Arnaldo Otegi
Arnaldo Otegi, antes de ingresar en prisión (ARCHIVO). ARCHIVO

Arnaldo Otegi, la cara y la voz de Batasuna en los últimos años, no se reincorporará a la política activa cuando salga de prisión el próximo 30 de agosto, según publica el diario El País.

Otegi permanece encarcelado en la prisión de Martutene (San Sebastián) desde el 7 de junio de 2007, justo el día después de que ETA rompiera su última tregua. Fue condenado a 15 meses por haber participado en un homenaje al etarra José Miguel Beñarán, Argala,asesinado el 21 de diciembre de 1978 por la extrema derecha. Aún le quedan pendientes otros tres procesos.

Saldrá de prisión el 30 de agosto pero aún le quedan pendientes tres procesos
Otegi, que ha hecho
una vida discreta en la cárcel y se ha dedicado a aprender inglés, mantiene distancias con la estrategia de la dirección de ETA y, cuando recupere la libertad, pretende estar en segunda fila. A su vez, el perfil de Otegi, portavoz del proceso de paz, tampoco cuenta para una dirección de la izquierda abertzale radicalizada y en la clandestinidad, surgida tras la ruptura de la tregua de ETA.

Apuesta por el final dialogado

Otegi ha hecho desde su cargo de portavoz una fuerte apuesta para lograr el fin dialogado de ETA, primero con los partidos nacionalistas y luego con el Gobierno. Pero nunca ha querido expresar en público sus diferencias con la dirección de la banda.

Su estancia en la cárcel ha pasado muy desapercibida. No ha habido movilizaciones del entorno de ETA para reclamar su liberación. Ese entorno ha argumentado que "no hay por qué privilegiar a nadie de los centenares de abertzales encarcelados". Otros medios han interpretado ese silencio como una prueba de la desconfianza de ETA hacia él.

Otegi sí ha recibido en prisión a significados políticos vascos , como el líder del sindicato ELA, José Elorrieta, y el ex líder de LAB Rafael Díez Usabiaga, que fue uno de sus principales valedores en la apuesta por el fin dialogado de ETA. También le visitó una representación del Sinn Fein y del IRA, organizaciones que avalaron el proceso de paz y criticaron a ETA por su ruptura.