Rosalía
Rosalía con un chándal de Louis Vuitton durante su actuación en Coachella. ARCHIVO

Que Rosalía está en boca de todos es una realidad. Son pocas las personas dentro (y cada vez más fuera) de nuestras fronteras que no reconocen a la catalana o alguna de las muchas canciones que ya ha logrado colocar en los primeros puestos de las listas nacionales e internacionales.

De hecho, desde que se anunciara su breve, pero intensa, gira por España, la locura se ha desatado: ya no queda ni una entrada en los canales oficiales de venta, ni para Madrid ni para las dos fechas de Barcelona.

La de Malamente ("¡trá, trá!") está viviendo un gran momento profesional que traspasa nuestras fronteras. Pero su arte (y sus imitadísimas coreografías), que no sus canciones, no acaba de calar entre todos: la cantante es la nueva víctima de la censura machista de la plataforma musical iraní Melovaz.

Esta herramienta, muy parecida a Spotify, ha considerado que la imagen de la artista va en contra de los preceptos religiosos y la cultura que imperan para gran parte del país, y, por ello, han decidido poner parches, nubes de píxeles o, directamente, teñir de negro las portadas de las canciones más escuchadas de Rosalía.

Cabe destacar que en las fotografías de sus colaboraciones con los artistas J Balvin, en Con altura, y Ozuna, en Yo x ti, tú x mí, la plataforma ha respetado la imagen de los artistas masculinos, eliminando tan solo cualquier rastro físico de Rosalía, que no su característica voz.

Censura machista

Claro que, nuestra Rosalía no es la única cantante que ha recibido el azote de la censura machista. Artistas coetáneas de la talla de Beyoncé, Madonna, Jennifer López, Taylor Swift, Camila Cabello o Adele también han sido borradas de las portadas de sus canciones más internacionales; así como otras anteriores como Whitney Houston, Cher o Dolly Parton.

Sea como fuere, pocas son las cantantes que escapan de la censura de Melovaz, que tiende a eliminar los rostros femeninos, aunque no los masculinos, por más obscenas o sugerentes que puedan llegar a ser sus poses.