Elena Herrero-Beaumont: "​Cada vez más los medios apuestan por la transparencia como una herramienta estratégica"

  • El informe ‘Primera plana’ analiza la transparencia de los 21 principales grupos de comunicación de España.
  • Elena Herrero-Beaumont es la coautora del informe, impulsado por la Fundación Compromiso y Transparencia.
  • "Las grandes cabeceras se están convirtiendo en verdaderos islotes de veracidad en el mar de la desinformación".
Elena Herrero-Beaumont
La investigadora Elena Herrero-Beaumont
CEDIDA

Es difícil resumir todo lo que es, todo lo que hace, Elena Herrero-Beaumont, en pocas líneas. Esta investigadora, abogada, periodista y profesora es miembro del Comité Ejecutivo de Transparencia Internacional en España; del Consejo de la Fundación Compromiso y Transparencia;del Instituto Gobernanza y Sociedad y del Consejo Editorial de la Revista Ethic. También es consejera Independiente de Inbonis y miembro del Consejo Asesor de CodeOp, una startup tecnológica; y ha sido cofundadora de Vinces y Directora de Medios Internacionales de Garrigues.

Podríamos seguir hilando experiencias, como el haber coordinado programas del think tankThe Inititiative for Policy Dialogue del Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz o investigado para la Kellogg School of Management, pero vamos a detenernos en que hay tres palabras que se repiten continuamente en su abultado currículo: transparencia, ética y gobernanza. Un triunvirato de términos que también destacan en nuestra conversación y que son la piedra angular del el informe anual Primera plana. Informe de transparencia y buen gobierno sobre independencia y credibilidad editorial de los grupos de comunicaciónde la Fundación Compromiso y Transparencia, del que es coautora y cuya última actualización se presentó en noviembre.

Es usted periodista, abogada e investigadora. ¿Siente alguno de esos oficios con más fuerza que otro?

Definitivamente la investigación. Y hablando de investigación, lo que ahora está ocupando una gran parte de mi tiempo es la dirección de un think tank que se llama Ethosfera que estamos impulsando Diego Garrocho, que es profesor de Ética y Filosofía Política de la Universidad Autónoma de Madrid. Yo soy la Directora General de la iniciativa. Queremos ahondar en muchas de las problemáticas que está causando la tecnología en el desarrollo democrático; y como parte de ese desarrollo democrático está el desarrollo de los medios, que es una institución esencial para cualquier democracia y una de las grandes preocupaciones que yo tengo es que, en España, a diferencia de lo que ocurre en otras jurisdicciones, no tenemos una prensa con una misión institucional clara hacia lo que es la información veraz de manera real. 

El informe Primera Plana no deja en muy buen lugar a la prensa española. Ninguno de los veinte medios analizados ha obtenido la calificación de transparente. ¿A qué cree que se debe?

Tenemos una democracia relativamente joven y la corriente británica de la transparencia como elemento fundamental del buen gobierno, de la deliberación pública, no ha sido algo que se haya desarrollado de manera natural. Siempre ha habido una aspiración, pero no una cultura de la transparencia, porque venimos de un régimen dictatorial dónde lo que se prima es precisamente la opacidad. Eso es un legado que ha quedado en nuestras instituciones. En 2013 fuimos una de las últimas jurisdicciones en Europa en desarrollar una Ley de Transparencia y la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, que se encarga de impulsar la transparencia en las instituciones públicas, murió en 2018 y todavía no ha habido un reemplazo, no parece que haya siquiera un interés en lo público por promover la transparencia. 

"Las instituciones que más están impulsando la transparencia en el sector privado son los mercados financieros"

En el sector privado tenemos que diferenciar entre las empresas cotizadas y no cotizadas. Precisamente las instituciones que más están impulsando la transparencia son, sobre todo a partir de la crisis de 2008, los mercados financieros. En el sector de los medios de comunicación las empresas más transparentes son las cotizadas. En las empresas puramente privadas no se sabe de manera fácil o accesible quiénes son sus propietarios.

Pensando en transparencia y ética y mirando al futuro, ¿podemos ser optimistas?

Sí. Fíjate, el año pasado ya nos llamó la atención Henneo, que hizo una apuesta grande por el buen gobierno, por un código ético y cierta transparencia en la propiedad. Vimos un esfuerzo significativo. Y este año nos ha sorprendido la Cope, que ha pasado de una puntuación de 0 a 8. Ninguna de las empresas analizadas llega al umbral de lo translúcido, pero soy optimista porque veo que los medios están apostando cada vez más por la transparencia como una herramienta estratégica. 

"El año pasado ya nos llamó la atención Henneo, que hizo una apuesta grande por el buen gobierno. Soy optimista"

Me interesa mucho es la tendencia anglosajona, que nos llevan la delantera en muchas cuestiones, y dónde la apuesta por la transparencia de las grandes empresas de medios (The Guardian, The Washington Post, The New York Times, The Economist, News Corporation...) es contundente. Eso quiere decir que el éxito de una marca periodística está muy ligado a esta cuestión, más ahora que las empresas van a un modelo de suscripción, que no deja de ser una relación directa con el lector en la que tiene que generarse una confianza. Y no hay mejor herramienta para generar confianza que la transparencia y el buen gobierno.  

La transparencia es entonces una manera de competir por esa audiencia tan fragmentada desde la llegada de las nuevas tecnologías.

Totalmente. En la presentación de este informe en noviembre participaron perfiles muy interesantes, como la consejera de The Guardian y de la Universidad de Columbia Emily Bell, que nos habló de ese modelo; como Juanita León, que fundó en Colombia el medio digital La silla vacía y habla como nadie de cómo les ha funcionado la transparencia. Soy rotundamente optimista.

¿Cómo hacer llegar al lector que se encuentra ante un medio transparente y fiable?

En el mundo online, empresas como The Guardian o The New York Times, dedican secciones específicas a explicar cómo están configurando los diferentes contenidos y muestran de manera muy clara y transparente cuando un contenido está patrocinado o es completamente editorial. Hay distintas iniciativas en la propia producción de los contenidos, como The Trust Project que explican al lector los compromisos editoriales, cómo se trazan las fuentes, qué tipo de procesos de verificación tiene la redacción o si hay un protector del lector que pueda interactuar con la redacción de manera rápida. 

"En esta era de la desinformación es muy importante saber quiénes son los propietarios de los medios y sus vínculos"

Y luego es importante que los medios tengan, para el lector que quiera ir un paso más allá, un lugar dónde pueda entender los intereses que están detrás. También te digo que un lector medio no va a estar buscando esta información más técnica, sobre quién es el propietario; pero en esta era de desinformación es muy importante saber quiénes son los propietarios de los medios y qué vínculos tienen con determinados entornos políticos y empresariales. Es fundamental, lo más importante. 

Al final es muy subjetivo el porqué un lector se fía de una marca, por ejemplo de 20minutos, y no de otra. Pues porque puede parecerle interesante cómo tratáis los temas o la agenda que establecéis. Yo creo que 20minutos ha tenido un modelo espectacular y tenéis un gran crecimiento, con el papel funcionando muy bien sin tener que ir a un modelo de suscripción. 

¿La transparencia en los medios también es positiva para los periodistas que trabajan en ellos?

En la presentación del informe contábamos que los propios redactores quieren entender cuáles son las estructuras de la propiedad; cómo está gestionándose la financiación del medio; qué anunciantes tienen un porcentaje significativo de la facturación y cómo eso puede mermar la libertad de expresión o si puede conducir a algún tipo de autocensura, que es otro de los grandes temas del periodismo español.

Javier Martín Cavanna, el otro coautor, y yo decimos muchas veces que este informe, lejos de venir a tocar las narices, lo que hace es concienciar a los propietarios y a los anunciantes para que respeten la labor periodística, para que tomen conciencia de la importancia del sector y tengan una mayor responsabilidad al organizar el medio. No se nos tiene que ver como al Pepito Grillo que viene a molestar. Al revés, somos grandes aliados de las redacciones.

¿Qué recibimiento tiene 'Primera Plana' en los medios españoles?

A la presentación el último año vino sobre todo la gente relacionada con la responsabilidad corporativa de los grandes medios, las agencias, que no están dentro del ranking, y algún que otro medio digital, que tampoco está; pero los medios estudiados no se hacen eco. Y un ranking, para que tenga un impacto, como pasa con el de Universidades de la Fundación Compromiso y Transparencia, tiene que salir en los medios. Echamos de menos una mayor cobertura. Estamos hablando poco a poco con los medios para que se vayan concienciando. Algunos consideran que no tienen presupuesto para afrontar todo esto, pero yo creo que poner en marcha políticas de transparencia es relativamente barato. Es verdad que llegar al nivel de las anglosajonas, con grandes códigos de buen gobierno y empresas externas que ayudan a organizarlo, puede ser mas caro, pero se puede hacer mucho.

¿Está claro que tenemos mucho que aprender de los medios anglosajones, pero cómo están los medios españoles respecto a otros países de nuestro entorno?

Hemos contratado a investigadores para ahondar sobre la transparencia en Europa. Los países mediterráneos, no solo España, no tienen un nivel de transparencia adecuada. Italia, por ejemplo, está a un nivel muy similar. Los  nórdicos están también muy por delante.   

¿Qué habría que hacer para lograr una mayor transparencia de los medios en España?

Lograr la transparencia en los medios es una cruzada complicada. Está la posibilidad de la autorregulación, que como me ha llegado a decir alguna magistrada del Tribunal Constitucional, no funciona. Cuesta mucho que los medios se autorregulen, aunque algunos esfuerzos en ese sentido existen. Luego está la vía puramente normativa, como por ejemplo la introducción de una ley orgánica con la clausula de conciencia para proteger la libertad de los periodistas. Todas las exigencias de transparencia a las cotizadas, ¿por qué no trasladarlas al resto de empresas dado que el periodismo es una función pública?. Y un tercero independiente podría supervisar y monitorizar el funcionamiento de los medios. Estoy explorando todas esas opciones en mi tesis. 

Hay una preocupación profunda y fundada por la desinformación, ¿combatirla confluye con la búsqueda de transparencia de los medios?

Yo creo que sí. El otro día hablaba con el vicepresidente de la comisión especial de lucha contra la desinformación que precisamente es un español, Javier Zarzalejos, de todas estas cuestiones. Creo que es incipiente, que está ahora mismo en una fase de investigar cuáles son las medidas más eficaces, y todavía es prematuro aventurar qué rumbo va a tomar Bruselas respecto a los medios. En la mesa redonda surgió además la reflexión de que determinados aspectos de la gobernanza y transparencia que queremos desarrollar para los medios deberían aplicarse a las plataformas tecnológicas para luchar contra la desinformación. 

"Determinados aspectos de la gobernanza y transparencia que queremos desarrollar para los medios deberían aplicarse a las plataformas tecnológicas para luchar contra la desinformación"

En una columna afirmaba que las fake news salvarán al periodismo. Algo que resulta chocante. 

Eso lo escribí hace unos cuatro años, pues esta primavera The New York Times publicaba un artículo que describía cómo las grandes cabeceras se están convirtiendo en verdaderos islotes de veracidad en el mar de la desinformación. Los lectores vamos a necesitar cada vez más referentes de buenas marcas periodísticas que apuesten por la buena información. Las empresas que sepan estratégicamente ofrecer buen periodismo en Internet, van a tener cada vez más fuerza gracias precisamente a la desinformación.  

¿Diría que las instituciones públicas están siendo transparentes en la gestión de la pandemia?

Curiosamente, lo que estamos viviendo con el Gobierno actual, es que no hay una preocupación con la transparencia. ¿Cómo es posible que el Consejo de Transparencia no tenga nombrada aún una presidenta? ¿Qué prioridad se le está dando a la transparencia si ni siquiera se ha sustituido a la gran impulsora de ese Consejo? Y ha habido bastantes ejemplos en la gestión de la pandemia en la que ha habido falta de transparencia. 

Aún estamos pendientes de saber los nombres de la mesa de expertos que asesoraron al Gobierno

Por ejemplo. Hay una deficiencia por parte del Gobierno clarísima. Aunque quiero ser generosa con la Administración Pública porque hay buenos funcionarios que han sido ejemplares. Es una cuestión más de directrices políticas. 

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