El Gobierno cambia el plan de la vacuna de AstraZeneca y pide administrarla solo a personas de entre 60 y 65 años

Personal sanitario prepara vacunas de AstraZeneca en el hospital Enfermera Isabel Zendal en Madrid.
Personal sanitario prepara vacunas de AstraZeneca en Madrid.
Rodrigo Jiménez / EFE
Personal sanitario prepara vacunas de AstraZeneca en Madrid.
Europa Press / EFE

Gobierno y comunidades han acordado este miércoles que la vacuna de AstraZeneca se inocule solamente a personas mayores de 60, lo que supondría evitar las edades donde la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha concluido que existe un mayor riesgo de que se produzcan los "raros" eventos de trombosis que, según los casos de momento notificados, se están dando mayoritariamente en mujeres por debajo de esa edad. 

De momento, lo que se ha decidido en el Consejo Interterritorial de Sanidad de este miércoles es que este jueves las inyecciones con AstraZeneca continúen con la población general de esa franja de edad de entre 60 y 65. También este jueves, habrá una reunión de la Comisión de Salud Pública en la que los directores generales de Sanidad decidirán previsiblemente elevar la franja de edad hasta los 69 años, algo en lo que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha dicho que "hay bastante acuerdo".

"Se ha acordado que a partir de mañana se va a vacunar a mayores e 60 años, no hay ninguna suspensión [de la vacunación con AstraZeneca, hay un nuevo acuerdo del Consejo Interterritorial que cambia la estrategia de vacunacion y el grupo al que se dirige la vacuna de AstraZeneca", ha dicho Darias en una rueda de prensa pasadas las 23 horas, en la que ha asegurado que el cambio de planes con respecto a AstraZeneca no cambia los planes del Gobierno para que a finales de agosto esté vacunado el 70% de la población, 33 millones de personas, tal y como anunció este martes el presidente, Pedro Sánchez. "Sí, mantenemos el compromiso de tener vacunado al 70% de la población a final de agosto", ha aseverado.

Menores de 60 con una dosis puesta

La decisión deja fuera a las personas de 45 a 59 años, que ya habían sido identificadas para inyectarse esta vacuna a lo largo de los próximos meses. También a personas menores de 60 años pertenecientes a profesiones consideradas esenciales, como cuerpos y fuerzas de seguridad o profesores, algunos de los cuales han recibido ya una primera dosis. Darias no ha concretado este miércoles si recibirán una segunda dosis. Según ha dicho, se estudian dos posibilidades. Una sería inocularles una segunda dosis de otra vacuna y otra, dejarles solo con la primera que ya tienen puesta y que los estudios indican que genera una inmunidad del 70%, ha dicho Darias.

Por ejemplo, y aunque se ha opuesto a la medida, la Comunidad de Madrid procederá ahora a "descitar" a unas 600 personas que iban a vacunarse este jueves por la tarde, entre profesores, bomberos y otro personal de emergencias.

La Comunidad de Madrid ha sido la única que se ha opuesto a limitar las inyecciones de AstraZeneca solo a la población de entre 60 y 65 años al aducir que no está en línea con las conclusiones de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), que este miércoles no ha pedido paralizar la vacunación, a pesar de encontrar un "posible vínculo" entre el suero de la Universidad de Oxford y extraños casos de trombosis. Ceuta y Melilla se han abstenido.

Cambio de población

Las comunidades han dado luz verde a la propuesta de la ministra para modificar la población a la que se debería suministrar la vacuna de AstraZeneca. Cuando empezó a inocularse en España, solo se inyectaba a personas de entre 18 y 55 años. Semanas después, con nueva evidencia científica sobre su efectividad en población un poco mayor y la experiencia de otros países europeos, el Comité de Salud Pública decidió elevar el umbral hasta los 65 años. De hecho, desde la Semana Santa las comunidades empezaron a vacunar a la población general a partir de esa edad, con AstraZeneca, y el Gobierno y las comunidades tenían pendiente una nueva revisión para elevar aún más la edad por encima de los 65.

El cambio que ha propuesto Darias este miércoles y han aceptado la mayoría de consejeros va en el camino contrario, el de limitar la vacuna británica solo a la población más mayor, a partir de 60 años, de manera que no se inyectaría a quienes queden por debajo de esa edad, más susceptibles de los extraños y escasos episodios de trombosis que se han asociado a este suero. 

España se ha sumado así a Alemania, uno de los primeros países en reaccionar para modificar a qué parte de la población inmunizar con AstraZeneca. Este martes, Berlín anunció que sólo la inyectaría a los mayores de 60 años y, ya entrada la noche, Italia ha anunciado la misma medida. Bélgica solo pondrá AstraZéneca a los mayores de 64 años. 

Ya fuera de la UE, el Reino Unido también adaptará la vacunación con su vacuna, la mayoritaria con mucha diferencia en su territorio y a la que a partir de ahora buscará vacunas "alternativas" para los menores de 30 años.

Raro efecto adverso

Las decisiones que está tomando estos países, España incluido, responden a las conclusiones que la EMA ha hecho públicas este miércoles sobre su evaluación de los extraños casos de trombosis cerebrales y abdominales que se han detectado desde mitad de marzo en varios países, también en España, en personas a las que se había vacunado con AstraZeneca.

En base a 84 casos estudiados, que se reportaron en la UE y en el Reino Unido hasta el 22 de marzo de entre los 25 millones de personas que han recibido la vacuna británica en estos países, la EMA ha establecido un "posible vínculo" entre ambos como para considerar que estos trombos son un efecto secundario "muy raro" de la vacuna de AstraZeneca. No ha hallado factores de riesgo específicos, pero sí ha admitido que la "mayoría de los casos" se han dado en mujeres menores de 60 años. 

Hasta la semana pasada, en España se habían registrado ocho trombosis cerebrales y cuatro abdominales sobre una población de 1,7 millones de personas vacunados con AstraZeneca. La mayoría de los casos se dieron en mujeres menores de 55 años, ha explicado la directora de la Agencia Española del Medicamento, María Jesús Lamas, que, como la EMA, ha subrayado que los beneficios superan a los riesgos y es que es clave la detección precoz de los casos. "Las vacunas sirven para prevenir enfermedades y todas las que están aprobadas son eficaces y seguras y están contribuyendo de manera decisiva a disminuir el impacto de la enfermedad grave por Covid", ha dicho Lamas.

La EMA considera que son pocos casos -1 por cada 100.000 habitantes, según los que se han notificado- y que los beneficios de la vacuna para luchar contra la Covid superan ampliamente superan a los riesgos de inmunizarse con AstraZeneca.

"Todas las vacunas han demostrado su eficacia y en AstraZeneca hemos identificado un efecto secundario muy extraño y si lo ponemos en contexto de las ventajas generales de las vacuna, son mayores que los riesgos", ha afirmado la directora de la EMA, Emer Cooke, en una rueda de prensa que se ha convertido este miércoles en el gran evento de una jornada marcada de nuevo por la vacunación y por las dudas que suscita el producto de AstraZeneca, en España y en la UE de manera más amplia.

En España, el día ha empezado con la decisión unilateral de Castilla y León de suspender "por precaución" los pinchazos con AstraZeneca -previstos, como en el resto del país, para personas de 65 años para abajo- hasta conocer las conclusiones de la EMA. El Gobierno central ha reprendido a Valladolid por tomar una decisión que asegura que no le corresponde, porque es el Consejo Interterritorial de Sanidad quien decide a qué grupos vacunar con cada suero. En este sentido, Aragón o Castilla-La Mancha se mostraban favorables a esperar a la reunión -nocturna este miércoles- del Consejo Interterritorial para decidir cómo proceder a partir de ahora. Al término de la reunión, Castilla y León ha considerado "razonable" vacunar solo a partir de 60 años, a la población con más riesgos de tener complicaciones por coronavirus y menos frecuencia de trombosis por la vacuna.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha adelantado la oposición de su consejero al descartar suspender la vacunación con AstraZeneca al considerar que la EMA "sostiene que es segura".

Adaptar, no detener

La EMA ha vinculado finalmente este miércoles los extraños episodios de trombosis con la vacuna de AstraZeneca como un efecto adverso "muy raro" y, sin asentar ningún factor de riesgo, tampoco por edad, ha apuntado a las mujeres de menos de 60 años como las mayores posibles perjudicadas durante una rueda de prensa en la que no ha recomendado a los países de la UE detener las inyecciones con la vacuna británica. Sí ha señalado que "cada Estado miembro [de la UE] podrá tomar una decisión diferente sobre a quién vacuna", siempre, "en función de la disponibilidad de otras vacunas", ha dicho Cooke.

Inmediatamente después de que la EMA diera a conocer las conclusiones de su evaluación, la Presidencia Portuguesa de la UE ha convocado una reunión extraordinaria de los ministros de Sanidad, con la intención de alcanzar una "posición conjunta" en los planes de vacunación de los distintos países y para "combatir la expansión de la desinformación y reforzar la confianza en la efectividad de las vacunas contra la Covid", según ha informado en redes sociales la ministra portuguesa y presidenta del encuentro, Marta Temido.

Darias ha participado en esta reunión y cuando ha terminado ha convocado a los consejeros autonómicos en el Consejo Interterritorial donde se ha acordado continuar con la vacunación de AstraZeneca de momento solo para entre la población de 60 a 65 años.

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