Trapero empieza a contestar a Vox en el juicio del 'procés'.
Trapero empieza a contestar a Vox en el juicio del 'procés'. SEÑAL DE TV DEL TRIBUNAL SUPREMO

El 12 de febrero. Ese fue el día en el que arrancó el juicio del procés y quedó visto para sentencia cuatro meses después. Ahora solo falta conocer el veredicto de la Sala. Rajoy, Trapero, Santamaría, Mas...muchas fueron las voces, pero no todas tan importantes. ¿Cuáles han sido las claves del juicio?

Marchena y la imparcialidad del Tribunal Supremo

El presidente del Supremo, Manuel Marchena, ha incidido a lo largo de las 18 semanas de juicio en la necesidad de que el proceso fuera imparcial. No le tembló el pulso a la hora de llamar al orden tanto a los acusados y sus defensas como a sus testigos. Fue en todo momento garantista pero mantuvo su autoridad, llegando a multar a dos dirigentes de la CUP que se negaron a declarar siendo testigos.

La Fiscalía, rotunda, habla de "golpe de estado"

"Liquidar la Constitución". Ese fue para la Fiscalía el objetivo principal de los líderes independentistas. El procés fue, para los cuatro fiscales, un "golpe de Estado", por lo que ellos mantienen la acusación de rebelión. Este es el delito más grave que se les imputa a los encausados. "No se persiguen ideas políticas ni proyectos políticos no compatibles con el orden constitucional, sino haber intentado acabar con la convivencia", sentenciaron.

Una Abogacía más permisiva

La postura de la Abogacía ha sido más liviana: ha alejado el componente de la violencia, sí incluido por la Fiscalía en las exposiciones finales. Este elemento, que puede ser decisivo en la sentencia, marcó un distanciamiento importante entre el Ministerio Público y los fiscales. "No se puede entender la referencia a la violencia solo por el uso de la fuerza", sostuvo la abogada del Estado, Rosa Seoane.

Guardias civiles, mossos y policías, testigos clave

Trapero, Pérez de los Cobos, Ferran López o Castellví fueron algunos de los mandos policiales de los distintos cuerpos que pasaron por el juicio. El uso de la violencia o el papel de los Mossos en el 1-O fueron algunas de las claves en sus declaraciones. El propio Trapero fue contra el Govern al explicar que habían avisado a Puigdemont de la "deriva peligrosa" que podría provocar el referéndum".

Poca relevancia de los políticos

Se esperaba con inquietud la presencia de Rajoy, Santamaría o Montoro en el juicio, pero su papel acabó siendo menos relevante de lo esperado. Solo Urkullu dejó un mensaje llamativo al reconocerse como "mediador" entre el Gobierno del PP y la Generalitat.

Defensas vehementes

Las defensas de los acusados fueron especialmente incisivas con la Fiscalía, a la que incluso acusaron de "tergiversar" o de manejar informaciones "incompletas" para pedir penas elevadas de prisión. Expresaron que se les juzga por quiénes son y no "por lo que hicieron".

Los acusados piden una "solución política"

No dar una solución judicial a un problema político. Ese fue el argumento principal en los alegatos finales de los encausados. De hecho, ejercieron cierta presión sobre la Sala al argumentar que está en sus manos "devolver la normalidad" a la situación. Además, denunciaron un uso "abusivo" de la prisión preventiva durante estos meses.

El juicio, tema de campañas electorales

El juicio no solo ha sido especial por el tema abordado, sino también por haberse celebrado durante dos campañas electorales consecutivas. Eso hizo que el procés se convirtiera en herramienta para las formaciones políticas. Esto ocurrió porque el Supremo descartó suspender la vista en periodo electoral.