La ingesta moderada de cerveza podría mejorar la salud cardiovascular en adultos obesos

La doctora e investigadora Teresa Padró ha presentado, en el XV Congreso Autonómico de SEMERGEN Cantabria, las últimas evidencias científicas en relación al consumo moderado de cerveza que indicarían que podría tener efectos positivos en la salud cardiovascular de los adultos obsesos.
La variedad de cerveza lager también puede fermentarse a altas temperaturas, como sucede con la cerveza ale, lo que reduciría el proceso y los costes de producción de esta variedad
La variedad de cerveza lager también puede fermentarse a altas temperaturas, como sucede con la cerveza ale, lo que reduciría el proceso y los costes de producción de esta variedad
CSIC - Archivo

Padró es investigadora senior y coordinadora de la línea de investigación en biomarcadores de la evolución de la enfermedad cardiovascular en el Programa-ICCC Cardiovascular del Institut de Recerca del Hospital Santa Creu i Sant Pau en Barcelona y ha presentado hoy los aspectos más señalados del estudio 'Consumo moderado de cerveza y salud cardiovascular en personas con sobrepeso', publicado recientemente en la revista científica Nutrients.

Esta investigación demuestra que la ingesta moderada de cerveza no solo ayudaría a reducir los factores tradicionales de riesgo cardiovascular, sino que, además, podría ejercen efectos protectores directos sobre los vasos sanguíneos.

Durante su intervención, Padró, una de las autoras de dicho estudio, señala que el consumo moderado de cerveza se podría asociar con efectos positivos en la función de las HDL (colesterol bueno), que aumentan su capacidad de proteger contra la oxidación de las LDL (colesterol malo), y "mejoran el transporte reverso del colesterol que puede evitar la deposición de lípidos en la pared del vaso sanguíneo".

Además, el estudio proporciona evidencia de que la ingesta de cerveza sin alcohol o tradicional, en cantidades moderadas durante el periodo estudiado, no modifica o solo induce cambios mínimos dentro del rango de normalidad clínica en biomarcadores plasmáticos de la función hepática y renal.

Este estudio se ha realizado con un diseño longitudinal cruzado, es decir, los sujetos participantes se dividieron en dos grupos que consumieron durante cuatro semanas cerveza tradicional y posteriormente, cerveza sin alcohol o viceversa. Es decir, todos los sujetos consumieron los dos tipos de cerveza en periodos diferentes y no mostraron alteraciones en la presión arterial o la frecuencia cardiaca, al contrario de lo que ocurre con el consumo excesivo de alcohol.

Asimismo, según el estudio, en la población con sobrepeso y con un endotelio funcional, tras la ingesta moderada de cerveza (tradicional y sin alcohol), no se observaron alteraciones en el índice de masa corporal, ni en la función endotelial ni al grado de rigidez vascular, ni en marcadores de inflamación sistémica. Por el contrario, se observó que esta toma podría aumentar el colesterol bueno y reducir el daño por estrés oxidativo a nivel sistémico.

Igualmente, la ingesta de esta bebida fermentada no tiene efectos perjudiciales vasculares, ni aumenta el peso corporal de los individuos obesos. "Durante el estudio, no se produjeron cambios significativos en el peso corporal, IMC o la circunferencia de la cintura de la población estudiada" ha destacado la doctora, que ha subrayado que en España más del 60% de la población tiene exceso de peso (40% sobrepeso y 22% obesidad), y Cantabria (2017), en particular, tiene un índice de obesidad de un 17,5% de la población.

Además, tampoco se modificaron los niveles de glucosa ni ningún parámetro hematológico.

"Los resultados han concluido de que la ingesta diaria, pero moderada, de cerveza durante un estudio de intervención de ocho semanas no produce cambios significativos en la función hepática o renal, ni afecta al peso corporal, la glucosa en plasma o el patrón de presión arterial más allá del rango normal en sujetos sanos a pesar de presentar sobrepeso u obesidad", ha concluido la experta.

Padró ha resaltado la importancia del patrón de consumo de bebidas fermentadas afirmando que, si se consumen, es necesario seguir un patrón de consumo moderado, siempre acompañado de alimentos. Por el contrario, un consumo irregular y excesivo de alcohol tendría efectos negativos en la salud.

Asimismo, ha señalado que el consumo moderado de cerveza consiste en la ingesta de entre una y dos cañas al día en el caso de las mujeres (no más de 20 gramos de alcohol) y entre dos y tres cañas para los hombres (no más de 30 gramos).

El Foro para la Investigación de la Cerveza y Estilos de Vida (FICYE) es una entidad que pretende ahondar en el conocimiento de la cerveza, impulsando y compartiendo la investigación científica sobre el producto, su consumo moderado y su relación con el estilo de vida; recordando siempre que el consumo abusivo de alcohol es perjudicial y, por lo tanto, no tiene cabida en un estilo de vida saludable.

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