Termina sin acuerdo la cumbre de Lledoners: ERC y Junts acercan posiciones, pero el pacto sigue en el aire

Josep Rius y Elsa Artadi de JxCat, a su llegada este martes a la cárcel de Lledoners (Barcelona) donde se han reunido junto al candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès.
Josep Rius y Elsa Artadi de JxCat, a su llegada este martes a la cárcel de Lledoners (Barcelona) donde se han reunido junto al candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès.
EFE/Susanna Sáez

La cárcel del Lledoners fue ayer el escenario de la primera reunión al más alto nivel celebrada entre ERC y JxCat para intentar desencallar, de momento sin resultados tangibles, el futuro Govern de Cataluña cuando falta menos de un mes para agotar el plazo para investir a un president de la Generalitat y evitar unas nuevas elecciones.

Por primera vez desde que se iniciaron los contactos entre ambas formaciones soberanistas, el candidato de ERC, Pere Aragonès, encabezó la delegación negociadora de los republicanos y trasladó al secretario general de Junts, Jordi Sànchez, encarcelado en la prisión de Lledoners, el documento en el que detalla la propuesta republicana de reparto del futuro Govern.

La reunión comenzó a las 17.15 horas y se alargó hasta casi las nueve de la noche. En un comunicado conjunto, ambos partidos indicaron que fue "satisfactoria" por ambas partes, pero sin alcanzar a concretar el nuevo Govern ni tampoco una solución a los principales bloqueos que han impedido un acuerdo. ERC y Junts se han conjurado a "continuar trabajando para hacer un Govern independentista liderado por Pere Aragonès, que dé respuesta al mandato electoral del 52% de los votos". Ambas formaciones han destacado que se ha abordado por primera vez la estructura que debe tener el futuro Ejecutivo catalán y "se han repasado también otros temas todavía pendientes de cerrar".

Formaban parte de la delegación de ERC, además de Aragonès, el líder de ERC Oriol Junqueras –encarcelado también en Lledoners– y el miembro de la comisión negociadora Josep Maria Jové. Por parte de Junts, acompañó a Jordi Sànchez la portavoz Elsa Artadi y el diputado Josep Rius.

Aragonès quiso trasladar personalmente a Sànchez la carpeta con la composición del nuevo ejecutivo catalán, en el que, según trascendió, ERC plantea un Govern paritario en el que se incluyen tres nuevos Departaments: el de Feminismes, el de Universitat y un tercero dedicado a la Transició Ecològica. La estructura del Govern se trató por primera vez a dos bandas, no así la programática y la estrategia independentista, que ya han sido analizadas en reuniones previas del proceso negociador. Los dos equipos se emplazaron, según las mismas fuentes, a seguir trabajando antes de que expire, de aquí al sábado, el plazo dado por los republicanos a los posconvergentes.

El caballo de batalla de este capítulo de la negociación es la gestión de los Fondos Europeos. Los republicanos quieren que sea mediante un comisonado que dependa de Presidència –en manos de ERC– y que sean ellos quienes gestionen las partidas económicas. Mientras que Junts apuesta porque los fondos dependan del Departament de Economia (en manos de la formación del expresident huido en Bélgica Carles Puigdemont).

El independentismo mantiene la bancada izquierda

Horas antes de la primera sesión ordinaria de esta legislatura, los portavoces parlamentarios acordaron ayer el reparto de los escaños según el resultado de las elecciones del 14-F

El acuerdo contempla que el independentismo siga ocupando la bancada izquierda del hemiciclo del Parlament, como han hecho desde la irrupción de JxSí en el Parlament en 2015, y que la parte derecha la ocupen PSC-Units, Vox, En comú Podem, Cs y el PPC. Se trata, no obstante, de una distribución provisional de cara a la sesión de control al Govern en funciones que se celebrará mañana. Según el reparto de escaños pactado, ERC, JxCat y la CUP ocuparán los asientos de la bancada izquierda como en la pasada legislatura, pero los comuns cambiarán de ala e irán a la derecha, al lugar que tenía la desaparecida CSQP.

PSC-Units, que había mostrado interés por volver a la banda izquierda –lugar que históricamente habían ocupado– finalmente aceptó seguir en el lado derecho, pero se quedará las primeras filas, que hasta ahora ocupaba Cs. El grupo naranja se sentará detrás de los socialistas y los escaños del final serán para Vox y el PPC.

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