La Comisión de investigación del accidente aéreo ocurrido en el madrileño aeropuerto de Barajas el pasado 20 de agosto ha publicado oficialmente el informe preeliminar (PDF) sobre los motivos que causaron la tragedia.
Desde el punto del primer impacto en el suelo hasta el lugar más alejado donde se hallaron restos del avión había una distancia de 1093 metros

En dicho informe se puede leer que "los valores registrados de deflexión de flaps fueron de 0º", es decir, que los flaps (una superficie situada en la parte posterior de las alas del avión, fundamentales para el despegue) no se desplegaron, algo que se consideraría como causa suficiente para haber provocado el accidente según fuentes consultadas por 20minutos.es.

También, según se registra en una de las cajas negras que se rescataron del avión de Spanair, el TOWS (un sistema que alerta sin la configuración de los flaps y los slats no es correcta) no funcionó, por lo que el piloto siguió su curso y comenzó el despegue con los flaps replegados sin saberlo.

Durante todo el recorrido del despegue "no se registró ningún sonido relacionado con el sistema de advertencia de configuración inadecuada para el despegue", señala el informe.

No obstante, "la vibración de la palanca de control del sistema avisador de pérdida aerodinámica (stall warning stick shakerse) se activó en cabina y sonaron alternativamente en tres ocasiones la bocina y una voz sintética anunciando la condición de pérdida aerodinámica".

Esta pérdida de aerodinámica no permitía realizar el despegue con normalidad, pero el avión había alcanzado ya la velocidad máxima de despegue, y en estos casos es imposible anularlo.

Los motores funcionaron correctamente

El análisis de los parámetros de los motores indica, según la Comisión, que los dos se comportaron correctamente durante toda la secuencia del accidente, aunque sí se muestra que uno de los motores estaba "plegado" y el otro "desplegado" en el momento del despegue, aunque el mismo informe indica que actuaron de forma correcta en el momento del despegue.

En la inspección del lugar del accidente se encontraron también los restos de los slats (una superficie móvil situada en la parte delantera de las alas) que "presentaban evidencias que se corresponderían con una condición de slats replegados" (aunque este mecanismo no siempre tiene que estar desplegado en el momento del despegue).

En cabina sonaron tres alarmas que avisaron de que había un problema de aerodinámica

Según el informe, el avión "se elevó unos 40 pies" (unos 12 metros de altura) y desde el punto del primer impacto en el suelo hasta el lugar más alejado donde se localizaron restos del avión había una distancia de 1093 metros.

Tras el impacto se originó un incendio que afectó a un área aproximada de 12 hectáreas.

La Comisión continúa analizando y refinando los datos grabados en los registradores de vuelo, para lo cual se sigue recopilando información de registros grabados en los meses previos al accidente.

Diversas consideraciones

El informe fue aprobado por la Comisión de Investigación este miércoles por unanimidad. En la reunión mantenida se incorporaron al borrador preliminar diversas consideraciones y alegaciones de las partes implicadas en el accidente, entre ellas las del fabricante del MD82 (Boeing) y del operador (Spanair).

A lo largo de este mes y medio, han sido constantes las filtraciones desde la Comisión a los medios: desde el sonido de la primera llamada de emergencia hasta el vídeo de seguridad del accidente, pasando por los textos de dos de los informes remitidos al juez (PDF), el último este mismo jueves.