La DGT inicia una campaña para disminuir los atropellos, con 52 hasta septiembre en La Rioja, dos de ellos, mortales

La Dirección General de Tráfico (DGT) en La Rioja organiza durante toda esta semana la Campaña de seguridad vial autonómica "Todos somos peatones" para concienciar del alto número de atropellos que se producenen la comunidad. Una campaña en la que colabora el Ayuntamiento de Logroño "como municipio riojano con mayor incidencia de atropellos".
La DGT inicia una campaña para disminuir los atropellos, con 52 hasta septiembre en La Rioja, dos de ellos, mortales
La DGT inicia una campaña para disminuir los atropellos, con 52 hasta septiembre en La Rioja, dos de ellos, mortales
EUROPA PRESS

Como ha subrayado este lunes la jefa provincial de Tráfico, Beatriz Zúñiga, "preocupa el número tan elevado de atropellos", con más de 100 el año pasado, en concreto, 118, con 3 víctimas mortales, 17 heridos graves y 98 heridos leves. Hasta el 30 de septiembre pasado, se han producido 52 atropellos, en los que dos personas han resultado fallecidas, ocho heridas graves y 42 leves.

De este total de 52 atropellos, como ha apuntado Zúñiga, "preocupa además especialmente que la mayoría han sido en áreas urbanas", en concreto, 47, de los que 40 han sido en Logroño, unos sucesos en los que se han registrado cuatro heridos graves y 36 leves. Una cifra que, hasta el 11 de diciembre, se ha elevado hasta 53 atropellos.

"Los números van a la baja, quizá por lo singular de este año, pero que son inaceptables", ha resaltado el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero. En la campaña trabajarán conjuntamente la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Logroño y consistirá básicamente, en el reparto de trípticos informativos a los peatones de los municipios riojanos.

De este modo, Zuñiga ha recordado que "el peatón es el principal protagonista del espacio público y, al mismo tiempo, el elemento más frágil frente a los distintos medios de transporte con los que convive; es decir, el más vulnerable en caso de accidente de tráfico, incluso más que los que sufren los ciclistas".

Por ello, la jefa provincial de Tráfico ha concretado que la sensibilización de la ciudadanía de esta vulnerabilidad y las altas cifras de atropellos en La Rioja cada año son las que motivan esta acción de concienciación e información que lleva a cabo la DGT en nuestra comunidad y cuyo principal objetivo es conseguir reducir lasiniestralidad peatonal.

Como ha recordado Jaime Caballero, "el Ayuntamiento de Logroño realiza actuaciones continuadas de desarrollo urbano para pacificar zonas como esta de Madre de Dios en la que nos encontramos, porque queremos que la movilidad en la ciudad sea segura, sostenible y saludable".

Por eso, ha añadido, "este año hemos realizado actuaciones de urbanismo táctico para pacificar los entornos escolares de Logroño y seguiremos trabajando en esta línea y algunas de estas actuaciones seránllevadas a cabo a través de obra civil".

Caballero ha subrayado también que "la velocidad es la principal causa de atropellos en el centro urbano y por eso el Ayuntamiento de Logroño trabaja en poner en marcha estrechamiento de calles con velocidad a 30 kilómetros por hora para evitar atropellos y accidentes. "Caminamos hacia la ciudad 30, es algo que ya anunciamos y que esperamos sea una realidad en Logroño el próximo año 2021", ha dicho.

LOS PEATONES, MÁS VULNERABLES.

Aunque en la mayoría de los atropellos no ha cometido el peatón la infracción desencadenante, en todos ellos ha resultado herido de mayor o menor gravedad. El grado de vulnerabilidad depende en gran medida, sin embargo, de la edad de la persona, de su condición física y de sus pautas y hábitos de comportamiento a la hora de desplazarse por la calle.

Así, en el caso de los niños, su baja estatura y sus reacciones a veces imprevisibles -sobre todo cuando se desplazan en grupo- influyen de forma decisiva en su riesgo de accidente, ya que pueden no ser vistos o incluso sorprender a los conductores de los vehículos. Su visión y nivel de audición tampoco están desarrollados completamente, por lo que su percepción del espacio público y de los vehículos a motor que circulan es distinta a la de los adultos.

En el de las personas de edad avanzada, cuyo número aumenta cada año en Europa a causa del envejecimiento de la población, sus movimientos más lentos, sus limitaciones visuales y auditivas y sus reacciones igualmente poco previsibles -en especial, en las personas de más edad que no suelen observar algunas normas de movilidad y, como consecuencia, ser más imprudentes- multiplica también su riesgo frente a los vehículos a motor.

De este modo, las personas mayores deben ser conscientes de que sus reflejos y sus condiciones físicas no son las de antes, por lo que deben actuar de acuerdo a ello y sin correr riesgos innecesarios.

Las personas con movilidad reducida son el tercer grupo de población más vulnerable dentro del colectivo de los peatones, ya que se ven afectados por su baja altura cuando se desplazan en silla de ruedas y por sus movimientos más lentos. Numerosas personas con movilidad reducida son, además, personas mayores, lo que las convierte en un subgrupo con un grado de vulnerabilidad todavía mayor.

Muchas veces se echa la culpa de los accidentes al comportamiento de los conductores, pero el peatón tiene, por lo menos, la misma responsabilidad y, además, no tiene "carrocería" que le proteja. Cuando se pretende cruzar una calle, lo primero que se debe tener en cuenta es el lugar por el que se va a realizar.

Se debe elegir el sitio más seguro y, por tanto, el lugar que más garantías ofrece es un paso regulado por marcas viales, semáforos o agentes del tráfico. Si no los hay, deben buscar zonas con amplia visibilidad y cruzar por el camino más corto, en línea recta.

Las plazas o glorietas siempre hay que rodearlas y nunca se pueden atravesar. Si no hay acera, transitar siempre por el lado izquierdo de la calzada, igual que cuando se camina por carretera.

Como peatones hay que poner especial cuidado en comprobar que hemos sido vistos por el conductor y que tiene intención de detenerse. Un buen truco puede ser mirarle a la cara para ver si realmente nos mira. Los peatones en carretera deben circular por la izquierda, para que puedan ver de frente a los vehículos que se acerquen. Sólo se circulará por la derecha si por cualquier circunstancia de la vía o del tráfico sea más fácil o más seguro.

Deberán circular siempre por su derecha los que empujen o arrastren un ciclo o ciclomotor de dos ruedas, carros de mano o aparatos similares, todo grupo de peatones dirigido por una persona o que forme cortejo y las personas que se desplacen en silla de ruedas.

En ocasiones, puede surgir la necesidad de cruzar al otro lado de la carretera; en este caso, se cruzará, al igual que en las vías urbanas, por los lugares más seguros y con mayor visibilidad, por ejemplo en tramos de carretera sin curvas ni rasante y por lugares en los que no haya árboles, coches u otros obstáculos que impidan ver y ser vistos por los conductores de vehículos.

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