El primer ministro británico, Boris Johnson.
El primer ministro británico, Boris Johnson durante su visita oficial a París. EFE / CRISTOPHE PETIT TESSON

Quedan poco más de dos meses para que Reino Unido abandone la Unión Europea definitivamente. Más de tres años después de que los británicos votaran por un escaso margen salir de la Unión, el escenario más probable es el de un brexit sin acuerdo, con el estatus de la frontera irlandesa como uno de los principales puntos de disensión entre las dos partes.

Para tratar de evitar un escenario que preocupa y mucho a los mercados, el primer ministro británico, Boris Johnson, inició este miércoles una gira europea que tendrá su punto culminante este fin de semana con su presencia en la reunión del G7 en Biarritz.

Se trata de la primera ocasión en la que el nuevo 'premier' abandona la isla para reunirse con mandatarios extranjeros desde que accediera al cargo el 24 de julio.

Alemania, más flexible

El miércoles, Johnson se reunía con la canciller alemana, Angela Merkel, que en un primer momento pareció darle un ultimátum de 30 días para hallar una solución mejor a una la salida por las bravas. Unos 30 días que el jueves la jefa de Gobierno ha matizado que no eran un plazo sino "una forma de hablar para subrayar que necesitamos alcanzarlo [el acuerdo] en poco tiempo".

La fórmula para solucionar el problema del estatus de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte sigue siendo el principal punto de desacuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea.

Mientras que Merkel se mostró flexible en este aspecto, dando a entender que la salvaguarda (o backstop) no es imprescindible siempre que se halle una solución diferente al problema fronterizo, la Unión Europea no está dispuesta a negociar este punto.

Macron, cerrado a grandes cambios

La Merkel conciliadora con la que se encontró Johnson en Alemania poco tiene que ver con el Emanuel Macron con el que se ha reunido el jueves en París. El presidente francés, que ha señalado que siempre se le retrata como "el más duro de la banda", ha remitido a Boris a las bases del acuerdo que se firmó con Theresa May.

"Voy a ser muy claro: En el próximo mes no vamos a encontrar un nuevo acuerdo de retirada que esté lejos de las bases" ya establecidas, señaló Macron. Además, el inquilino del elíseo considera que el mecanismo de salvaguarda es "indispensable" para garantizar que se ponga que se mantenga el acuerdo de paz de Irlanda firmado en 1998 y para "la integridad del mercado único", según recoge la agencia Efe.

Durante la reunión, el 'premier' británico ha colocado el pie sobre la mesa en torno a la que conversaba con Macron durante un breve instante, un gesto polémico que no ha gustado en Francia.


Boris Johnson coloca un pie sobre la mesa durante la reunión que ha mantenido con Macron / EFE

La cuestión de la salvaguarda

La salvaguarda o backstop es un mecanismo previsto en el acuerdo firmado entre Reino Unido y la UE, que fue rechazado en marzo por el parlamento británico, para evitar una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte cuando se produzca la salida de Reino Unido.

Se trata de una medida provisional para garantizar una transición suave entre el brexit y la firma de un acuerdo comercial entre las dos partes.

Este mecanismo evitaría reavivar la conflictividad en la zona y problemas en el transporte de mercancías otorgando un estatus especial a Irlanda del Norte dentro del mercado único europeo.

Esta opción (la preferida por la UE) no gusta nada a Boris Johnson y a los conservadores de la línea dura que consideran que potencialmente podría atar al Reino Unido a la UE indefinidamente y no están dispuestos a firmar ningún acuerdo en el que se incluya esta cláusula.

El encuentro con Trump

A partir del sábado, Johnson acudirá a la cumbre del G7 en Biarritz donde tendrá la oportunidad de mantener encuentros bilaterales con los mandatarios de las economías más importantes del mundo.

Según fuentes citadas por la agencia de noticias Bloomberg, Johnson desayunará con Trump durante el domingo, en el que se sería el primer encuentro entre los dos líderes. Trump ha mostrado en varias ocasiones su sintonía con Johnson.

El domingo, los dos líderes podrían discutir los términos de un futuro acuerdo comercial entre los dos países una vez se haya producido el brexit.