PP y Vox piden la dimisión de Marlaska por acercar etarras y destituir a Pérez de los Cobos: "Olvida el Estado de derecho"

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, observa el móvil durante una sesión plenaria en el Congreso
El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, observa el móvil durante una sesión plenaria en el Congreso
EUROPA PRESS/E. Parra. POOL - Europa Press

El PP y Vox reclamaron este miércoles en el Congreso, por segunda semana consecutiva, la reprobación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su decisión de apartar al coronel Diego Pérez de los Cobos de la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, una decisión que la Audiencia Nacional ha anulado. Además, le acusaron de haber "olvidado el Estado de derecho" al acercar "a los presos de ETA".

La diputada popular Ana Vázquez lamentó la "ausencia" del ministro en el hemiciclo durante la interpelación. "Esa valentía con la que cesa a los servidores públicos que dicen no a sus tropelías no la tiene para quedarse hoy", sostuvo Vázquez, que añadió que a Marlaska "todo lo que sabía sobre el estado de Derecho se le olvidó cuando abrazó las siglas del PSOE". La diputada, además, recordó que la sentencia sobre Pérez de los Cobos "es tan contundente como bochornosa" para el Ministerio del Interior, que, dijo, Marlaska ha convertido "en su cortijo".

"Marlaska ha dilapidado su prestigio"

"Pedimos la dimisión del señor Marlaska. Pedimos su cese por su fracaso en la política migratoria, por el acercamiento de presos y por usar la patada en la puerta sin orden judicial, esa patada que no usa frente a los okupas y por permitir homenajes a terroristas y por usar el Ministerio como un cortijo", defendieron desde el PP. Asimismo, Vázquez llamó a que sea Sánchez quien le cese "si Marlaska no sabe conjugar el verbo dimitir". Los populares aseguran que el titular de Interior "ha dilapidado su prestigio" y ha cambiado "el abrazo a las víctimas de ETA por el abrazo a Bildu".

Vázquez añadió también que el PP pide el cese de Marlaska por no haber hecho frente al "vandalismo ocurrido" en distintas ciudades de España y por usar el Ministerio del Interior "para hacer campaña electoral a favor del señor Illa en las elecciones catalanas". Los populares acusan al ministro de "perseguir a quienes cumplen la ley" y "proteger a los que no".

Macarena Olona, en la petición de Vox, aseguró que de lo que se trata "es de recordar que la política se tiene que ejercer con mucha dignidad", algo que, considera, Marlaska "no ha hecho". Olona sostuvo que "quienes más sufren con las decisiones" del ministro son "los funcionarios públicos". El también diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro recalcó que Marlaska ejerce "abuso de poder" desde el Ministerio y cree que el ministro está "acabado, víctima de su servilismo y de su cobardía". El partido considera que Marlaska, el secretario de Estado de Seguridad y la directora general de la Guardia Civil son presuntos autores de los delitos de prevaricación, amenazas y obstrucción a la justicia, y lo han denunciado ante el Supremo. "Si tuviera decencia democrática, ya habría presentado su dimisión", dijo Lázaro.

"La conducta del ministro en términos políticos carece de dignidad, de escrúpulos y de vergüenza"

"La conducta del ministro en términos políticos ha demostrado que carece de dignidad, de escrúpulos y de vergüenza", siguió el diputado, puesto que, a juicio de Vox, "ha mentido con reiteración" por ejemplo cuando dijo que no acercaría a los presos de ETA o negaba los acuerdos con Bildu. "Mintió también cuando dijo que no había dado órdenes para espiar a los españoles en las redes sociales durante la pandemia", sentenció Gil Lázaro. 

Para el partido de Abascal, "la conducta de Marlaska ha sido inútil y sectaria" porque ha sido "incapaz" de dar medios a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de "garantizar la seguridad en nuestras calles", esgrimió el diputado. "Para colmo ha justificado la violencia contra Vox", sentenció. Gil Lázaro terminó diciendo que Marlaska es "un peligro, una desgracia y una vergüenza para la democracia española".

El PSOE, a través de Santos Cerdán, salió en defensa del ministro del Interior y acusó a la oposición de recurrir a ETA "como si no hubiera sido derrotada" y defiende que el acercamiento de presos es "en cumplimiento de la ley". Los socialistas recordaron que "Aznar negociaba con ETA cuando estaba activa" y pidieron al PP que "abandone el insulto". 

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