, que representa un tercio de las consultas al ginecólogo, incrementándose al 70% en mujeres peri y posmenopáusicas". En Estados Unidos, las pérdidas anuales por paciente superan los 2.000 dólares (unos 1.600 euros), considerando la baja laboral y el coste del tratamiento y en Europa la incidencia es del 27,2%, con una mayor frecuencia de consulta al médico (54%), añade el estudio.

De los 19 millones de personas que trabajan en España, según la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2020 realizada anualmente por el INE, más de 8,7 millones (46%) eran mujeres. Este porcentaje es algo mayor al mundial, situado en el 44%. 

"Podría ser fuente encubierta de conductas discriminatorias, sobre todo en cuanto a ascensos o pago de incentivos"

Otra cuestión que plantean los expertos consultados es que esta medida puede convertirse en un arma de doble filo al ser una posible causa de discriminación en el acceso laboral de las mujeres por el posible aumento del absentismo. Sobre este asunto, el profesor de Derecho Laboral Pere Vidal señala que "abiertamente no se puede discriminar por una persona que coge tres días al mes, pero indirectamente podría ser fuente encubierta de conductas discriminatorias, sobre todo en cuanto a ascensos o pago de variables o incentivos, porque este permiso lo cogerían en tu totalidad mujeres". Si bien entiende que esto no ocurrirá en Girona, puesto que así se ha pactado, sí podría ocurrir "si se convirtiera en ley".

En Europa, el único país que planteó, en 2017, esta medida fue Italia, donde se esbozó como ley y como un permiso no recuperable, pero finalmente no prosperó. En Asia, en cambio, la baja menstrual ('seirikyuuka') se considera un derecho biológico. Indonesia (desde 1948), Japón, Corea del Sur o Hong Kong reconocen este derecho "porque existe la creencia cultural de que no descansar durante la regla puede afectar al parto", según explicaba en 2017 la profesora colaboradora de Economía y Empresa de la UOC Gina Aran.

Cómo seguir avanzando

Para mejorar y avanzar en este sentido, Pere Vidal propone establecer este permiso "con carácter general en la negociación de convenios sectoriales" y "plantear que fuera retribuido y no tuviera por qué ser recuperable o al menos no en su totalidad, podría ser un híbrido entre permiso retribuido y prestación", sugiere.

Por su parte, Nuria González defiende llevar esta medida "al Estatuto de los Trabajadores, para establecerlo como derecho a todas las mujeres trabajadoras con edad de menstruación". Un derecho universal

"La regla normal no duele. La medicina debe investigar el ciclo menstrual"

Desde un punto de vista médico, la doctora pionera en estudiar las diferencias por sexo en morbilidad y mortalidad, Carme Valls Llobet (autora de Mujeres invisibles para la medicina, reeditado por Capitán Swing), opina que al tener que recuperarse estas horas, este permiso es "un parche" que "puede beneficiar a alguna mujer en un momento dado", pero reivindica que "se estudie mejor el ciclo menstrual" para que este no duela.

La endocrina explica que una regla normal no debe causar dolor ni pérdidas de sangre mayores de 30 centímetros cúbicos en todo el ciclo. "Cuando esto pasa, es porque hay una alteración de ciclo y la medicina tiene que atender este problema. La alteración del ciclo está relacionada con un desequilibrio de las hormonas (muchos estrógenos y poca progesterona) y eso también está pasando porque muchos de los productos que hay en el medio ambiente son disruptores endocrinos. Por ejemplo, solo oler los hidrocarburos emitidos por los coches ya cambia el ciclo de las mujeres".

Valls lamenta que el ciclo menstrual "no se estudia porque no lo paga nadie" y reclama que "recetar anticonceptivos" no es abordar las alteraciones de la menstruación: "Hay que vigilar el hierro, la tiroides, si hay estrés o carencias metabólicas...Sí que hay ciencia, pero faltan ganas de aplicarla", zanja. 

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