Hamburguesas de gusanos, muebles robot... Ikea presenta su idea sostenible de hogar del futuro

  • Ofrece una exposición en el 'Madrid Design Festival' en la que propone un cambio de paradigma en la sociedad.
  • La exposición estará abierta hasta el martes en el Palacio de Santa Bárbara de Madrid.
Imagen del proyecto 'Coliving' de IKEA, Ikano Bostad y SPACE10.
Imagen del proyecto 'Coliving' de IKEA, Ikano Bostad y SPACE10.
IKEA

Todos hemos fantaseado alguna vez con cómo será el futuro. Las películas han tratado de convencernos de que los coches volarán y los robots se camuflarán entre nosotros sin que podamos siquiera distinguirlos, pero hay personas que ya están trabajando en proyectos que distan mucho de esas imágenes futuristas que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en las próximas décadas. 

Desde la multinacional sueca Ikea, han querido ser "agente de cambio" e iniciar una serie de iniciativas. En la tercera edición del 'Madrid Design Festival' han compartido la exposición 'El Hogar del Mañana. ¿Cómo viviremos en 2030?', donde plantean los problemas a los que se enfrenta la sociedad actual, pero también proponen soluciones y proyectos innovadores, poniendo el foco en tres conceptos fundamentales: tecnología, población y sostenibilidad. Con hamburguesas de gusanos, muebles robot, y huertos verticales, han presentado una aproximación de lo que ellos creen que debería ser el hogar del futuro. 

2030 es un año que ya de por sí suena a futuro aunque realmente tan solo queden diez años para alcanzarlo. Según alertan numerosas organizaciones y científicos, esta década va a ser crucial para que nuestro futuro, nuestro planeta, no se desmorone. Actualmente, los recursos naturales que precisamos equivalen a 1,7 planetas, y si la población sigue creciendo a este ritmo para 2050, se necesitarán los equivalentes a casi 3 planetas para seguir subsistiendo. 

En colaboración con el laboratorio internacional de investigación de Ikea SPACE10, e Ikano Bostad, la inmobiliaria creada por Ingvar Kamprad ya están trabajando en proyectos que pasan por el autocultivo, los espacios compartidos, el suprarreciclaje o los sistemas de energía descentralizados.

En el acto de inauguración han participado arquitectos, artistas e investigadores que han hecho posible la exposición. Álvaro Matías, director del festival, ha mostrado su entusiasmo en el proyecto en el que se han adentrado en "rediseñar el mundo" y "cambiar la propuesta cultural de la ciudad". A lo largo de toda la ponencia, han querido destacar el hecho de que las ciudades están creciendo cada vez más, a pasos descomunales, hasta el punto de que en 2050, el 70% de la población vivirá en ciudades. 

Ponentes durante la inauguración de la exposición 'El Hogar del Mañana'.
Ponentes durante la inauguración de la exposición 'El Hogar del Mañana'.
Elena Omedes

Evamaria Rönnegård, líder de desarrollo en 'Inter Ikea Systems', ha puesto sobre la mesa el problema cada vez más creciente que la población sufre a causa de esa sobrepoblación. "La gente se siente muy sola en las ciudades", ha asegurado, contando que con el proyecto que dirige, buscan crear "espacios para una vida mejor, más asequible y sostenible", fomentando la interacción humana. 

Con esta perspectiva humanística, desarrollaron en Suecia un apartamento 'Coliving' en el que dos familias convivían en comunidad, aunque manteniendo ciertos espacios privados. "La gente disfruta estando junta", aseguraba Rönnegård, defendiendo un diseño urbano en el que el se re defina el espacio y proporcione una mayor calidad de vida. 

Otro de los proyectos planteados se llama 'Urban Village', en el que se plantea un sistema de viviendas mucho más accesibles. Una comunidad intergeneracional donde se facilite la vida compartida, la posibilidad de crear zonas de autocultivo y de presentar los muebles y las infrastructuras como algo modular que pueda desmontarse y reemplazarse según las necesidades. 

Todo ello, contando con los avances tecnológicos que permitan a alcanzar una mayor sostenibilidad. "La tecnología como aliada para luchar contra el cambio climático", describía Arturo García, director de sostenibilidad en Ikea, tratando de hacer ver que podemos cambiar la imagen "demonizada" que tenemos de la tecnología si la usamos para fines beneficiosos. Uno de esos fines sería utilizar la luz solar para producir electricidad, algo que podría poner fin a la falta de electricidad que padecen algunas localidades y zonas rurales. 

Acciones y alimentos para un mundo más sostenible

Todos los proyectos han ido focalizados a un único objetivo: crear un concepto de comunidad basado en la convivencia sostenible y generosa con el medio ambiente. 

Simon Caspersen, cofundador de SPACE10, ha querido compartir las alternativas que están planteando en sus proyectos. Alternativas de producción de alimentos, pero también de consumo. En uno de sus proyectos. 'The Growroom' presentan un diseño de huerto vertical de varios niveles que ya han hecho público para que cualquier persona pueda descargárselo y proponerlo a su comunidad de vecinos. 

Hamburguesa de espirulina.
Hamburguesa de espirulina.
IKEA

Con el objetivo de promover la producción local, estarán fomentando las relaciones interpersonales entre los vecinos y produciendo "comida de una forma mucho más rápida, más fresca y con menos químicos", contaba Caspersen entusiasmado. 

En esa dieta sana ha querido incluir alimentos nuevos y alternativos como la espirulina, las algas, proteína de larvas e insectos que pueden sustituir a la carne, una de las industrias más contaminantes del planeta. Con una sonrisa, ha querido convencer a los asistentes que miraban con caras de asombro cómo contaba el ponente que ya había probado hamburguesas de gusanos o insectos que asegura tienen "mucha más proteína que la carne normal". 

Remontándose a la época de nuestros tatarabuelos, quienes no habían visto nunca una papaya o el sushi, ha querido tomarlo como referencia para reflejar el cambio de conciencia que las sociedades van haciendo con las modificaciones de las culturas. De hecho, parece ser que ya han empezado a conseguir convencer a unos cuantos que, tras probar una de las recetas que elaboraron, les pidieron un libro de recetas, que ya han publicado, llamado 'Future Food Today'.

Un espacio de concienciación y esperanza

Así, han convertido el interior del centenario Palacio de Santa Bárbara de Madrid en un espacio en el que cada zona tiene un significado. En la planta baja del edificio isabelino ofrecen tres salas, con un ambiente oscuro y lúgubre, que representan la situación actual de nuestro planeta y forma de vivir a través de diversos recursos audiovisuales. En cada una de ellas, pretenden concienciar y hacer que los visitantes reflexionen sobre los aspectos que más preocupan. 

Imagen de una de las salas en la que tratan de concienciar sobre la problemática actual.
Imagen de una de las salas en la que tratan de concienciar sobre la problemática actual.
IKEA

Para ello, se valen de datos y predicciones científicas que alertan de las 400 toneladas de plástico que se producen cada año del mundo, del 13% de la población mundial que no tiene acceso a algo tan básico como la electricidad, de la insostenibilidad de la producción actual de alimentos y, por último, de las preocupantes cifras de superpoblación (1.000 millones para 2030) que alcanzaremos en 2030, con las dificultades económicas que ello conlleva. 

Subiendo las escaleras de caracol del palacio que simbolizan el paso del tiempo, nos hacen viajar a cómo se imaginan ellos nuestros hogares en 2030. Con un ambiente mucho más optimista y luminoso, también exponen en tres salas los tres puntos fundamentales en los que se han centrado para desarrollar los proyectos que quieren dar respuesta a las inquietudes planteadas.

Imagen del jardín instalado en la exposición 'El Hogar del Mañana'
Imagen del jardín instalado en la exposición 'El Hogar del Mañana'
IKEA

En el piso superior, por lo tanto, el visitante se encontrará con un universo de plantas y pájaros sobrevolando la sala que evocarán la sensación de estar en un jardín. Con ello, el artista que ha diseñado toda la puesta en escena de la exposición, Luis Úrculo, ha querido simbolizar una comunidad en la que se valore el autocultivo, la comida del futuro, y una manera de consumir alimentos mucho más sostenible: de proximidad y sin químicos. 

En las otras dos salas se expone, por un lado el papel que la tecnología puede cumplir en la labor de crear un mundo más sostenible; y por otro, un paradigma de hogar muy distinto al que estamos acostumbrados. Mediante bolsas recicladas a partir de plásticos del Mediterráneo, quieren promover el 'suprarreciclaje' como una solución al problema a las toneladas de residuos que se vierten día a día al mar. 

Bolsas recicladas con plásticos del Mediterráneo.
Bolsas recicladas con plásticos del Mediterráneo.
Elena Omedes

En cuanto al espacio dedicado a la población, abogan por una comunidad en la que confluyan distintos valores que nos permitan despojarnos del individualismo que está caracterizando cada vez más a los habitantes de las ciudades. En él, una mesa de cristal ofrece varias piezas que representan espacios públicos y privados, para que cada persona pueda hacer combinaciones en función de lo que considere. 

En definitiva, ponen a disposición de todo el mundo un espacio en el que reflexionar sobre el futuro que nos depara y acercarnos a las alternativas que ya ese están gestando en la mente de muchos investigadores y arquitectos. 

La exposición, que estará abierta del 7 al 11 de febrero, se podrá visitar en el Palacio de Santa Bárbara de Madrid de 11.00 horas a 20.00 horas gratuitamente hasta completar aforo. 

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