Los pilotos estadounidenses constataron hasta 55 veces el mismo fallo en el despliegue de los flaps y slats que el que sufrió el avión de Spanair desde el año 2000, según consta en los reportes archivados en la base de datos de seguridad de aviación de la NASA.

Según publica este jueves el diario USA Today, en la mayoría de los casos los sistemas sonoros de aviso (TOWS) permitieron a los pilotos evitar el accidente, algo que no ocurrió con el vuelo JK5022 en el accidente del pasado 20 de agosto en Madrid-Barajas.

Ante esta cifra de incidencias con el dispositivo de los alerones, el presidente de la Fundación de Seguridad Aérea, Bill Voss, señaló al diario que la tendencia es "inquietante".

El número de incidencias en este dispositivo es "inquietante"
Este experto, que apuntó que el número de casos es pequeño si se tienen en cuenta los 10 millones de vuelos al año que se producen en Estados Unidos, señaló sin embargo que la estadística es suficiente para llamar la atención sobre esta incidencia, aunque destacó que "hay errores humanos obvios que anulan las medidas de seguridad".

Errores humanos

Así, los errores de los pilotos o de los trabajadores de mantenimiento fueron la causa de los nueve accidentes con víctimas ocurridos en Estados Unidos desde el año 2000, según datos de la Agencia de Seguridad de Transporte Aéreo de EE UU (NTSB, por sus siglas en inglés).

Según informes de la NASA a los que tuvo acceso el diario, una distracción humana puede inutilizar los sistemas de seguridad como ocurrió en el accidente de un B757 en Orlando en 2006, en el que el copiloto olvidó activar los flaps y slats y se vio obligado a cambiar de pista para evitar un accidente.

"Podría haber sido catastrófico si el sistema de aviso no se hubiera activado", declaró el piloto tras el accidente, según se recoge en dichos archivos.