Meghan Markle da un muy aplaudido discurso de graduación contra el racismo en su antiguo instituto

Meghan Markle durante una visita al Castillo de Cardiff en Cardiff
Meghan Markle durante una visita al Castillo de Cardiff.
GTRES

Sabe de lo que habla porque ella lo ha vivido en sus carnes. También lo ha visto a través de los ojos de su madre. El racismo y la xenofobia no son palabras ajenas a Meghan Markley no puede callarse ante ellas. Lo ha demostrado en su último acto, que además es quizá de los más pertinentes: hablarle a la juventud.

Hace 20 años, la duquesa de Sussex terminaba su adolescencia al mismo tiempo que acababa sus estudios en el Inmaculate Heart High School de Los Ángeles, un centro femenino en el que fue muy feliz y en el que se preparó, como ahora hacen miles de chicas, para su paso a la universidad.

Y, como estamos entrando en junio y llegan las vacaciones de verano, hay un curso que ha dicho adiós definitivamente y que precisaba de alguien que diese un discurso de graduación. Así que el centro no ha dudado en acudir a la actriz, que lo ha ofrecido encantada (aunque por videollamada debido a la pandemia por el coronavirus).

En sus palabras, amén de referencias a antiguas profesoras suyas que siguen en el centro y alguna que otra anécdota, Markle ha querido centrarse en el presente y en todo lo que se está viviendo en Estados Unidos, sobre todo a raíz de la muerte a manos de un policía de George Floyd.

Para ella, la situación es "absolutamente terrible". "No estaba segura de qué es lo que podía deciros hoy. Quería decir lo correcto, y estaba nerviosa de que me criticasen. Pero entonces me di cuenta de que lo único incorrecto que se podía decir era no decir nada. Lo siento", les aseguró a las jóvenes oyentes.

"Siento que tengáis que crecer en un mundo donde esto [el racismo] está todavía presente. Deberíais conocerlo como un capítulo de la historia, no como una realidad. Siento que no os hayamos conseguido el mundo que merecéis tener", añadió.

Sorprendía, dado el origen interracial de Markle y su activismo por las libertades y derechos individuales, que no se hubiesen pronunciado aún ni ella ni su marido, el príncipe Harry, pero en el discurso ha querido envalentonar a las adolescentes a que alcen la voz contra las injusticias, no olvidando los nombres ni las causas de las muertes de muchas vidas.

"La vida de George Floyd importaba, la vida de Breonna Taylor importaba, la vida de Philando Castile importaba y la vida de Tamir Rice importaba", recordó la duquesa. "Ahora que tenéis 18 años o estáis a punto de cumplirlos, vais a poder usar vuestra voz con una fuerza mayor de lo que lo hayáis podido hacer antes, porque vais a poder votar", les dijo.

Meghan Markle aprovechó para recordar lo que ocurrió en 1991. Varios policías de Los Ángeles le dieron una paliza a Rodney King, un taxista negro, y las cámaras lo grabaron, lo cual dio pie a una serie de revueltas como las que se están viviendo estos días.

"Yo tenía 11 ó 12 años cuando empezaron las revueltas, que también desencadenaron un acto ilógico de racismo. Recuerdo el toque de queda, y cómo volvía a casa con prisas, viendo caer cenizas desde el cielo y oliendo el humo que salía de los edificios", narró.

"Recuerdo también haber visto a varios hombres con pistolas y rifles en una furgoneta. Y recuerdo llegar a casa y ver que el árbol que siempre había estado ahí había quedado completamente carbonizado. Esos recuerdos no se olvidan", añadió Markle, que acto seguido recordó lo que les dijo una de sus profesoras.

"Una de mis maestras, la Sra. Pollia, me dijo: 'siempre recuerda poner las necesidades de los demás por encima de tus propios miedos'. Eso me ha quedado grabado durante toda mi vida pero lo he pensado más en la última semana que ningún día antes", puntualizó.

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